P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano
10.07.2009 ·
Ana Fuentes / Urumqi (China) para P+DH
[audio:http://blip.tv/file/get/Pmasdh-TestimonioHan648.mp3]
Voz de un ciudadano han: “Ahora la situación no está mal, el Gobierno se ha ocupado de restablecer el orden y estamos más tranquilos. Tenemos la sensación de que las autoridades están protegiendo a los ciudadanos”
[audio:http://blip.tv/file/get/Pmasdh-TestimonioUigur378.mp3]
Voz de un ciudadano uigur: “Estamos muy enfadados, han cerrado las mezquitas y no podemos entrar a rezar, si entramos vamos a tener problemas. La policía nos vigila constantemente”
Once de la noche en un restaurante junto a la mezquita del Gran Bazar. La terraza sólo tiene tres mesas: en la primera comen pinchos cuatro hombres uigures. En la central, tres periodistas extranjeros. En la más alejada de la puerta, dos chinos han. Después de varias noches se ha levantado el toque de queda y ya se puede circular por Urumqi, aunque bajo la mirada de miles de militares que siguen montando guardia en torno al barrio musulmán. También merodean policías de paisano y miembros del Gobierno.
Los uigures apuran sus cuencos de té mientras bromean con el dueño del local, que se ha quedado sin brochetas de cordero y ofrece un poco de arroz frito con zanahoria, huevo y cordero. “Tenéis que comerlo frío porque hemos apagado las brasas, pero os puedo sacar de la cocina unos naan [pan típico, redondo y plano]“, dice a los periodistas.
“Somos de Kashgar, pero vivimos en Urumqi”, explica el uigur más joven. No habla inglés pero quiere comunicarse. En un mandarín rudimentario cuenta que tiene “casi 40 años”. Fuma con calma, señala a los periodistas y de pronto hace un gesto de escribir, imitando con una mano el lápiz y con la otra el papel. Después señala disimuladamente a los han de la tercera mesa. Quiere avisar de que son policías han camuflados.
Los supuestos agentes se terminan unos fideos con verduras. En uigur le piden la cuenta al camarero con toda educación. Ofrecen a los informadores extranjeros un trozo de sandía, la fruta del verano en China por excelencia. “¿De qué país venís? ¿A qué os dedicáis?”, pregunta en mandarín. Al recibir la respuesta, uno de ellos se levanta de la mesa y dobla la esquina para llamar discretamente por el móvil.
Al rato se marchan y los uigures se arremolinan en torno a los periodistas. “Hoy han detenido a ocho de nuestra etnia, hay miles en el calabozo desde el domingo pasado”, explica atropelladamente el dueño del local. “En el Hospital Número Dos [uno de los grandes de la ciudad] hay muchos heridos graves y han muerto miles de personas, el Gobierno chino miente”, añade otro mientras empieza a desmontar la terraza. “Y no sigo hablando porque si no mañana igual ya no estoy aquí”, musita.
Hay que matizar lo que cuentan. Por ejemplo, anteayer una mujer insistía llorando desconsoladamente en que no les dejaban entrar en los hospitales a ver a sus familiares y amigos. No es cierto. Al Hospital Número Dos entraban ayer visitantes de ambas etnias. Precisamente es uno de los pocos espacios donde algunos han y uigures conviven sin asperezas. Heridos que comparten habitación, doctores y dolor.
Un dato que no están mostrando los medios oficiales y que, de confirmarse sería clave, es que los uigures ingresados están pagando por su tratamiento médico, mientras que el de los han está sufragado por el Estado. Es lo que dicen todos los uigures, y que no desmienten los pacientes han. “Tengo miedo de que me echen de aquí porque no me queda mucho dinero”, cuenta Habiba [nombre ficticio], una mujer uigur que recibió un balazo de la policía el pasado domingo.
Tampoco se cuenta que los heridos de bala uigures están en otro edificio prohibido a los medios de comunicación. “Están bajo vigilancia policial, no pueden entrar a verlos”, explica el personal del Hospital Número Dos antes de expulsar a los periodistas que han conseguido colarse.
En la puerta de cada centro médico se han colgado las listas de heridos. Muchos podrían estar muertos. Sólo en la del Hospital Número Dos hay 200 nombres y en Urumqi, 20 hospitales. Junto a cada uno, un caracter chino que indica la etnia de la víctima. “Estoy buscando a mi amigo”, cuenta apesadumbrado Peng, de etnia han. “El domingo fue atacado por uigures y no lo encontramos”. A su lado llora una joven uigur de pelo negro trenzado, semitapado por un pañuelo. “Mi hermano pequeño no aparece”, solloza. “Ya he recorrido muchos hospitales, pero no está en ninguno”.
Ni unos ni otros se creen el balance oficial de muertos, ese número 156 que lleva sonando cuatro días en los medios porque es el único confirmado por el Gobierno. Los diarios chinos oficiales lo repiten aunque han ido variando el envoltorio durante la semana: hasta el miércoles las noticias sólo repetían los ataques uigures en las manifestaciones del domingo. Chinos han ensangrentados, inconscientes sobre cristales rotos. Muchos simplemente pasaban por allí y se despertaron contusionados en el hospital.
Eso sí, los medios chinos no sacaron nada sobre los miles de han que tomaron el martes las calles con palos y machetes para vengarse. Ni mucho menos se mentaron los linchamientos o la pasividad policial. A partir del miércoles, la propaganda china se inclinó hacia lo amable y el Ejército de Liberación Popular fue el gran alabado.
Un diario regional han de Xinjiang llevaba en portada fotos a cinco columnas de niños sonriendo a los militares en formación. La agencia regional destaca esa convivencia de etnias en los hospitales y la generosidad de los que han donado sangre.
La presión sobre los periodistas extranjeros se ha relajado mucho. Donde antes había militares persiguiendo con las porras ahora hay discretos espías del Partido Comunista. Son de trato exquisito, pero a veces se producen situaciones grotescas. El Hotel Hai De, donde está alojada la mayoría de los periodistas porque es el único con conexión a Internet, está plagado de topos. “Hola, me gustaría hablar contigo, soy han y creo que mi testimonio te va a impresionar”, le decía el otro día uno a una periodista de una agencia europea en un inglés perfecto.
En la calle, rodeando el barrio uigur duermen al raso miles de militares. Llevan cuatro días patrullando y bloqueando el acceso a unos y otros. “Estamos agotados”, confiesa uno disimuladamente. “Pasamos muchísimo calor con los uniformes y las protecciones”, contaba mientras sus compañeros entonaban canciones militares.
[AUDIO: http://blip.tv/file/get/Pmasdh-AmbienteMilitarEnChina950.mp3]
Poco a poco la ciudad va recobrando energía después de tres días de aspecto fantasmal. El tráfico es fluido, los mercados están llenos y los abuelos se sientan al fresco. Junto a la Plaza del Pueblo siguen apostados los paramilitares mientras los vecinos pasean. Algunos, de ambas etnias, con heridas, moratones y vendajes.
El asunto de las étnias dando por saco otra vez, como pasó (entre otras razones) en la zona de los grandes lagos de Africa hace años…y ahora estoy completamente desconectado de la situación.
La cuestión es…
¿ Porque el gobierno chino, según cuentas, discrimina una etnia respecto a la otra ?
Y, precisamente, la más perjudicada- me baso en mi percepción del documento- es la islámica…aunque huele a que fueron los primeros en tirar la piedra….
¿Por qué no tienen cubierta la asitencia hospitalaria los uigures?
Y los han si .
Si este dato es cierto…¿Cuantas discriminaciones étnicas habrá ocultas?
No me extrañaria que esto fuese, sencillamente, la punta de un iceberg que el gobierno chino va a tapar a los medios para que no empeore un problema latente y evidente.
A/A Anna
¿Por que los uigures no tienen asistencia hospitalaria gratuita y los han sin?
¿Puedes decir algo?
Gracias.
Sobre las preguntas que haces quizas pueda responderte de forma sencilla.
La asistencia hospitalaria debe ser pagada seas de la etnia que seas.
En este caso hay un gesto a favor de los han, los colonizadores. Otra es que un uigur mal herido o herido en el hospital probablemente sea detenido.
Hace un poco más de un año ocurrio algo muy parecido en Lasha, el 14 de marzo, si no recuerdo mal. Los tibetanos evitaban los hospitales pues sabian que tendrian más problemas que soluciones.
Desde mi punto de vista es un conflicto que esta orquestado desde afuera, como asegura el Partido Comunista…. Los disidentes del Partido, desde el exilio, luchan por la democracia (tibetanos, uigures, falun dafa que son han)
y esto me hace sospechar que hay intervención por parte de alguna conocida agencia de inteligencia.
Tengo amigos de diferentes etnias dentro del territorio chino, he viajado por ese pais en varias ocasiones… y ahora, si no fuera por mi economia tan critica, cogia un vuelo a Beijing y me ponia en Urumuqui en tren o bus, haciendome pasar por uigur, no seria la primera vez que me confunden ni tampoco seria el primero en hacer algo parecido. El año pasado tenia la misma idea pero pensando en entrar en territorio tibetano y frenado por no tener ni un euro…
Es pais muy militarizado en el que se fomenta demasiado el racismo.. pero
tener en cuenta que hay Hans que respetan otras culturas y tienen claro que la violencia y el racismo no es el camino. Los uigures son gente muy seria y al mismo tiempo muy hospitalaria…
No son las razas, ni las personas… no nos engañemos… aunque esten a 12000 km de Iberia las cosas no son tan diferentes…. Os recomiendo viajar a China y conocer de cerca ese país de paises….
Saludos desde BCN
Me alegra que conozcas chinos (hans,uigur,etc) que respetan otras culturas. Me alegra que todos tengan claro (además de los hans y los uigures,…) que la violencia y el racismo no son el camino. Yo tengo una gran amiga que es china y a la que quiero un montón.
Solo tenia una duda. No iba a clasificar a nadie. No obstante no me daba la sensación, en el artículo, de que los hans tenian que pagar su asitencia hospitalaria.
Otras nuevas preguntas….independientemente de las posibles tareas de las agencias de inteligencia exteriores a China (lo cual es bastante “coherente”) …
Entonces…
¿Los heridos uigures han recibido asistencia sanitaria?
¿Los heridos hans han recibido asistencia sanitaria?
¿todos han tenido que pagar los servicios hospitalarios?
¿todos han sido detenidos por “fomentar” las revueltas?
Me gustaria saber, al menos, que es lo que ha sucedido a nivel hospitalario.
¿No existe, en china, el principio ético de que todo médico debe ayudar al enfermo? -no recuerdo(en mi vacio mental) el nombre de la palabra griega-…
Un abrazo. Espero que en breve tu situación económica te permita viajar. Leo que eso te hace feliz. Supongo que eres periodista. Y me parece, fuera parte del peloteo, que de los buenos tras ver tu blog.
Ya he añadido tu URL a mis favoritos.
Respóndeme si puedes. Mi curiosidad es insaciable…
Ya veo….
Juramento hipocratico… lo de los medicos
La asistencia no se la niegan a nadie. Siempre y cuando tengas dinero.
Por ejemplo… necesitas una camilla… 300 yuan.. que la devuelves
te devuelven los yuan… sabes?
El tema son las represalias.
Sobre este conflicto reciente no estoy tan puesto como el año pasado con
el “levantamiento” tibetano, no sabria darte respuestas concretas a tus
preguntas. Pero pondria la mano en el fuego que solo han sido detenidos
uigures…. no?… a mi no me cabe la menor duda que en este caso los Han
vuelven a ser las victimas.
Y gracias… no soy periodista… soy un currito y en paro.
Me gusta guardar cosas que me interesan en el blog, que me hacen reflexionar… y escribir de vez en cuando.
Saludos
soy de Urumchi ,la verdad que mi pais es muy bonita ,antes se llama ESTE TURKISTAN
[...] El 7 de julio de 2009 el Presidente Chino, Hu Jintao abandonaba -en un gesto sin precedentes- la cumbre del G-8 en Italia para tratar de apaciguar la violencia que desestabilizaba la región fronteriza que para las autoridades de Pekín y la comunidad internacional se llama Xinjiang y para muchos de sus habitantes es el territorio uigur de Turkestán Este. Cientos de personas, en una cifra que difiere enormemente según la fuente, murieron durante aquellos enfrentamientos. Decenas de miles fueron detenidas, miles continúan desaparecidas. Periodismo + Derechos Humanos informaba entonces sobre lo que sucedía en la región. [...]