P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

Hace unas horas que una bomba se llevó un pie de Emilio Morenatti cuando iba “empotrado” en un blindado del ejército norteamericano en Afganistán, y que tambien hirió a Andi Jamitko, su compañero de AP,  y a varios soldados. Según me cuenta un amigo muy cercano, después de la explosión todavía tuvo el reflejo profesional  de hacer algunas fotos y, tras ser evacuado y sufrir una operación de tres horas, se permitió el lujo de animar telefónicamente a su mujer Marta Ramoneda y de gastar bromas a un amigo.

En los peores y más duros momentos es cuando se puede ver con claridad la entereza y el carácter de una persona, sin los adornos y máscaras que todos llevamos a cuestas. Tenía y tengo muchas ganas de conocerle. Conozco y admiro mucho su trabajo, fuerza, visión y humanidad demostradas. Y lo mejor de todo: es una gran persona, según todas las referencias de amigos comunes.

Pakistani women struggle as they try to order food outside of a subsidized food store on the outskirts of Rawalpindi, Pakistan. Basic food and fuel prices have soared in Pakistan over the last months, causing many to depend on government subsidies to simply get by. (AP Photo/Emilio Morenatti)

Pakistani women struggle as they try to order food outside of a subsidized food store on the outskirts of Rawalpindi, Pakistan. Basic food and fuel prices have soared in Pakistan over the last months, causing many to depend on government subsidies to simply get by. (AP Photo/Emilio Morenatti)

Este año el trabajo de Emilio sobre Pakistán era uno de los candidatos al Premio Internacional de Fotoperiodismo “Ciudad de Gijón” y varias de sus magníficas fotografías estuvieron colgadas en la exposición “Las otras crisis” que pudieron ver más de cincuenta mil personas durante los diez días del 13 Encuentro de Foto y Periodismo de Gijón en el recinto de la Semana Negra.

Bastaba con infiltrarse entre los ciudadanos  y observar sus reacciones ante algunas de sus excelentes fotos para darse cuenta del poder de su trabajo. Nadie quedaba indiferente. La exposición cerraba a las dos de la madrugada y unos minutos antes, recuerdo a un hombre diciéndome “necesitamos estas fotos para sentir dentro lo que les pasa a otros”.

La trayectoria de Emilio no es la adrenalina, la gloria y el dinero, sino la de la curiosidad, la humanidad y el trabajo. Hace años organizó un proyecto para documentar profesionalmente la cooperación en África como forma de contar lo que sucede con los empobrecidos y con quienes les ayudan, y al mismo tiempo saciar su curiosidad trabajando. Más tarde lo contrató Associated Press y ya no ha parado de contarnos con su increible calidad fotográfica lo que sucede en el mundo, a pesar de las duras peripecias del oficio y de sus  no deseados pero merecidos premios.

Espero que la dura y nueva aventura que acaba de iniciar termine con sus futuras fotografías, de nuevo, ante nuestra mirada.

Un abrazo, periodista humano

PD.  Y aprovecho tambien para mandar otro abrazo virtual a Ramón , GervaMikel y Mónica, algunos de  los mejores periodistas españoles, también ahora informando desde Afganistán.