P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

¿Cuál es la situación de Aminatou Haidar?

La situación de la señora Haidar es de extrema debilidad y no se ha muerto aún porque ingiere agua azucarada que es lo que la mantiene mínimamente en vida. Pero esta situación se puede deteriorar en cualquier momento. Es una persona que sufre varias patologías previas y además es una antigua torturada. Durante los primeros cuatro años que estuvo detenida y desaparecida por Marruecos, fue torturada y violada diariamente.

Sus abogados internacionales hemos trabajado en el plano de los derechos humanos de la política internacional. Solicitamos y se ha realizado una intervención de la Alta Comisionada de los DDHH de las Naciones Unidas, pidiendo al gobierno de Marruecos que reconozca el derecho de Aminatou a volver a su tierra. La Relatora Especial para los Defensores de los DDHH de la ONU también ha realizado una acción urgente para que pueda volver. El regreso es una condición sine quae non, y además es que es un derecho humano básico que no puede ser condicionado ni suspendido. Y su voluntad es seguir en huelga de hambre hasta regresar a su tierra, viva o muerta. Esa es la apuesta por la que está jugándose la vida, una apuesta que significa la defensa de la dignidad humana, familiar y como representante del pueblo saharaui. Y es evidente que es muy respetable la lucha de esta madre coraje que cuando habla por teléfono con sus hijos no hace más que llorar. Imagínate qué sufrimiento.

De izda a dcha: Carlos Villán, el abogado palestino Raji Sourani y el diputado de Izquierda Unida, Gaspar LLamazares en las jornadas sobre la justicia universal celebradas en Gijón el pasado viernes.

De izda a dcha: Carlos Villán, el abogado palestino Raji Sourani y el diputado de Izquierda Unida, Gaspar LLamazares en las jornadas sobre la justicia universal celebradas en Gijón el pasado viernes. Foto: Patricia Simón

Carlos Villán ha sido uno de los participantes de la jornada dedicada al recorte de la Justicia Universal en España, organizada por el Comité de Apoyo a la Causa Árabe en Gijón (Asturias). Allí, ante el público asistente volvió a pedirle públicamente a Haidar que finalice la huelga de hambre para salvar su vida y así poder seguir representando la lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui.

Además de la intervención ante organismos internacionales, ¿van a llevar a cabo acciones judiciales?

Por supuesto. Los abogados españoles ya están trabajando en la denuncia que Haidar interpuso contra las autoridades españolas porque no le permitían volver a Marruecos durante sus primeros días en Lanzarote. Estaba retenida en el aeropuerto. Felizmente el gobierno español rectificó a los quince días y reconoció que Haidar tiene todo el derecho a volver a su país e intentó facilitarle su regreso, que impidió Marruecos con la negativa al vuelo que se preparó. Aún así España tiene responsabilidades internacionales que van más allá de esto. En relación con el ejercicio de la libre determinación del pueblo saharaui autóctono, España tiene un compromiso como antigua potencia colonial que no está asumiendo.

Diversos organismos y observadores consideran que el aumento de la represión contra los defensores de los DDHH y de la autodeterminación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos responde a un miedo por un alejamiento de la administración estadounidense y de la ONU desde la llegada de Obama al gobierno. ¿Qué opina de esta teoría?

Todavía son más expectativas que realidades, pero me parece muy legítimo alimentar las expectativas. El cambio de la administración estadounidense es una expectativa que tenemos que alimentar porque es difícil imaginar un panorama más gris o negro. En el caso del gobierno de Obama parece que sí hay una serie de movimientos que tratan de alejarse de un alineamiento vergonzoso y total con los intereses de Marruecos que ha mantenido EEUU y Francia todos estos años, y que iba arrastrando cada vez más a España. También ayuda el cambio de representante de la ONU porque el anterior fue un desastre. Quiso legalizar ante la ONU la anexión del Sáhara mediante la concesión de un estatuto de autonomía descafeinada que los saharauis no aceptaron -y que yo les aconsejaría que nunca aceptaran- porque ¿qué tipo de autonomía pueden tener en un régimen teocrático y dictatorial?

¿Cómo va a afectar internacionalmente el recorte de la justicia universal en España?

La jurisdicción universal es una institución emergente que aún no se ha consolidado en el plano del derecho internacional pero que tiene mucha importancia porque trata de perseguir a los criminales de guerra y de lesa humanidad. Por tanto, se trata de una gran contribución a la lucha contra la impunidad que es la moneda corriente cuando hablamos de este tipo de delitos. Éste es el caso paradigmático de las violaciones de derechos fundamentales que comete Israel contra el pueblo palestino y por la que ningún político,  militar ni religioso ha sido juzgado, lo que explica que puedan actuar de una manera tan despiadada. Por ejemplo, el caso de Pinochet, con independencia de que al final no pudiera ser juzgado en España por la vergonzosa decisión del por entonces Ministro de Interior británico, Jack Straw, produjo dos efectos importantísimos: que el dictador Pinochet no se sintiera impune nunca más y que el juez chileno Guzmán, apoyado por el juez Garzón y por organizaciones de defensa de los DDHH, abriera una causa contra él. El proceso quedó inconcluso porque Pinochet murió, pero murió procesado por sus propios tribunales.

De todas formas, la reforma no impide absolutamente el ejercicio del principio de la justicia universal puesto que no puede contradecir los tratados universales que España ha firmado y que le obligan a ejercerla: los cuatro convenios de Ginebra sobre Derecho Humanitario Internacional, las convenciones de las Naciones Unidas contra la tortura, el apartheid, el genocidio, la piratería, la trata de seres humanos… Eso es insalvable. Además no tiene efecto retroactivo por lo que la causa que se abrió en enero de 2009 en la Audiencia Nacional por el asesinato de varias decenas de seres humanos durante uno de los ataques selectivos que Israel realiza en zonas de viviendas, sigue su proceso para juzgar a los responsables de este crimen de guerra.

La justicia universal además se enfrenta a determinadas normas internacionales muy aceptadas como la inmunidad de los dirigentes políticos mientras ejercen sus funciones. Pero la consolidación de la Corte Penal Internacional y el ejercicio de la Justicia Universal son dos reductos muy claros que avisan al criminal de guerra que su impunidad ya no está garantizada.

¿Cómo interpreta la huelga de hambre que realizaron el Secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y el director de la FAO, Jacques Diouf, durante la última Cumbre de seguridad alimentaria?

Es una demostración de dos realidades palpables: la debilidad de las organizaciones internacionales, porque olvidamos que son intergubernamentales, que son sus Estados miembros los que tienen el poder y que sus directivos son sólo ejecutores de lo que acuerdan los gobiernos, por lo que su campo de maniobra es bastante limitado. A esto le añadimos un contexto de crisis sistemática que brota por todas partes y evidencia la debilidad del sistema. Ahora mismo, oficialmente, hay 1020 millones de seres humanos que pasan hambre todos los días y muchos de ellos están condenados a morir, especialmente las mujeres y los niños. ¿Por qué está aumentando el número de personas hambrientas si en realidad, si los gobiernos fueran coherentes con los objetivos del milenio en 2015, deberían ser la mitad de los 850 millones de entonces? Pero las expectativas son que en 2015 serán 1200 millones de personas hambrientas. ¿Es el hambre algo imposible de combatir? En absoluto. Los científicos dicen claramente que con lo que tenemos podríamos alimentar al doble de la población actual. Entonces, no deriva de la capacidad, sino de que se ha construido un gran negocio  en torno a la comida y al agua. Para tener acceso a ellos hay que pagar y los pobres no pueden, además de que una botella de agua es infinitamente más cara en Palestina o en el Sáhara que en Gijón. El capitalismo neoliberal ha establecido las reglas de enriquecimiento sin límites de las multinacionales, incluidas las de los alimentos. Y el que menos recibe en esta cadena es el que los produce, el campesino. La mayoría de la gente que se muere de hambre son agricultores. No tiene ningún sentido.

En este sentido, los líderes de la ONU y de la FAO han intentado, a través de esta huelga de hambre, llamar la atención de los líderes para que cumplan con sus compromisos de una vez. Pero no lo han conseguido porque lo que se aprobó es un texto retórico sin promesa concreta ni cifras.

Pero, ¿qué le parece que se pongan en huelga de hambre?

Si yo estuviera en su piel no dudaría en dimitir inmediatamente porque, desde el punto de vista moral y de coherencia política, sería la única salida posible. Si no me hacen caso me voy. Pero también me parece que ninguno de los dos comparten mis mismos principios morales. El señor Diouf tiene mucha retórica pero viene de un país profundamente corrupto y él es un señor profundamente corrupto. Habla del hambre en el mundo, pero la verdad es que podría hacer mucho más de lo que hace en la FAO. Una organización dominada por estructuras de la Guerra Fría en la que la atención al derecho a la alimentación lo gestiona un equipo de unas cinco personas. No dedica los recuersos humanos y materiales necesarios, y a su disposición, para combatir el hambre. Y en cuanto a Ban Ki Moon, creo que es un señor muy gris y muy triste, con poca capacidad de liderazgo internacional, muy mediatizado por Estados Unidos. La ONU tiene cierto margen de autonomía que podría utilizar de una manera más eficaz. Por ejemplo, en el caso de Haidar. Sabemos por los medios que se ha interesado por su situación ante el gobierno marroquí pero ¿ha visto que haya comparecido en una rueda de prensa o ante una cámara de televisión y haya dicho eso? Y lo podría decir, pero le supondría un tirón de orejas por parte de Marruecos y es uno de sus aliados más fieles. Pero yo como secretario general podría soportarlo porque es legítimo exigir a los Estados que cumplan con el derecho internacional, y recordarles que el derecho a la autodeterminación de los pueblos está consagrado en las cartas internacionales.