P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano
Cómo seguir el terremoto de Chile
28.02.2010 ·

Una mujer sentada frente a las ruinas de un edificio tras el terremoto de 8,8 en Talca, Chile, Feb. 27, 2010. (AP Photo/Sebastian Martinez)
26.02.2010 ·
por Álvaro Vicente Palazón
Abordar al periodista Jon Lee Anderson en la puerta, a punto de dar una conferencia, con uno de sus libros, “La caída de Bagdad” (Anagrama), en la mano le hace sonreír. Creo que espera que le pida una firma. No ha reparado en que en mi otra mano sujeto una pequeña grabadora. Quiero una entrevista.
El idioma no será problema, Jon maneja un amplio español. Habla con la cadencia y el pulso de sus crónicas. De manera fluida, interrumpido por breves pausas que le permiten calcular las próximas palabras mientras deja espacio para asimilar la tensión de las escenas que narra. Un suave seseo, la entonación norteña y el espeto de algún que otro chévere delatan una precoz formación al otro lado del Atlántico a la que se mantiene fiel. Precisamente empezó como reportero en la redacción de “The Lima Times”. Es más, fue en Sudamérica donde Jon Lee Anderson se inició como periodista de guerra. Porque al fin y al cabo ha venido a eso, a hablar de guerra.
Más adelante, en la propia conferencia, recuerda los conflictos de El Salvador, Nicaragua y Centroamérica como las primeras guerras que cubrió. Desde entonces -han pasado ya 30 años- Anderson se ha revelado como un periodista ecléctico. Ha cubierto catástrofes (el huracán Katrina y más recientemente el devastador terremoto de Haití), ha radiografiado ciudades, aldeas y barrios (desde las favelas de Rio hasta Mogadiscio, capital de Somalia), ha cultivado el reportaje, la opinión, la biografía y un género en el que ha acuñado un método propio, la semblanza. Quizá explique esto su renuencia a etiquetarse como “periodista de guerra”, pero no puede evitar reconocer que su carrera periodística “se ha visto matizada por las guerras, con pausas para escribir libros periodísticos, biografías…”. No obstante, pausas relativamente poco frecuentes desde hace unos diez años en los que ha trabajado como corresponsal para “The New Yorker” en territorios como Irak o Afganistán.
Tras los atentados del 11 de septiembre enfocas tu carrera periodística en la crónica de guerra, ¿qué cambió aquel día?
Yo me marché a la guerra, sentí no solamente que el mundo iba a cambiar, sentí la compulsión de estar en un momento histórico y necesitaba acompañarlo, atestiguarlo.
Mi vida cambió. Ya ha vuelto a sus cauces, pero durante cinco años mi vida estuvo en guerra, no hice otra cosa que estar en guerra. Tenía una especie de sentimiento de obligación. No es que abandonara a mi familia, pero lo consideré de gran importancia. Cambió mi vida.
Supongo que tu primer contacto con la guerra, aunque como espectador lejano, fue durante el conflicto con Vietnam, ¿cómo lo viviste?
Yo era un niño cuando la guerra de Vietnam. Me ayudo a concienciarme, mi conciencia política, mi sensibilización social se despierta con Vietnam y con las luchas de derechos civiles de la población afroamericana en EEUU. Pero como periodista empiezo a curtirme en la posguerra de Vietnam, en esa primera generación posterior, abiertamente contraria a la política y a la conducta exterior norteamericana. Los de mi generación nos consideramos casi como los fiscales ambulatorios del gobierno norteamericano (ríe).
Precisamente la Guerra de Vietnam marca un punto de inflexión en la cobertura mediática de los conflictos armados. No ha vuelto a repetirse la libertad de prensa, de movimiento… que las autoridades norteamericanas permitieron entonces.
Yo creo que es más bien un error de juicio, de percepción. La guerra de Vietnam, en cuanto a la intervención norteamericana en el país, duró trece años, desde mediados de los sesenta hasta mediados de los setenta. La mayoría de los periodistas que cubrieron Vietnam lo hicieron empotrados junto a las tropas, como en gran parte de las guerras anteriores en otros países. Ese modelo empezó a resquebrajarse en Vietnam, hubo algunos que hicieron reportajes sobre la sociedad vietnamita, pero la gran mayoría de los reporteros lo hizo junto a los soldados. No es que a partir de entonces se hayan vuelto más restrictivos, han seguido una política de mayor acercamiento, mayor tacto psicológico con el periodista. Es decir, hoy en día puedes ir a las guerras de Irak y Afganistán empotrado con las tropas norteamericanas o las de la OTAN y no te censuran. Piden que no reveles cuestiones de inteligencia militar que puedan amenazar la seguridad de la tropa, como el lugar exacto en el que escribes tu crónica. Que no avises de la muerte de algún soldado antes de que pueda ser notificado a sus familiares. O bien que si asistes a una reunión “clasificada” no la desclasifiques.
Ellos no necesitan censurarte, en la práctica caes en una especie de Síndrome de Estocolmo. Ocurre cuando uno anda diez días o dos semanas con unos soldados que arriesgan su vida para protegerte en un ambiente inhóspito, se crean lazos afectivos de grupo, sobre todo si son del país de uno, de su misma cultura, religión, idioma. Eso hace que uno se autocensure, sin que se lo pidan. Es muy envolvente.
Éste es, en concreto, el eje de la conferencia que imparte, invitado por la Obra Social La Caixa, en Madrid y Barcelona; “El reto de contar la verdad en plena guerra”. Anderson reconoce que “igual que la censura, cualquier imposición en nosotros duele y nos resentimos” pero aún así “buena parte de los nuevos periodistas no conocen otra forma de cubrir la guerra que no sea el empotramiento, nunca han sido free lance, deambulando solos entre ambos bandos”.
Hoy en día la cobertura de guerras como las de Irak o Afganistán procede casi en exclusiva de periodistas empotrados. Frente a esta forma de cubrir la guerra, el veterano periodista se muestra algo escéptico. “No es carente de ética hacerlo, y es más uno tiene todo a mano. Casi siempre le suministran comida, seguridad y transporte. En momentos difíciles viene muy bien a los periodistas, aunque acabas pasando las mismas penurias que las tropas; marchas nocturnas, peligros… Por supuesto hay un trueque, pero es implícito. A lo que voy es que no necesitan imponer una censura dura y draconiana porque entienden que ésta va implícita en la relación que establecen”. Y sentencia; “eso pende sobre toda la noticia. Es bueno tenerlo en cuenta.”
Sin embargo, reconoce que “muchas de las cosas que sabemos que han ocurrido en las guerras de la última década provienen de periodistas empotrados, los que supuestamente están bajo la sumisión del Pentágono o de uno de los ejércitos en guerra en el mundo con interés por ocultar sus verdades y sus desmanes.”
Acompañar a las tropas ofrece otra ventaja, la de conocer de primera mano el rumbo de la ofensiva, los próximos pasos de la campaña. La de estar ahí para contarlo desde el principio. Ya curtido en todo esto a fuerza de haberla enfrentado en años, Jon deshace mitos; “por más bien que preparas una operación militar… la guerra es como un virus que escapa del laboratorio, la violencia es como un organismo malévolo que busca clonarse, crea efectos que no puedes visualizar”. La crónica nunca puede escribirse antes de tiempo.
En cada uno de los conflictos a los que ha dado cobertura, también en el reciente caso de Haití, el reportero ha buscado “gente de confianza que conozca las hostilidades del terreno”. Ha acompañado a tropas de su propio país pero a menudo ha enfrentado el camino por cuenta propia, ha sentido la tierra bajo las uñas. Para Anderson convertirse en “embedded reporter” de manera permanente, en un sempiterno periodista empotrado, “es uno de los muchos desafíos éticos que podríamos calificar de obstáculos para que se tenga información imparcial desde los conflictos”.
No es el único desafío del periodista de conflictos armados. Jon reconoce los compromisos, las obligaciones inherentes a su condición de relator de guerra.

David Guttenfelder, 12º Premio Internacional de Fotoperiodismo "Ciudad de Gijón" 2008. Guerra en Afganistán.
La sociedad empieza a inmunizarse contra la barbarie, las noticias que llegan de Afganistán e Irak ya no sorprenden a nadie y parece que la atención que generan es cada vez menor. ¿Cómo conseguir desde el periodismo reestablecer el interés y combatir la apatía de la sociedad?
Sí, es un reto mayor y no sé si tengo la clave mágica. Creo que utilizando distintos géneros; documentales largometrajes con componentes de entretenimiento o de narrativa visual. También obras periodísticas gráficas como “Vals con Bashir” o “Persépolis” son formas de llegar a un público más amplio, educados en base a una manera distinta de recibir las noticias. Creo que hay que probar todos los medios posibles para que lo que pase en el mundo siga incidiendo. Yo estoy dispuesto a que, si veo que la gente no lee mis crónicas en “The New Yorker” y asimismo no son reproducidas en otros países como España, estoy dispuesto a trabajar con un dibujante y hacer un libro gráfico si de esa manera llega a más gente, a los jóvenes. Yo hago de todo. Si es creativo, ¿por qué no? Creo que estamos en momentos nuevos, interesantes, que implican ciertas dificultades pero nos ofrecen nuevas posibilidades.
La reciente comisión Chilcot en el Reino Unido, y otra paralela en Holanda ya conclusa, se han propuesto esclarecer los motivos que impulsaron a ambos gobiernos a participar en la invasión de Irak así como dictaminar si ésta fue legal o no. ¿Ha jugado la prensa este papel en los Estados Unidos?
(Calla, pensativo). Los mismos diarios se han encargado de fiscalizarse. “The New York Times” ha hecho unos mea culpa en público bastante desgarradores, lo único que no ha hecho es arrancarse los pelos del pecho. En EEUU la prensa es muy abierta y se ha encargado de fiscalizarse. Aún así no se ha llegado a hacer lo que están haciendo en Inglaterra ahora y yo creo que sí, hay que hacerlo. Quizá no sea éste el momento, pero sí, es bueno que lo hagan. No sólo por la motivación de la guerra de Irak, por muchas cosas. Para mí Bush ha de ser enjuiciado y Cheney debe ir a la cárcel. Que un ex-vicepresidente de los EEUU sea más conocido por sus argumentos a favor de la tortura es una vergüenza, ha de ser amonestado por lo menos. Sí, es una deuda pendiente que tienen con nosotros.
Y a todo esto me surge una breve pregunta que languidece ya antes de escaparse, ¿cuando será el momento? Pero para entonces Jon es requerido por los encargados del Caixa Fórum y dejo que mi pregunta se apague.
24.02.2010 ·
Por Alberto Arce
“qué difícil escapar al calambre de la culpabilidad, de no hacer lo suficiente, ocho días de trabajo para qué, para una condena sobre el papel que ninguna fuerza inmediata pondría en ejecución, el Tribunal Russell no tenía un brazo secular, ni siquiera un puñado de Cascos Azules para interponerse entre el balde de mierda y la cabeza del prisionero, entre Víctor Jara y sus verdugos”.
Julio Cortázar, Fantomás contra el imperio de las multinacionales
Tan experimental fue la literatura generada por Cortázar mientras participaba en el II Tribunal Russell sobre el comportamiento de las multinacionales y sus relaciones con las dictaduras latinoamericanas, como la propia celebración del evento, descentralizada en Bruselas y Roma y prolongada en el tiempo, entre 1974 y 1976. Sin ninguna validez jurídica pero con una incontestable validez poética, la historia terminó por darle a la razón a aquel atajo de escritores, fumadores compulsivos y militantes de izquierda. Cuantas veces ha tenido la literatura el honor de no ser más que prólogo de la realidad, avanzada mediante fabulación para convertirse posteriormente en titular periodístico.
Aquel calambre de culpabilidad del que Cortázar hablaba generó corriente eléctrica suficiente -ya sabemos que la energía no se destruye, sólo se transforma- para encender la luz en el cuarto oscuro de la impunidad y permitir que un juez, un día, tomase declaración al otrora todopoderoso General Pinochet. Ese juez se llama Juan Guzmán Tapia y será uno de los miembros del jurado del Tribunal Russell sobre Palestina que se reunirá en Barcelona los próximos 1,2 y 3 de marzo. Quien mejor que el Juez Guzmán para recordarnos la necesidad de una jurisdicción universal en materia de derechos humanos.
La misma culpabilidad, la misma impotencia y la misma necesidad que llevó a un grupo de intelectuales a lanzar, en 1966, el concepto de Tribunal Rusell para denunciar los crímenes de guerra que se cometían en Vietnam y una década más tarde los que se cometían en América Latina bajo las dictaduras de los generales han llevado a un grupo de académicos y activistas a centrar en este 2010 la atención del Tribunal Russell en la realidad palestina.
¿Por qué Barcelona? No por casualidad sino con intención, ya que España ha sido el lugar donde más cerca se ha estado de abrir una causa judicial, en aplicación de la jurisdicción universal, respecto a los presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza. Donde más cerca se ha estado y donde más cerca se ha comprendido el nivel de responsabilidad de nuestros gobiernos y parlamentos a la hora de detener las investigaciones judiciales en marcha respecto al comportamiento del ejército israelí. Juan Antonio Martín Pallín, Magistrado del Tribunal Supremo español, miembro del Jurado del Tribunal Russell, tendrá más de una opinión interesante al respecto. Y la compartirá con los asistentes.
Fantomás sólo existe ahora en repisas llenas de polvo. Pero la Sudáfrica en la que se formó como hombre blanco luchando por imponerse frente a la población originaria del lugar – afortunadamente también hoy sólo disponible en su versión de librería de viejo- se encuentra presuntamente, según muchos de los participantes del Tribunal Russell en la base explicativa de un sistema de segregación racial y apartheid que se juzgará -simbólicamente- en Barcelona.
Ronald Kasrils, mano derecha de Nelson Mandela, Ministro de la Sudáfrica democrática, luchador de décadas contra el régimen supremacista blanco, descendiente quizás de aquellos boers que entrenaban a Fantomás para cometer sus fechorías se sentará junto al Juez Guzmán Tapia en el Jurado de este Tribunal Rusell para explicarnos los paralelismos que, en su opinión -supuestamente bien fundamentada- existen entre el apartheid en el que creció y el que se desarrolla ahora en Israel.
Cuando Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir abrieron el I Tribunal Russell en Estocolmo y Copenhage en 1966 y 1967, la más joven de sus miembros, una joven abogada franco-tunecina, Gisele Halimi, que trabajaba entonces por los derechos de los prisioneros argelinos en Francia, probablemente no sabía que pasados los años se convertiría en diputada socialista francesa y representante de su país en la UNESCO. Es probable que tampoco planease sentarse 44 años más tarde como jurado de un nuevo Tribunal Russell junto a Ken Coates, fundador con el propio Bertrand Russell del sistema de Tribunales en la época del blanco y negro, o junto a Stephane Hessel, embajador de Francia y miembro de la ponencia que redactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, el mismo año en que se creó el Estado que ahora colaborará a juzgar con una cierta legitimidad en torno a cuales eran los comportamientos que pretendían evitarse al redactar la Carta de Derechos Humanos.
Tampoco Desmond Travers, Coronel del Ejército de Irlanda imaginaba, tras ser uno de los cuatro juristas que redactó el Informe Goldstone, encargado por las Naciones Unidas para investigar los crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza, que aquel informe no sería aceptado por la comunidad internacional debido a las presiones de Israel y los Estados Unidos y que tendría, apenas unos meses después, que comparecer en una Tribunal de Conciencia que combata, al menos, el crimen del silencio, contra el que se ideó el sistema de Tribunales Russell. Su experiencia respecto al fósforo blanco -el napalm de nuestros días- y los repetidos bombardeos que sufrieron las instalaciones de las Naciones Unidas en el transcurso de la Operación Plomo Fundido nos ilustrará una vez más sobre los horrores de la guerra.
Veronique de Keyser y Luisa Morgantini, diputadas belga e italiana o Francis Wurtz, francés, miembros del parlamento europeo, conocen bien, y explicarán en tanto representantes políticos de la ciudadanía, las decisiones tomadas por los estados miembros de la UE en apoyo de Israel. Ambos participaron activamente del movimiento que logró detener hace un año la votación que pretendía mejorar el sistema de relaciones políticas y económicas con el estado judío obviando la obligación de respetar los derechos humanos y las repetidas votaciones que demandan la suspensión de los acuerdos económicos preferenciales europeos con Israel.
Y finalmente, contra lo que muchos se imaginarían, pero con la intención de que el Tribunal sobre Palestina pueda conocer la realidad israelí desde dentro, para juzgarla al detalle, y por parte de quienes se esfuerzan por modificar las políticas del estado aplicando sus propias reglas y tratando de incidir en una sociedad que se escora peligrosamente hacia posturas irreconciliables con los palestinos, Meir Margalit, concejal del Ayuntamiento de Jerusalén, veterano de guerra y ex oficial del Ejército israelí, y Michael Sfarad, abogado que batalla cada día en los tribunales de Tel Aviv para defender los derechos de los miles de palestinos afectados por el Muro, explicarán si aún es posible luchar por la justicia desde dentro del país acusado de violarla.
22.02.2010 ·
Entrevista a Enric González.
Su talento de pluma afilada y espíritu independiente le valieron el pasado 2009 el Premio Cerecedo, concedido por sus colegas europeos. Ha sido corresponsal en Nueva York, Londres, Washington, París y Roma. Enric González ha aprendido a reír a la par que ha conocido el lado más oscuro en Ruanda, la guerra del Golfo o el septiembre neoyorquino del 2001. Hasta finales del año pasado sus lectores pudieron seguir sus agudas reflexiones en la columna de la antepenúltima de El País, el diario que le acaba de enviar como corresponsal a Jerusalén.
Hace unas semanas el programa TESIS de Canal Sur 2, se encontró con Enric durante su visita a la Universidad de Córdoba para participar en el ciclo El siglo XX: modernidad, barbarie y democracia. El resultado, esta entrevista en la que habla de su carrera y la actual situación de la información, entre el espectáculo y el negocio.
Vía Periodismo Preventivo19.02.2010 ·
La revista colombiana que desveló, gracias a un curtido equipo de periodistas de investigación, la parapolítica colombiana, es decir, el vínculo entre muchos políticos y miembros del Gobierno de Uribe con el paramilitarismo; los falsos positivos, es decir, los asesinatos de civiles por parte del Ejército que luego son presentados como miembros de la guerrilla para conseguir ascensos y parabienes, así como para demostrar a la ciudadanía el éxito de la lucha contra las guerrillas; la concesión de subsidios agrarios a jefes del paramilitarismo, entre otros, ha sido cerrada por sus dueños, la Casa Editorial El Tiempo del grupo español Planeta.
La revista Cambio nació en los noventa como una filial del periódico español Cambio 16, pero poco más tarde fue adquirida por una editorial en la que participaba García Márquez, quien la dirigió durante algunos años y donde escribió algunos de sus mejores trabajos periodísticos. El 3 de febrero, su propietaria la Casa Editorial Tiempo anunció que esta revista semanal pasaría a publicarse mensualmente y que dejaría de ser un medio de análisis político para dedicarse al entretenimiento. Argumentaban problemas económicos aunque según su editora Jefa, María Elvira Samper, “fuimos víctimas de ejecuciones extrajudiciales y presentados como muertos en el combate de las cifras. Pero hay mucho más que eso”. Numerosos organismos nacionales e internacionales apuntan a que la decisión se ha adoptado por tratarse de un medio crítico con el gobierno de Uribe y porque estamos en vísperas de las elecciones, a las que pretende volver a presentarse modificando la Constitución, y de una adjudicación de un canal televisivo mediante un concurso en el que el Grupo Planeta es candidato. El grupo español Prisa también compite por este canal.
El periodista Hollman Morris, que denunció la semana pasada la persecución y amenazas por parte de una agencia estatal de las que ha sido víctima, ha entrevistado a la editora jefa de la revista Cambio.
17.02.2010 ·
Por Helena Maleno.
Tánger dieciséis de febrero 2010
Imagina que diste a luz el domingo pasado en un hospital público marroquí. Un niño precioso.
Imagina que te dieron el alta al día siguiente, lunes.
Imagina que volviste a casa, cansada, sangrando del post-parto, con dolores aún en un útero que lucha por volver a su sitio.
Imagina que en casa te está esperando tu niña de dos años y dos meses y tu pareja.
Imagina que esta mañana mientras bañabas al bebé comenzaste a ver que le costaba respirar.
Imagina que corriste al hospital público marroquí.
Imagina que te dijeron que no podían atenderte.
Imagina que fuíste dos veces.
Imagina que la tercera vez tu bebé dejó de respirar casi en la puerta del hospital.
Imagina que pediste auxilio por tu bebé muerto.
Imagina que se lo llevaron a la morgue del hospital.
Imagina que a ti, a tu niña de dos años y dos meses y a tu pareja os llevaron a comisaría.
Ahora imagínate retorciéndote de dolor en las entrañas, el dolor agrio de la muerte de tu hijo, el dolor de un útero que te recuerda recién parida, el dolor de una leche que sube a tus senos duros como piedras. Pero imagínate NEGRA, imagínate AFRICANA, imagínate POBRE, imagínate SIN PAPELES.
Estás sentada, doblada sobre tu vientre en aquel sucio despacho de policías que van y vienen y te hablan en una lengua que no entiendes. Allí te miro e intento traducirte las preguntas que me parecen estúpidas, crueles e inhumanas.
Quieren saber qué haceis en su reino, cómo habeis entrado y cuánto tiempo llevais aquí. Quieren saber cómo os llamais, cómo se llaman vuestros padres y porqué habeis venido.
Tu pareja grita y pide piedad. Sabe que todas las preguntas van dirigidas a justificar una deportación al desierto. Tu pareja grita y te tranquiliza llamándote “honey”.
Tu niña sonríe, juega con su gorro y canta “haleluya”.
La policía busca un intérprete de árabe a inglés para hacer el parte y llevaros a Tribunal.
Me dices que si te deportan al desierto y allí te violan no crees que aguantarás el dolor, que aún estás recién parida.
Un policía se me acerca y me pregunta : ¿Por qué haceis ésto? ¿Por placer?. Este amable policía llama “esto” a acompañar a unos padres sumidos en el dolor, a comprar algo de comida para una niña que lleva todo el día sin probar bocado y a intentar traer un poco de humanidad o al menos de buen trato a esa puñetera comisaría.
Entonces le miro, me horroriza su frialdad, y le contesto, lo hacemos por amor. Veo en él a esos seres que comen, cagan y hacen de policía para poder seguir comiendo y cagando. Siento lástima.
Detienen a tu pareja en comisaría y me dicen que como caso humanitario te dejan dormir en casa. Mañana tienes que pasar el Tribunal junto a tu marido.
Te hundes. Es la primera vez que te veo enderezar ese vientre que te duele. Gritas y lloras hasta que un policía te manda callar.
No lo soporto, me puede la escena y le pido por favor que entienda que tu hijo ha muerto hoy, que estás recién parida, que te duelen las entrañas.
Me responde con desprecio que en este reino hay unas leyes, que aquí se hace lo que dice el procurador del rey y que tú eres una NEGRA CLANDESTINA.
Mañana iremos al Tribunal, mañana un hombre de este reino decidirá si te tiran a ti y a tu niña al desierto de madrugada. A partir de ahí la suerte decidirá si serás violada, si tu hija será raptada o porqué no violada también.
Imagínate que todo eso te ha pasado hoy.
Imagínate que a todas nos duelen sus entrañas.
Imagínate que a todas nos duelen nuestras entrañas.
* Helena Maleno,licenciada en Ciencias de la Información, es investigadora especialista en fenómenos migratorios, con especial atención a menores y víctimas de trata con fines de explotación y abarcando las redes de trata desde África subsahariana. Especialista en investigación acción-participativa y especialista en género y desarrollo. Colabora con Women Worldwide Link, actúa como Delegada de CEAR en Marruecos para casos de refugiados y refugiadas. También es voluntaria en Cáritas Tánger y miembro de la red de apoyo Caminando Fronteras.
12.02.2010 ·
Tres contra dos. Tres votos a favor. Dos en contra. Y madres y padres de desaparecidos, huérfanos, torturados, defensores de la vida y de la Justicia, todos ninguneados, alzaron sus brazos, gritaron, se abrazaron y lloraron en bares, casas y rincones de todo Chile. Y en muchos otros países. Cinco jueces lores británicos acaban de votar a favor de retirarle la inmunidad soberana al general Pinochet, lo que podría suponer su extradicción a España para ser juzgado si el gobierno británico lo permite.
El escritor Juan Gelman contaba ayer en el diario argentino Página 12: “Conocí al juez Garzón en 1997, cuando, con mi esposa Mara La Madrid, le elevamos una denuncia por el asesinato de mi hijo Marcelo Ariel y la desaparición de mi nuera María Claudia, padres de una niña o un niño nacido en cautiverio del cual supe la existencia por la Secretaría de Estado de El Vaticano. Era el único juez ante quien podíamos hacerlo: no había otro en el mundo dispuesto a escuchar el relato de los crímenes cometidos por la dictadura militar argentina. No había otro juez en el mundo que atendiera las heridas de las víctimas de Pinochet y no hubo otro que decidiera procesarlo”.

Último paseo de Pinochet como presidente. (c) Javier Bauluz /Piraván
El juez Baltasar Garzón había decidido emprender el que sería el proceso que, entre otras cosas, iniciaría a España en la práctica de la Justicia Universal. Algunos de los periodistas españoles que cubren el acontecimiento en Chile tienen que mentir sobre su nacionalidad. Ser español en Chile en aquellos momentos podía ocasionarles graves problemas entre los partidarios de Pinochet. Alguno de ellos lo recuerda como la única vez que han visto contentas a las víctimas.
El día de esta histórica votación era 25 de Noviembre de 1998 y cientos de miles de personas en todo el mundo reafirmaron su convicción en la justicia como única vía para combatir la impunidad. Muchos sintieron la necesidad de compartir sus impresiones, sus convicciones democráticas pero la única forma que tenían a su alcance era escribir una carta al Juez, para muchos de ellos extranjero, que había hecho este caso posible, aprovechar los medios de comunicación si algún periodista les preguntaba o, simplemente reunirse con personas con las que compartían su alegría cargada de dolor.
Y mientras, un movimiento de solidaridad internacional se gestaba a través de las imágenes de televisión, fotografías y crónicas. Pero no podían relacionarse entre ellos ni demostrar públicamente su apoyo al proceso sin intermediarios. Desde entonces han pasado sólo once años, pero las vías y herramientas para ejercer el derecho a la libertad de expresión permiten hoy alzar la voz de una forma inmediata, pública y en interacción con los otros de una manera que, inevitablemente, va a cambiar los mecanismos democráticos y el peso de la opinión pública en éstos.
El pasado miércoles por la mañana los medios de comunicación daban la noticia: la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial había acordado por unanimidad iniciar los trámites para suspender de funciones al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Era el resultado, entre otros, del intento del juez de juzgar los crímenes de la dictadura franquista, lo que desencadenó una ofensiva en su contra por parte de dos grupos de extrema derecha, Falange Española y Manos Limpias. Le acusan de prevaricación por intentar localizar y exhumar a los víctimas de la dictadura franquista.
Al mediodía de este mismo miércoles, se hacía público un Manifiesto por la Justicia de Garzón a través de una web y un grupo de Facebook donde todo aquel que quisiera pudiera unirse. En poco más de 48 horas han firmado el manifiesto 2.000 ciudadanos en el grupo de Facebook y casi 1.000 en la web. Casi 3.000 personas con sus nombres, apellidos y profesión una gran mayoría, enfermeros, secretarios, profesores, periodistas, jubilados, parados, cooperantes, conserjes, profesores, catedráticos, publicistas, escritores, estudiantes, abogados, soldados, magistrados, ciudadanos en definitiva, han contado con la posibilidad de hacerse oir públicamente. Y no sólo como un mero número. La mayoría además ha explicado el por qué, rompiendo así no sólo con las barreras impuestas hasta ahora para la expresión de la opinión pública si no con los miedos a hablar alto y claro.
Para desmentir los rumores que ha señalado algún medio de que detrás de este manifiesto está un secreto y supuesto lobby dirigido por abogados y un vocal del Consejo General del Poder Judicial amigos de Garzón, me declaro culpable de haber expresado mi opinión como ciudadana y de haber creado las herramientas y las vías para que otros ciudadanos pudieran hacerlo igualmente.
A este manifiesto hay que sumarle otras muchas otras reacciones. Un grupo de intelectuales, entre los que se encuentran José María Caballero Bonald, Manuel Rivas, Ian Gibson, Juan Goytisolo y otros, ha manifestado que se consideran “sentados en el mismo banquillo que Garzón” y que están convencidos de que asistirán“al kafkiano proceso de un tribunal que encausa, en carne, a la Justicia, sufriendo con ello nuestra democracia el peor golpe desde el 23-F”.
La periodista Maruja Torres, en su columna en El País, explica a través de un ingenioso cuento como “un dragón muy malo (…) llamado Garrzón” fue por fin enfrentado por unos héroes acompañados de “Mary Provida, Mary Demagogia y el señor Odios” que encontraron en la Justicia “implacables justicieros como ellos”. David Trueba, en el mismo periódico, apuntaba a cómo “van a matar con un tecnicismo” a Garzón y que “no se entiende nada porque todo es una ficción judicial”.

"Falange Española pide ayuda para sentar a Garzón en el banquillo. Dada la escasez de recursos de FE JONS, solicitamos tu colaboración" dicen en su web. "FE JONS muestra su alegría por lo que podría ser el principio del fin de la impunidad (..) y quiere felicitar al Sindicato Manos Limpias y a los Magistrados de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por su valentía".
La periodista Rosa María Artal también publicó un texto, suscrito por periodistas como Enrique Meneses y Fernando Berlín, en el que señalaba como “los países democráticos no pueden entender la condición de intocable del franquismo en España”refiriéndose al apoyo que ha recibido el juez por parte de prestigiosos juristas internacionales. De hecho, en el nuevo recurso presentado por el juez Garzón incluye cinco juristas internacionales como testigos para demostrar que los crímenes contra la humanidad no son amnistiables según tratados internacionales suscritos por España. Entre ellos, se encuentran Carla del Ponte, ex fiscal del Tribunal Internacional para los crímenes de guerra de la ex Yugoslavia y de la Corte Penal Internacional y Eugenio R. Zaffaroni, presidente de la Corte Suprema de Justicia de Argentina cuando ésta derogó las leyes de amnistía posteriores a la dictadura de ese país.
Amnistía Internacional ha manifestado que Garzón no puede ser acusado de “delito de prevaricación por intentar localizar y exhumar a las víctimas de los crímenes del franquismo, justificándolo como contrario a la ley de Amnistía del año 1977″ porque “la impunidad de crímenes contra el derecho internacional no puede ser convalidada por ninguna ley de amnistía. Es el deber de las autoridades judiciales españolas investigar, sancionar y reparar todos aquellos crímenes que hayan sido cometidos en un país, aunque sea en el pasado”.

Familiares de los cinco republicanos asesinados, según testigos, por falangistas y que fueron enterrados en la Fosa de Turanzas (Llanes, Asturias) observan la exhumación de los restos. (c) Javier Bauluz / Piraván
Jueces por la Democracia junto a la Unión Progresistas de Fiscales han expresado que este proceso supone “criminalizar la discrepanacia jurídica” puesto que la investigación de los crímenes de lesa humanidad “se ajusta completamente a la legalidad nacional e internacional”.
El ex fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo ha definido la trayectoria de Garzón en la Cadena Ser como “el juez que más se ha enfrentado a ETA y a su entorno, el que más eficazmente ha combatido el narcotráfico y la delincuencia financiera. Desarticuló las cuentas secretas del BBVA en Jersey o el caso Pretoria, que alcanza a Alavedra y Prenafeta. Combatió la guerra sucia contra el terrorismo del GAL, el caso Gürtel de corrupción en el seno del PP, las dictaduras latinoamericanas. El factor determinante es que se atrevió a lo que nadie se había atrevido, a investigar las desapariciones forzadas, cien mil desapariciones”. Según Jiménez Villarejo “la extrema derecha española ha conseguido poner a su servicio a una parte de la magistratura” movidos por el “recelo, de envidia, de venganza”.
También políticos del PSOE y de IU han mostrado su apoyo a Garzón: el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, le definió como un “profesional decente” y mostró su esperanza de “que le vaya lo mejor que le pueda ir en este trance”. El coordinador general del IU, Cayo Lara, dijo que IU está en “completa solidaridad” con el juez.
Son muchos los perfiles y los ciudadanos que se han mostrado en contra de este proceso contra el Juez Garzón. Y en esta ocasión, como cada vez es más habitual, los ciudadanos no han tenido que esperar a que otros se manifiesten, se generen corrientes de opinión desde las altas esferas o desde los medios de comunicación para expresar sus opiniones y sentimientos. El nuevo ecosistema de comunicación de los ciudadanos funciona. Y su voz puede ser expresada y escuchada.
- Enlaces de interés: web. Manifiesto por la Justicia de Garzón y grupo en Facebook
- El Manifiesto en Menéame
12.02.2010 ·
Hoy os hablamos en primera persona del plural porque estamos muy contentos. El World Press Photo, el premio más importante del fotoperiodismo internacional, ha ido a parar este año a dos admirados profesionales, dos compañeros, dos cracks que también son amigos de todos los que participáis en la comunidad construida alrededor de P+DH, el Encuentro Internacional de Foto y Periodismo, el Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos y el inminente periodismohumano.com.
Ocho meses después de que el trabajo de Walter Astrada y Olivier Laban-Mattei fuera expuesto y premiado en el Encuentro, hoy el World Press Photo reconoce también su trabajo.

Brutal represión policial en Madagascar. Walter Astrada era el único fotoperiodista internacional en estar allí. Su trabajo ha merecido el World Press Photo.
Walter Astrada ha ganado el primer premio a la mejor historia de actualidad. Fue el único fotoperiodista que nos contó el cruento juego de poder en Madagascar, que acabó con la muerte de más de un centenar de personas a manos de la policía en diferentes manifestaciones en la capital. Es el segundo año consecutivo que Walter consigue este premio; cuando lo llamamos para felicitarle por el del año pasado estaba haciendo las fotos que son premiadas hoy. Nos mandó algunas. “Esto puede ser el premio del año que viene”, escribió ese día Javier Bauluz, director del Encuentro Internacional de Foto y Periodismo (EIF) y de periodismohumano.com. No tiene mal ojo el hombre.
“Me quiero asegurar de que la gente no tenga la excusa de decir ¡No lo sabía!”, nos contaba Walter en una relajada entrevista por Skype tras su experiencia en Antananarivo. Meses después, participaba como profesor en el Encuentro – por tercera vez, la primera vino como alumno – en el que nos contaba que historias como la de Madagascar, o como las de Kenia, o como las de la violencia machista en Guatemala, no suelen publicarse en los medios de comunicación tradicionales.

Walter Astrada da consejos a un grupo de alumnos del Encuentro Internacional de Foto y Periodismo de Gijón (Foto: Alberto Prieto)
La gran paradoja: las mejores fotos informativas del mundo no tienen cabida en los medios tradicionales y las historias que contienen han de esperar quizá meses hasta que surge otra forma de que lleguen al público. La colección de imágenes del Word Press Photo viaja por más de 150 países, es decir, que “estas imágenes las va a ver más gente gracias a los premios y las exposiciones que a los medios”. Las fotos de Walter, como las de Laban-Mattei, pudieron verse el verano pasado en la exposición del Encuentro, que como cada año visitaron decenas de miles de personas.
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Audio: 5 minutos con Walter Astrada, entrevista durante el Encuentro Internacional de Foto y Periodismo

Las fotos de Astrada y Laban-Mattei, premiadas con el primer y segundo premio de actualidad del World Press formaron parte de la exposición del Encuentro, por la que pasaron más de 40.000 personas durante la Semana Negra de Gijón (Foto: Javier Bauluz)

Cartel del Encuentro de Foto y Periodismo de Gijón de 2009, con una de las fotografías de Olivier Laban-Mattei premiadas hoy con el World Press Photo.
Olivier Laban-Mattei ha ganado el segundo premio a la mejor historia de actualidad. Sus fotos cuentan desde dentro las protestas postelectorales de Irán. A medida que se publicaban sus fotos nos enamoramos de su trabajo y fue invitado como profesor al Encuentro de Foto y Periodismo. Llegó casi directamente de Teherán a Gijón: “Para un periodista o fotógrafo es importante ser testigo del nacimiento de una revolución”.

Olivier Laban-Mattei comenta sus fotografías de Irán en la exposición del 13EIF, junto a su padre y a su hijo
Conocimos a un Olivier carismático y humilde que se ganó sin esfuerzo el cariño de todos los participantes. Se llevó además el Premio Especial del Jurado del 13EIF por las mismas fotos que, un año después, han obtenido el World Press Photo.
Video: Olivier Laban-Mattei nos hace de guía por sus fotos de Irán en la exposición del Encuentro.
Y más:
- Dosis de buen rollo: blog y fotos de los alumnos del 13 Encuentro Internacional de Foto y Periodismo.
- Charla completa de Walter Astrada en el 13 EIF.
- Resumen de la charla de Olivier Laban-Mattei en el 13 EIF.
Y os anunciamos dos cosas:
- Estamos preparando ya la edición número 14 del Encuentro y ya tenemos fecha: del 9 al 18 de julio. Permanece atento a fotoyperiodismogijon.com para más novedades.
- Walter Astrada nos acompañará en la aventura de periodismohumano.com (+ info sobre el proyecto). Os daremos más detalles muy pronto, pero está claro que hay motivos para pensar que este nuevo medio de comunicación nos traerá muchas más alegrías.
10.02.2010 ·
- El Gobierno reconoce que ha dado la orden de prohibir cruzar a la península a los solicitantes de asilo con la documentación expedida por él mismo
- El Defensor del Pueblo considera que no es legal “impedirles la libre circulación por todo el territorio español”
Primero fue Melilla y ahora Ceuta. La orden que prohíbe a los solicitantes de asilo con permiso de residencia temporal en España, por la admisión a trámite de sus solicitudes, cruzar a la península se ha formalizado en ambas ciudades autónomas. Se acabaron los tabúes, las Delegaciones del Gobierno, que hasta ahora se habían limitado a guardar silencio derivando las preguntas al Ministerio del Interior han reconocido que la orden existe y la justifican con el cumplimiento del Acuerdo de Schengen, el convenio con el que se suprimieron los controles fronterizos entre la mayoría de países de la Unión Europea, e incluso aseguran que se trata de una medida con la que “no se están vulnerando sus derechos, sino todo lo contrario, ya que se les está dando protección y atención”, según el Delegado del Gobierno melillense, Gregorio Escobar.

Foto: José Palazón
Estas explicaciones no convencen, ni a organizaciones como Amnistía Internacional y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado que ya han mostrado su preocupación y están estudiando la situación, ni al Defensor del Pueblo que abrió una investigación a raíz del caso de Kamel, el primer inmigrante al que se le prohibió cruzar a la península desde Melilla el pasado 26 de enero y del que ya hablamos en P+DH.
El Gobierno argumenta que la prohibición se debe a que Ceuta y Melilla no pertenecen al espacio Schengen, a pesar de ser territorio español, por lo que los extranjeros que acceden a ellas no pueden entrar en la Unión Europera si no están documentados. “España mantendrá controles (controles de identidad y de documentos), en las conexiones marítimas y aéreas provenientes de Ceuta y Melilla que tengan como único destino otro punto del territorio español”, dice el convenio. Pero este punto no justifica que se impida el paso a los solicitantes de asilo admitidos a trámite, ya que ellos sí cuentan con un permiso de residencia en España hasta que el Gobierno les reconozca o no como refugiados, según las declaraciones del Defensor del Pueblo a P+DH. De hecho, “el artículo el artículo 5 del Acuerdo asegura que estas normas no serán un obstáculo para la aplicación de las disposiciones especiales relativas al derecho de asilo”.
El Defensor afirma que “la explicación oficial hasta ahora ofrecida por la que se impidió la salida de Melilla al interesado (Kamel), titular de un documento de identidad de solicitante de asilo, no resulta suficiente [...] Por tanto, no encontramos base legal para impedirle la libre circulación por todo el territorio español a una persona a la que se le haya admitido a trámite su solicitud de asilo en las ciudades autónomas de Ceuta o Melilla”.
Las investigaciones de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado van en la misma línea que el Defensor. “Las alegaciones de la Policía están cogidas con pinzas. Es una excusa rocambolesca porque la realidad es muy fácil de entender. En Ceuta y Melilla hay fronteras, los españoles las cruzan mostrando su DNI y los solicitantes de asilo mostrando la tarjeta amarilla (el documento que les permite circular por España), como han hecho hasta ahora. Por tanto, están infringiendo los derechos de los solicitantes de asilo y están infringiendo su propio procedimiento porque actúan sin emitir la resolución”, denuncia Alejandro Romero, abogado de CEAR en Ceuta. A pesar de la prohibición, los inmigrantes lo siguen intentando, “el último caso fue el viernes pasado, al chaval le pidieron una autorización expresa de la Delegación o no podía cruzar”, a pesar de que el joven llevaba el documento expedido por el Ministerio del Interior. La situación en Ceuta y Melilla seguirá así, según las Delegaciones del Gobierno de ambas ciudades, hasta que conozcan las conclusiones de un estudio que está elaborando la Abogacía del Estado sobre el futuro de los solicitantes de asilo con la entrada en vigor de la nueva ley de asilo. Mientras unos estudian, otros esperan y el Estrecho sigue cerrado.
09.02.2010 ·
“El presidente Álvaro Uribe Vélez es el máximo y directo responsable de los actos criminales ejecutados por el Grupo de Inteligencia Estratégica 3 en contra del periodismo y la libre expresión en el país, y debe pedir perdón públicamente por los ataques que durante su gobierno y desde el DAS se han cometido contra periodistas en Colombia”.
Así se han expresado hoy, día del Periodista en Colombia, dos de los reporteros más reconocidos en este país, Hollman Morrisy Claudia Duque, durante la rueda de prensa que han dado en la Universidad Javeriana de Bogotá para denunciar la persecución policial secreta a la que llevan sometidos desde hace años. Las pruebas y los testimonios judiciales que han presentado y que se encuentran en poder de la Fiscalía General y la Corte Suprema de Justicia “son contundentes en señalar la responsabilidad del jefe del Estado, por acción y omisión, en la persecución contra más de 300 personas entre miembros de ONGs, periodistas, magistrados y líderes de la oposición” según han explicado.
Entrevista de Hollman Morris en Radio W momentos antes de la rueda de prensa:
[audio:http://blip.tv/file/get/Pmasdh-EntrevistaAHollmanMorrisEnWRadio942.mp3]
Hollman Morris, premiado como defensor del año 2007 por Human Right Watch, entre otros, ha trabajado para los medios de comunicación más importantes de Colombia, es corresponsal de Radio Francia Internacional y desde 2003 es el director del programa Contravía, reconocido internacionalmente por sus reportajes sobre las distintas facetas y actores del conflicto colombiano. En 2003, Hollman Morris y Claudia Duque, de cuya situación en peligro ya informamos en P+DH, elaboraron un documental en el que se demostraba la existencia de un montaje puesto en marcha por el Departamento Administrativo de Seguridad Colombiano (DAS) para desviar la investigación sobre el asesinato del periodista y humorista más conocido en aquel momento en Colombia, Jaime Garzón.
Desde entonces, la persecución contra ambos reporteros y sus familias se incrementó. En el caso de Hollman Morris, según las pruebas referenciadas por los periodistas, el DAS diseñó una campaña de desprestigio nacional e internacional que incluía la elaboración de un video que lo señalaba como miembro de la guerrilla. “Según las pruebas en poder de la Fiscalía, al parecer serían ejecutadas en coordinación con el Ejército nacional y las AUC (los paramilitares). El DAS tenía planeado“bloquear” la financiación internacional del programa Contravía y la obtención de visas para otros países (…)”.
En el caso de Claudia Duque, después de años de amenazas que la llevaron al exilio, la Fiscalía encontró pruebas que demostraban que el DAS había desarrollado un protocolo de actuación para infundirle terror y en el que se especificaba cómo realizar las llamadas telefónicas o las cosas que debían decirle, como que iban a violar y a quemar viva a su hija de diez años.
Los dos periodistas han acusado directamente a Álvaro Uribe de su situación, puesto que “la Constitución de Colombia define que el DAS actuará bajo la dirección del Presidente de la República, responsable del nombramiento del director”. Cuatro de los cinco responsables del DAS en el gobierno de Uribe han salido del organismo por graves escándalos de paramilitarismo, persecución política y espionaje ilegal. El exdirector del DAS, Jorge Noguera, a quien vemos en el documental sobre el asesinato de Jaime Garzón, y que en la actualidad está siendo juzgado por paramilitarismo y homicidio, confesó la semana pasada haber recibido órdenes de Uribe para el nombramiento de José Miguel Narváez como subdirector del DAS, responsable en la práctica del ente y vinculado en la investigación por el asesinato del periodista Jaime Garzón y del senador Manuel Cepeda Vargas.
El presidente Uribe ha admitido haber ordenado al DAS “hacerle inteligencia al terrorismo”. Sin embargo, como llevan años denunciando grupos de defensores de los Derechos Humanos y de periodistas, el problema es qué considera Uribe terrorismo. Según el infome de Human Rights Watch de 2009, “un motivo fundamental de la inseguridad de los defensores de derechos humanos radica en la estigmatización y el señalamiento sistemáticos de que son objeto por parte de funcionarios del Gobierno, [quienes los acusan de] ‘terroristas’ o ‘guerrilleros’”. De hecho tras un discurso presidencial en septiembre de 2003 contra los defensores de derechos humanos, un documento interno del DAS calificó a Claudia Duque como “traficante de derechos humanos”. Los ataques públicos contra Hollman Morris por parte del presidente Uribe son conocidos popularmente en Colombia. Le ha acusado de “hacer alianzas con el terrorismo para grabar atentados”, pidió que se le investigara penalmente por “entrevistar bajo presión” a policías y soldados recién liberados por las FARC, acusó a la OEA y a la ONU de no ser imparciales con la valoración que hicieron del proceder del periodista, pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que retirase las medidas de protección cautelares que le han otorgado al reportero, y le acusó de evadir la protección del Estado para viajar a encuentros con la guerrilla. El ex Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo de él que era “afín a las FARC”. Inmediatamente recibió 50 e-mails amenazándole. Meses después, la Fiscalía archivó la investigación contra Hollman Morris, admitiendo que había obrado conforme a la ética periodística.
Día del periodista en Colombia: “En Colombia son empresarios quienes destruyen sus propios medios para congraciarse con el gobierno”
“Contrario a la campaña internacional que realiza el gobierno nacional sobre el “existoso” modelo colombiano para la protección de periodistas, las cifras demuestran un preocupante aumento de los ataques contra los informadores: mientras en el año 2007 la Federación Colombiana de Periodistas (FECOLPER) y el Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas, registró 97 agresiones contra el ejercicio periodístico y durante el 2008 110, el año pasado los ataques denunciados por periodistas ascendieron a 167″.
Con esta frase comienza el informe que FECOLPER ha publicado con motivo del día del Periodista en Colombia. Y siguen sumando. Sobre el cierre de la famosa revista Cambio apuntan “un secreto a voces que se trata de una determinación política para castigar la independencia del medio frente al gobierno nacional. Resulta paradójico que mientras en otros países los gobiernos ejecutan la censura con el cierre de medios, en Colombia son empresarios quienes destruyen sus propios medios para congraciarse con el gobierno”. Tanto la revista como el diario Hoy, que también ha cerrado, son propiedad del grupo español Planeta que compite con el también grupo español PRISA por la concesión de un canal de televisión por parte del gobierno.
Más. Los procesos judiciales que sufrieron 9 reconocidos periodistas en 2009, 5 de ellos con la demanda del magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Alfredo Escobar Araújo “quien a pesar de su reconocida amistad con un extraditado miembro de la mafia italiana -de quien recibió regalos según consta en grabaciones- consideró mancillado su buen nombre, cuando los columnistas hicieron mención al tema”, apunta FECOLPER.
Y como fin de fiesta de la celebración del día del periodista, el fallo que se comunicará mañana de la demanda en contra del periodista, escritor y sociólogo Alfredo Molano por delito de injuria y calumnia, hecha por miembros de una reconocida familia de políticos, dos de cuyos miembros tuvieron orden de captura en su contra y uno se encuentra tras las rejas. “Pasamos del crimen, del asesinato, a la limitación y la autocensura, y luego a llevar a los periodistas a los tribunales; me parece que ahí hay una concatenación interna, sólida y peligrosa”, advierte Molano en una entrevista realizada por Radio Nederland.



