P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

Según cifras de 2008, el 11,3% de la población censada es extranjera y cada cierto tiempo tienen que poner en orden sus permisos de residencia y de trabajo. No queremos dar datos, sino mostraros lo que  diariamente se ve y vive durante las interminables esperas para formilizar o actulizar los papeles que a este 11,3% les permite estar en España. Y lo hacemos de la mano de Roger Casas-Alatriste quien ilustra la situación con Otro día, en extranjería.

Otro Día, En Extranjería from Roger Casas-Alatriste on Vimeo.

Desde la primera vez que estuve ahí, hace cuatro años cuando hice 11 horas de cola para que luego me rechazaran la solicitud por una imprecisión en un documento, hasta el día de hoy, las visitas a la Delegación de Extranjería de la Avenida de los Poblados en Madrid resultan siempre una experiencia nefasta.

En los últimos cuatro años he acudido para hacer todos los trámites concernientes a mi permiso de residencia y trabajo: ingresar solicitudes, poner huellas digitales y recoger credenciales -la original y dos renovaciones-  más las muchas otras veces que hay que regresar al día siguiente por tener información errónea sobre los documentos a presentar, o por no saber las fechas u horarios en los que se reciben (los teléfonos de información están colapsados siempre y en la entrada al edificio hay fotocopias improvisadas que dan ciertas instrucciones sobre algunos procesos) por lo que calculo que voy a la Brigada de Aluche una media de tres veces al año.