P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano
07.10.2009 ·
- P+DH entrevista a Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras
- COFADEH afirma que han muerto 16 personas, 41 están detenidas y más de 1000 han sido agredidas en los 3 meses que dura el golpe
- Denuncian que el fin del decreto contra las libertades individuales no es más que un estrategia política del gobierno de facto de cara a las elecciones
A pesar de los esfuerzos de Micheletti por lavar su imagen, cien días después del derrocamiento de Manuel Zelaya del gobierno la indignación entre las organizaciones sociales hondureñas va en aumento a medida que toman conciencia de la dimensión real de las violaciones a los derechos humanos que están registrando. “Esto va a peor, las denuncias por amenzadas y torturas no paran de crecer y la libertad de expresión y de información siguen siendo violadas por mucho que intenten dar la imagen de que aquí ya no pasa nada” denuncia Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), en referencia a la cancelación del decreto que restringía las libertades de expresión, circulación y reunión que provocó el cierre de las emisoras Radio Globo y Canal 36, contrarias al golpe.
Para Oliva, se trata de un paso más del presidente de facto Roberto Micheletti en su estrategia para ganarse el reconocimiento internacional de cara a las elecciones del 29 de noviembre. “Ellos sabían que, de seguir vigente, el decreto iría en contra de sus candidatos presidenciales porque no les permitiría hacer campaña política. Además, no les hace falta porque ya han conseguido difundir su mensaje, el pueblo sabe la represión con la que se va a encontrar si se rebela”.
El fin del decreto coincide con la llegada al país de una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que mediará en las negociaciones de los representantes del presidente derrocado Manuel Zelaya, que sigue refugiado en la embajada brasileña, y Micheletti. “Queremos que la situación se resuelva, pero hay que dejar claro que esto sólo es el comienzo. En Honduras no habrá paz ni democracia hasta que no haya marcha atrás en el golpe, se instale una Constituyente y haya juicio contra los golpistas y la dictadura militar”.
Según los datos de COFADEH, desde el 28 de junio, cuando se produjo el golpe de Estado, 16 personas han muerto “por disparos en las manifestaciones y en el ataque a comunidades, asesinatos cometidos por grupos paramilitares que apoyan el golpe”. Hay 91 acusados de sedición de los que 41 están presos y más de 1000 personas han sido agredidas, cifras que aportan las organizaciones sociales pero que son rechazadas por el gobierno de facto. “Las torturas y amenzadas han sido reiteradas y a los detenidos los acusan de atentar contra el Estado pero sus juicios son injustos y arbitrarios”. Otras organizaciones han presentado informes que denuncian más de 4.000 detenciones improcedentes, incluídas las de 156 niños. Además, desde COFADEH acusan al ejército y a la policía hondureña de haber entrado en varias comunidades de Tegucigalpa “disparando a `bala viva´(a quemarropa) y lanzando gases lacrimógenos “ para desmovilizar a la población. “Han acabado con nuestros derechos y libertades individuales y cuando la gente se ha escondido ellos van a dispararles a sus casas para desarticular el reclamo popular”.
El Comité de Familias de Detenidos Desaparecidos en Honduras trabaja en la denuncia y documentación de las violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura militar . “Lo que vivimos ahora y lo de los 80 es similar, sólo que entonces era una persecución ideológica a los dirigentes, asesinándolos y desapareciéndolos y hoy han atacado a la masa y a los líderes sociales, creyendo que intimidando al pueblo les harían desistir y no ha sido así. Pero que nadie se engañe, los culpables son los mismos, muchos de los que han respaldado este golpe estaban donde están ahora en aquellos años y ahora tendrán que rendir cuentas”.


El goriletti y el ladrón de coches, que comanda las fuerzas armadas hondureñas deberían terminar entre rejas mas temprano que tarde.
Debería organizarse una invasión militar, “benigna” pero armada hasta los dientes data la catadura de los que USURPARON el poder Legislativo en el país, simultánea y por todos los puntos cardinales hacía Honduras, por parte de todas y cada unas de las naciones del entorno excluyendo la corrupta u.s.a., por tierra, mar y aire para colocar las cosas en su justo lugar en ese país y que este hecho que menciono sirviera para siempre jamás de toma de postura para hechos futuros del mismo sesgo que este, es decir: individuos, gorilas o machangos que creyéndose en la posesión de la “verdad” total y absoluta se dediquen a lo que se ha dedicado el repudiado goriletti: asesinando personas, encarcelando ciudadanos que no le ríen la gracia y un largo rosario de tropelías, desmanes e ilegalidades propias de un canalla de su baja naturaleza…o ralea.
Espero que esto se publique y que además llegue al conocimiento de la escoria a la que va dirigida… que son los usurpadores del poder hoy en el desgobierno de Honduras, a esta gentuza amparados por los u.s.a. HAY QUE PARARLES LOS PIES, como sea y cueste lo que cueste, esta es mi postura.
Defender las leyes tambien es defender los derechos humanos, en este pais la polarizacion tambien ha llegado a los defensores de los derechos humanos tanto de un lado como de otro. Unos defienden los humanos de su lado y los derechos del otro bando valen un pepino y viceversa. Es de entender que de ambos lados hay errores, unos con intensiones que solo ellos saben querian cambiar la constitucion cosa que no se puede lograr si no es con un concenso general y don Zelaya lo quizo hacer a su antojo, eso segun la ley es constitutivo de delito. El otro lado violento la constitucion sacando al que violo la ley del pais y se desato el desastre politico que vivimos. Despues de 2 muertes confirmadas de la resistencia van a platicar y como siempre se resulven los conflictos en Honduras los politicos se daran un abrazo y se fumaran la pipa de la paz, cosa que ya estamos cansados de ver aqui, lo que nos gustaria ver realmente es ver a los delincuentes aprovechados de su puesto en el gobierno para delinquir pagando sus delitos DE AMBOS LADOS EN ESTA CRISIS. ESO SI NOS DARIA LA PAZ. VER PRESOS A LOS QUE HAN LAPIDADO EL HERARIO PUBLICO Y QUIENEN HAN VIOLENTADO NUESTRAS LEYES.
Para, Amable Román: No estoy seguro que a usted le gustaría que en su país, llámese Venezuela o Bolivia, Puede se llame Ecuador fuera invadido por sus vecinos. Mire la soberanía y la dignidad de un pueblo no debe ser mancillado por fuerzas extranjeras armadas, lo que usted dice no es más que ridículo. Yo que vivo en Honduras, me dedico a trabajar sin ningún problema recorro el país y llevo sustento a mi familia sin ningún problema y nuestra vida transcurre con absoluta normalidad, pues no me voy a las calles de Tegucigalpa haciendo vandalismo ni asaltando tiendas, en el más digno de los casos tampoco ando pidiendo vuelva la democracia cosa que admiro de las pocas personas que tienen su tiempo para hacerlo pacíficamente, ese problema político que lo arreglaran entre ellos lo más pronto posible y por la vía legal pues hay mucha tela que cortar y muchas cosas que poner en su sitio por ambos lados del conflicto. La nación está sufriendo un grave daño, de este problema interno y propio de Honduras a que nos invadan para arreglar las cosas no me da más que risa. Entiendo que es solo un deseo que eso pasara pero siento decirte que tu sueño jamás podría realizarse.