P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

  • La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha condenado a México por no garantizar la vida e integridad de las mujeres de Ciudad Juárez.
  • Es la primera sentencia de un tribunal americano que condena a un Estado por violaciones de derechos humanos por discriminación de género y condición social.
Una de las manifestaciones que se han ido sucediendo en los últimos años contra los asesinatos de mujeres en el estado de Chihuaha. Ésta tuvo lugar en 2002, y fue la primera en la que cientos de mujeres se concentraron en México DF contra esta situación. (Ismael Rojas/AP)

Una de las manifestaciones que se han ido sucediendo en los últimos años contra los asesinatos de mujeres en el estado de Chihuaha. Ésta tuvo lugar en 2002, y fue la primera en la que cientos de mujeres se concentraron en México DF contra esta situación. (Ismael Rojas/AP)

“Las mujeres que tienen vida nocturna, salen a altas horas de la noche y entran en contacto con bebedores están en riesgo. Es díficil salir a la calle y no mojarse”. Así explicaba los asesinatos en Ciudad Juárez, en la frontera mexicana con Estados Unidos, el entonces Procurador de Justicia del Estado de Chihuahua, Arturo González Rascón, máximo responsable en la región para la investigación de estos casos, en el diario más importante de la ciudad. Ahora, las familias y las organizaciones demandantes se han encontrado con que será precisamente él uno de los encargados de supervisar el cumplimiento de la sentencia por parte de México, ya que ahora es el Fiscal General de la República. Ya a finales de los noventa, un tribunal mexicano y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos lo acusaron de obstruir la investigación de varios asesinatos de mujeres y un informe de la ONU señaló graves irregularidades en el esclarecimiento de estos casos en 2003.  En todos estos años, González Rascón ha mantenido la misma actitud en relación al asesinato de mujeres que el gobierno mexicano, la indiferencia.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha encontrado al Estado de México culpable de no prevenir adecuadamente la muerte y agresiones físicas y psicológicas de tres mujeres jóvenes cuyos cuerpos fueron encontrados en un campo algodonero en Ciudad Juárez. Viviana Weisman, representante de Women Link Worldwide, nos explica que “lo que hace muy bien la Comsión es presentar casos individuales representativos de una situación estructural, por lo que esta sentencia sienta jurisprudencia en el ámbito de violaciones de derechos por cuestión de género, y no sólo en Latinoamérica sino en todo el mundo”.

Efectivamente, el caso juzga la desaparición y posterior investigación de la desaparición de tres jóvenes en septiembre y octubre de 2001, que fueron encontradas a principios de 2002 junto a otros cinco cadáveres que no forman parte del caso porque no habían sido identificados cuando se inició la causa judicial. Pero el caso Algodonero representa perfectamente el feminicidio que tiene lugar en Ciudad Juárez:

- Laura Berenice Ramos Monárez, de 17 años, no regresó a casa después de ir al colegio y trabajar como camarera en un bar.

-Claudia Ivette González , de 20 años, fue vista por última vez al salir de la maquiladora donde trabajaba y donde no le dejaron entrar por llegar dos minutos tarde.

-Esmeralda Herrera Monreal desapareció cuando volvía a casa después de trabajar como empleada de hogar en una casa de ciudad Juárez.

El Campo Algodonero el día que se encontraron los cadáveres de las tres jóvenes de este caso junto a los de otras cinco jóvenes. (Álex Sánchez, Diario de Juárez/AP)

El Campo Algodonero el día que se encontraron los cadáveres de las tres jóvenes de este caso junto a los de otras cinco jóvenes. (Álex Sánchez, Diario de Juárez/AP)

Cuando los familiares fueron a denunciar su desaparición, los policías les dijeron que estarían con sus novios y no las buscaron. Un patrón de violencia y de conducta policial que se lleva repitiendo desde 1993, cuando el Tratado de Libre Comercio con América del Norte intensificó la presencia de maquiladoras -empresas textiles estadounidenses- en la zona, que contratan prioritariamente a mujeres. El rol de éstas cambió abruptamente en una sociedad patriarcal y machista. Éste es uno de los causas que los expertos, y la propia sentencia, identifican en la raíz de un feminicidio del que se carecen de cifras exactas, y que oscilan entre las 400 que recogen informes de Amnistía Internacional y del Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer (CEDAW) a partir de los datos de las ONG nacionales hasta los 2.415 casos de desaparecidas de los que el Estado dijo no poder informar porque “los expedientes no los tenían físicamente”. Se calcula que, en Ciudad Juárez, desde mediados de los noventa, más de mil mujeres han sido violadas, torturadas, asesinadas y desaparecidas. Pero no son las cifras de violencia contra la mujer en Ciudad Juárez el único aspecto específico de esta situación puesto que, según el último informe del Instituto de las Mujeres de Ciudad México, el 60% de las mujeres mexicanas han sufrido violencia machista. Es la suma de los siguientes circunstancias las que confieren especicificidad a la situación del estado de Chihuahua, dando lugar a un patrón de violencia sistemática basada en el género, la condición social y la edad:

  • Mujeres de entre 15 y 25 años, pero también niñas, de escasos recursos, trabajadoras –sobre todo de maquilas-, estudiantes y/o migrantes.
  • Las mujeres son secuestradas y mantenidas en cautiverio, sus familiares denuncian su desaparición y tras días o meses sus cadáveres son encontrados en terrenos baldíos, pero transitados. De hecho, normalmente los cuerpos no se encuentran tras una profusa investigación policial, sino que son encontrados casualmente por transeúntes. Los cuerpos tiene signos de gran violencia, incluyendo la violación u otros tipos de abusos sexuales, tortura y mutilaciones que sólo pueden perpetrarse en el cuerpo de las mujeres.

De hecho, a una de las víctimas de Algodoneros le habían arrancado o cortado un pecho y, como a otra de las mujeres, el pezón del otro pecho. Según la investigación llevada a cabo durante el juicio, el trato recibido antes de su muerte les causó “un sufrimiento psicológico agudo, y tuvieron un móvil sexual pues fueron encontradas semidesnudas, aunque no se puede determinar exactamente las circunstancias  por el gran deterioro sufrido por los cadáveres por el paso del tiempo.

  • “Esta sentencia es muy importante porque pone en evidencia dos tipos de discriminación: la propia violencia en sí y la falta de acceso a la justicia de las víctimas. Y son personas en las que confluyen muchos ámbitos de discriminación”, explica Weisman. De hecho, uno de los aspectos más importantes de esta sentencia es que también condena a México por no hacer justicia en estos casos lo que le hace responsable de la impunidad de estas violaciones de derecho que “perpetúa la aceptación social del fenómeno de la violencia contra las mujeres, el sentimiento y la sensación de inseguridad en las mujeres, así como una persistente desconfianza de éstas en la administración de justicia” según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Por cada mujer que muere en el Estado de Chihuahua, son miles las que sufren todo tipo de maltrato y vejaciones. Éstas apenas si denuncian. Y los casos resueltos de mujeres asesinadas son una minoría ínfima, de la que se carece de cifras porque aunque el Estado afirmó que un 40% de los casos habían sido resueltos no aportó documentación que así lo acreditase.

La tendencia a juzgar la conducta de las desaparecidas antes de iniciar los procedimientos para su búsqueda así como tener que informar sobre las preferencias sexuales de éstas, lo cual estaba recogido en el protocolo según la propia sentencia, fueron otro de los malos tratos a los que los familiares tienen que hacer frente cuando van a poner la denuncia de desaparición. Tanto es así que Amnistía Internacional denunció que “en el año 2001 la Procuraduría de Justicia del Estado de Chihuahua había puesto en práctica el criterio de ‘desapariciones de alto riesgo’, basado únicamente en el comportamiento de la víctima. Si la mujer desaparecida era una persona con una rutina estable, ésta podría ser candidata para este tipo de búsqueda. Este criterio resultó altamente discriminatorio y poco funcional ya que para el año 2003, solo existía un caso de desaparición considerado como de alto riesgo”.

Amicus Curiae

Otra de las peculiaridades de este proceso ha sido la implicación de decenas de organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres mexicanas, de familiares de las víctimas así como de organismos internacionales como la Comisión Internacional de Juristas, Human Rights Watch, Amnistía Internacional, el Programa internacional de salud sexual y reproductiva de la Facultad de Derecho de la Universidad de Toronto y Women Worldwide Link, entre muchos otros. Participaron en el proceso a través de la figura jurídica del Amicus Curiae, por la que personas o entidades ajenas al litigio ofrecen sus conocimientos y opinión sobre el tema en cuestión y que suele utilizarse cuando está en juego algún derecho fundamental o libertad. “Las organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos de la mujer hemos estado muy pendientes porque sabíamos que de aquí podría salir una sentencia muy importante y paradigmática”, nos explica la directora ejecutiva y cofundandora de Women Worldwile Link.

La condena

En el ámbito jurídico y de defensa de los derechos humanos es conocida la exhaustividad y pedagogía de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la Organización de Estados Americanos y creada con la función de salvaguardar el cumplimiento de los Derechos Humanos en los países firmantes. De carácter consultivo, sus decisiones son vinculantes, definitivas e inapelables. Y en este caso, además la condena es muy amplia y específica, por lo que resulta de especial interés conocer todos los aspectos que recoge:

  • conducir eficazmente el proceso penal de estas tres jóvenes asesinadas.
  • investigar  y juzgar a los funcionarios acusados de irregularidades.
  • publicar en un plazo de seis meses y en un diario de amplia circulación en el estado de Chihuahua esta sentencia.
  • realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional en honor a la memoria de las tres asesinadas, así como destinarles un monumento en su memoria y de las víctimas de homicidios por razón de genero en Ciudad Juárez.
  • adecuar a los estándares internacionales los mecanismos y protocolos de investigación y persecución de estos delitos.
  • creación de una web y una base de datos que recoja toda la información de las víctimas de esta violencia en Chihuahua desde 1993.
  • Implementar programas y cursos permanentes de educación y capacitación en derechos humanos y género destinados a los funcionarios públicos y a la población de la región.
  • Ofrecer atención médica, psicológica o psiquiátrica a los familiares de las desaparecidas de este caso y pagarles unas indemnizaciones, que los familiares no solicitaron, pero que la Corte consideró oportunas, de unos 27.000 euros de media a cada una de las familias de las víctimas.
  • Crear una Comisión Nacional que será le encargada de vigilar y asegurar el cumplimiento de la sentencia. Uno de sus miembros será el ex Procurador Arturo González Rascón, cuyas declaraciones recogíamos al principio del texto.

La sentencia introduce dos avances jurídicos en el ámbito de los derechos humanos de las mujeres: declaró violaciones directas a la convención Belém Do Pará de la OEA, dedicada a la prevención, sanción y erradicación de la violencia de la mujer,  lo que siente jurisprudencia en su incorporación al derecho de pleno, y reconoce que los homicidios por razones de género son conocidos como feminicidio, otorgándole una entidad jurídica propia.

Al conocer la sentencia, la madre de Esmeralda Herrera, Irma Monreal, declaró a IPS con los ojos anegados de lágrimas “No podía quedarme de brazos cruzados ante la muerte de mi hija. La condena es una buena noticia para las familias, me siento reivindicada”.

(4) Comentarios

  1. [...] México condenado por la violencia contra las mujeres http://www.pmasdh.com/2010/01/mexico-condenado-por-la-violencia-con…  por vidi hace 2 segundos [...]

  2. [...] Mallete de Bronce para el caso Campo Algodonero, en el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado mexicano por no prevenir la tortura y el asesinato de tres mujeres en Juárez, en donde hay un patrón [...]

  3. [...] de 2009 la Corte, el máximo órgano de justicia de América y cuyos fallos son inapelables, declaró culpable al Estado mexicano de violentar los derechos a la vida, a la integridad y a la libertad personal, entre otros delitos, [...]

  4. [...] de Derechos Humanos emitió una sentencia condenatoria contra el Estado mexicano por el asesinato de tres mujeres en Campo Algodonero, en Juárez, en el primer fallo de su tipo en el mundo y que estableció reparaciones con [...]

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