P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

  • 1.100 de cada 100.000 mujeres mueren durante el parto en Burundi.
  • En el Día de la Mujer, Médicos sin Fronteras pone el foco en uno de los países más pobres del mundo.
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© François Dumont/MSF

En el 99º aniversario de la celebración del Día de la Mujer, a doce meses de cumplir el primer centenario, la igualdad en derechos de la mujer ha avanzado más en un siglo que en toda la historia de la humanidad. Sin embargo, la vida de cientos de millones de mujeres sigue estando amenazada física, psicológica y sexualmente desde el día de su nacimiento en la mayoría de los países del mundo por el mero hecho de ser mujer.

La cuestión del género empieza a ser introducida en la jurisdicción de determinados crímenes contra la humanidad, como la violación como arma de guerra. La cooperación al desarrollo también ha introducido el empoderamiento de la mujer como uno de los motores fundamentales para la construcción de sociedades más justas. La situación de la mujer empieza a ocupar un papel fundamental en la percepción internacional que se tiene de los países. Y la salud de la mujer es ya entendida como uno de los flancos que debilitan y expolian las posiblidades de desarrollo de un país.

Éste último caso es el que subraya en su último informe la ONG Médicos Sin Fronteras en el caso de Burundi, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer.

Quedarse embarazada y dar a luz en Burundi conlleva graves riesgos para la mujer. Según la OMS 1.100 de cada 100.000 mujeres mueren durante el embarazo o el parto. Además, 41 de cada 1.000 niños nacidos vivos mueren antes de su primer año de vida. Una cifra muy alta incluso para tratarse de África y de uno de los países más pobres del mundo.

Hace una semana Mary Nicinanze, de 30 años, llegó al centro para urgencias durante el embarazo y el parto que desde 2008 Médicos Sin Fronteras gestiona en el sur del país, en la región de Burumbura, junto al lago Tanganika. Mary estaba en estado de desnutrición, con las piernas muy hinchadas y sin color en los labios.  Una ambulancia de la ONG la había traído desde el centro de salud local porque allí no tenían los medios necesarios para hacerle la transfusión de sangre que necesitaba. Su estado de salud era preocupante por lo que se quedó ingresada hasta dar a luz a una niña.

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© Sune Juul-Sorensen / MSF Nicizanye Mary junto a su bebé y su madre.

“La pequeña recién nacida está durmiendo en el regazo de su madre envuelta en una tela de colores que le han dado en la maternidad. Cuando nació estaba anémica y por debajo del peso normal y durante los dos primeros días tuvo muchos vómitos, pero poquito a poco ha ido recuperándose y ahora está mucho mejor”. Así explica el documento de MSF la situación del bebé.

“Si no hubiera venido al hospital mis hijos no tendrían madre”, explica Mary que tiene ya cinco hijos. Mientras, su propia madre hace lo que otras muchas abuelas en el centro, cuidar de su hija  y de su nieta y cocinar la comida que le ofrece el centro. Mary no sabe qué le ocurrirá cuando vuelva a su casa. Su marido no quiere saber nada de ella desde que enfermó por la desnutrición y ni siquiera sabe que ha tenido una hija.

Mientras, Mary sigue abrazando a Nduwakezan, que en Kirundi, la lengua local, quiere decir, Buena Noticia.

Más de 3000 asistencias en 2009

En Burundi, que arrastra las consecuencias de una guerra civil que se alargó desde 1996 hasta 2003, sólo la mitad de las mujeres cuenta con personal competente durante el parto. Los centros de salud locales a menudo carecen de servicios obstetricios o de urgencia. Por ello, Médicos Sin Fronteras cuenta con tres ambulancias que durante las 24 horas del día trasladan a las mujeres desde los ambulatorios a la maternidad de la organización.

© François Dumont/MSF  En Kabezi se atienden a cualquier hora del día los casos de urgencia provenientes de otros veinte centros de salud de la zona. El equipo dispone para ello de tres ambulancias, de un sistema de comunicación por radio y de personal médico cualificado.

© François Dumont/MSF En Kabezi se atienden a cualquier hora del día los casos de urgencia provenientes de otros veinte centros de salud de la zona. El equipo dispone para ello de tres ambulancias, de un sistema de comunicación por radio y de personal médico cualificado.

“Más de 200 bebés nacen aquí cada mes. El objetivo del proyecto es sobre todo reducir la mortalidad de las madres y de los recién nacidos” explica la comadrona de MSF Ann van Harver. ” La mayoría de las mujeres que mueren por las complicaciones del embarazo fallecen durante el parto o durante la primera semana después de éste”. Una cesárea a tiempo o una intervención rápida puede salvar en la mayoría de los casos la vida de la madre y del niño.

De hecho, otro de los sistemas que salva la vida de muchos niños prematuros es el método canguro: “se arropa bien al niño cerca de pecho de la madre para que el contacto corporal le aporte el calor que necesita. El efecto es parecido al que proporciona una incubadora y, al mismo tiempo, reconforta tanto a la madre y como al niño y estimula la producción de leche materna”, explica la comadrona.


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Pierre Galand, ex senador belga y presidente del Tribunal Russell sobre Palestina.

entrevista por Eugenia Redondo

Pierre Galand no espera a que nos sentemos para comenzar a hablar. Se siente cansado, apenas ha dormido durante los tres días que ha durado el Tribunal Russell sobre Palestina que ha presidido con tesón. Pero también está muy emocionado. “Ha sido histórico”, nos explica desde la sede de la organización ACSUR- Las Segovias, una de las anfitrionas del evento, con una taza de té en la mano y bajo la atenta mirada de un mapa de Israel y Palestina, que pareciera que había sido colocado allí a propósito. Nos habla del buen ambiente que se ha respirado esta semana en Barcelona, pero pronto entra a la carga. Si con alguien ha sido especialmente duro el Tribunal, cuyo leitmotiv ha sido luchar contra “los crímenes del silencio” es con la comunidad internacional, en especial con Europa, una Europa que Galand pinta como pusilánime y culpable del sufrimiento de los palestinos por omisión.

Me va a perdonar por la insolencia, ¿pero dónde quieren llegar ustedes con un Tribunal sin ninguna validez jurídica?

Todos los que nos hemos adherido a esta iniciativa partimos del convencimiento de que la única forma de resolver este conflicto es acudir a la legislación internacional. Es verdad que esta no tiene ningún poder vinculante, pero la historia de este Tribunal tiene que ver con el respeto del pueblo por las leyes internacionales. Éstas son la única herramienta de la que disponemos para prevenir la guerra, la única forma de luchar contra la incapacidad de la sociedad internacional de vivir junta y coexistir. Fueron las armas que utilizamos en Europa para luchar contra el fascismo y el autoritarismo; también fueron el instrumento para acabar con el apartheid y el colonialismo y a veces la sociedad internacional no recuerda esto y no sabe qué se puede hacer para combatir las injusticias.

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Por Mari Luz Peinado

El pasado 10 de septiembre, Brice Hortefeux, ministro del Interior francés, protagonizaba una escena que probablemente todavía le da dolor de cabeza. Durante un acto político, un simpatizante de su partido de origen magrebí quiso hacerse una foto con él. Una acompañante de Hortefeux quiso bromear y dijo, refiriéndose al joven: “Es nuestro pequeño árabe”. “Cuando hay uno, está bien. Cuando hay muchos es cuando hay problemas”, respondió el ministro. En ese momento – grabado por las cámaras de televisión y difundido por los medios de comunicación franceses – Hortefeux encendía sin saberlo una mecha que llega hasta hoy.

Entre las miles de personas que se indignaron con el comentario del ministro del Interior estaba Nadia Lamarkbi, periodista francesa de padres marroquíes, que supo que era el momento de hacer algo porque “la imagen de los inmigrantes cada vez es peor en Francia”. Habló con sus compañeros. Se pusieron manos a la obra. Así nació la idea de este primero de marzo tan especial en Francia. El día sin inmigrantes.

’24 horas sin nosotros’ es el lema con el que el colectivo presidido por Nadia anima a los inmigrantes franceses y a sus descendientes a no participar por un día en la vida económica del país. Eso significa no consumir, no asistir a clase, no abrir sus comercios y no ir a trabajar. “Queremos que la gente se dé cuenta de que nuestra presencia es imprescindible, que se plantee qué pasaría si no existiéramos”, cuenta Nadia. Entre los objetivos también está desterrar la idea de que los inmigrantes sólo viven de ayudas sociales. “Vamos a demostrar que somos importantes en la economía francesa porque nosotros también consumimos y producimos”, asegura Karima, una de los miembros de la organización.

La iniciativa tiene una inspiración clara: la jornada que protagonizó la comunidad inmigrante de Estados Unidos en 2006. Entonces salieron a la calle para protestar por el endurecimiento de la legislación para los inmigrantes. En esta ocasión, lo que los organizadores han hecho ha sido llamar a la desmovilización. “Lo difícil va a ser medir cuánta repercusión ha tenido porque no es una manifestación sino todo lo contrario” dice la presidenta. Para dar un poco más de visibilidad a la acción, algunas ciudades como París sí que albergarán concentraciones.

Pase lo que pase al final, Nadia y el resto de los organizadores pueden estar más que satisfechos. Hace un mes no imaginaban que su iniciativa tendría tanta repercusión en los medios de comunicación franceses y que incluso traspasaría fronteras. Asociaciones de Grecia, España y, sobre todo, Italia, han apoyado la idea y también han llamado a los inmigrantes de estos países a solidarizarse. “Italia es especialmente activa pero allí no han pedido que la gente deje de trabajar porque saben que es muy difícil. Lo que harán es llevar un lazo amarillo en señal de solidaridad”.

Y esto es sólo el principio. Los organizadores esperan que el llamamiento se repita todos los años y que los países que no han podido preparar la jornada esta vez puedan participar en el futuro. “Muchas organizaciones de diferentes países se han puesto en contacto con nosotros para coordinar las próximas acciones. Además, estamos preparando una intervención en el Parlamento Europeo”, explica Karima.

La jornada de hoy pretende ser todo un símbolo de fuerza para los inmigrantes residentes en Francia en un momento especialmente complicado: el debate sobre la identidad nacional ha copado la portada de los periódicos durante el último mes y la polémica iniciativa para prohibir el burqa en lugares públicos ha vuelto a poner de manifiesto los problemas de integración de la tercera generación de inmigrantes. Esos que son franceses y no lo son al mismo tiempo.

Espacios de El día sin inmigrantes.

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Por Alberto Arce

“qué difícil escapar al calambre de la culpabilidad, de no hacer lo suficiente, ocho días de trabajo para qué, para una condena sobre el papel que ninguna fuerza inmediata pondría en ejecución, el Tribunal Russell no tenía un brazo secular, ni siquiera un puñado de Cascos Azules para interponerse entre el balde de mierda y la cabeza del prisionero, entre Víctor Jara y sus verdugos”.

Julio Cortázar, Fantomás contra el imperio de las multinacionales

Tan experimental fue la literatura generada por Cortázar mientras participaba en el II Tribunal Russell sobre el comportamiento de las multinacionales y sus relaciones con las dictaduras latinoamericanas, como la propia celebración del evento, descentralizada en Bruselas y Roma y prolongada en el tiempo, entre 1974 y 1976. Sin ninguna validez jurídica pero con una incontestable validez poética, la historia terminó por darle a la razón a aquel atajo de escritores, fumadores compulsivos y militantes de izquierda. Cuantas veces ha tenido la literatura el honor de no ser más que prólogo de la realidad, avanzada mediante fabulación para convertirse posteriormente en titular periodístico.

Aquel calambre de culpabilidad del que Cortázar hablaba generó corriente eléctrica suficiente -ya sabemos que la energía no se destruye, sólo se transforma- para encender la luz en el cuarto oscuro de la impunidad y permitir que un juez, un día, tomase declaración al otrora todopoderoso General Pinochet. Ese juez se llama Juan Guzmán Tapia y será uno de los miembros del jurado del Tribunal Russell sobre Palestina que se reunirá en Barcelona los próximos 1,2 y 3 de marzo. Quien mejor que el Juez Guzmán para recordarnos la necesidad de una jurisdicción universal en materia de derechos humanos.

La misma culpabilidad, la misma impotencia y la misma necesidad que llevó a un grupo de intelectuales a lanzar, en 1966, el concepto de Tribunal Rusell para denunciar los crímenes de guerra que se cometían en Vietnam y una década más tarde los que se cometían en América Latina bajo las dictaduras de los generales han llevado a un grupo de académicos y activistas a centrar en este 2010 la atención del Tribunal Russell en la realidad palestina.

¿Por qué Barcelona? No por casualidad sino con intención, ya que España ha sido el lugar donde más cerca se ha estado de abrir una causa judicial, en aplicación de la jurisdicción universal, respecto a los presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza. Donde más cerca se ha estado y donde más cerca se ha comprendido el nivel de responsabilidad de nuestros gobiernos y parlamentos a la hora de detener las investigaciones judiciales en marcha respecto al comportamiento del ejército israelí. Juan Antonio Martín Pallín, Magistrado del Tribunal Supremo español, miembro del Jurado del Tribunal Russell, tendrá más de una opinión interesante al respecto. Y la compartirá con los asistentes.

Fantomás sólo existe ahora en repisas llenas de polvo. Pero la Sudáfrica en la que se formó como hombre blanco luchando por imponerse frente a la población originaria del lugar – afortunadamente también hoy sólo disponible en su versión de librería de viejo- se encuentra presuntamente, según muchos de los participantes del Tribunal Russell en la base explicativa de un sistema de segregación racial y apartheid que se juzgará -simbólicamente- en Barcelona.

Ronald Kasrils, mano derecha de Nelson Mandela, Ministro de la Sudáfrica democrática, luchador de décadas contra el régimen supremacista blanco, descendiente quizás de aquellos boers que entrenaban a Fantomás para cometer sus fechorías se sentará junto al Juez Guzmán Tapia en el Jurado de este Tribunal Rusell para explicarnos los paralelismos que, en su opinión -supuestamente bien fundamentada- existen entre el apartheid en el que creció y el que se desarrolla ahora en Israel.

Cuando Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir abrieron el I Tribunal Russell en Estocolmo y Copenhage en 1966 y 1967, la más joven de sus miembros, una joven abogada franco-tunecina, Gisele Halimi, que trabajaba entonces por los derechos de los prisioneros argelinos en Francia, probablemente no sabía que pasados los años se convertiría en diputada socialista francesa y representante de su país en la UNESCO. Es probable que tampoco planease sentarse 44 años más tarde como jurado de un nuevo Tribunal Russell junto a Ken Coates, fundador con el propio Bertrand Russell del sistema de Tribunales en la época del blanco y negro, o junto a  Stephane Hessel, embajador de Francia y miembro de la ponencia que redactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, el mismo año en que se creó el Estado que ahora colaborará a juzgar con una cierta legitimidad en torno a cuales eran los comportamientos que pretendían evitarse al redactar la Carta de Derechos Humanos.

Tampoco Desmond Travers, Coronel del Ejército de Irlanda imaginaba, tras ser uno de los cuatro juristas que redactó el Informe Goldstone, encargado por las Naciones Unidas para investigar los crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza, que aquel informe no sería aceptado por la comunidad internacional debido a las presiones de Israel y los Estados Unidos y que tendría, apenas unos meses después, que comparecer en una Tribunal de Conciencia que combata, al menos, el crimen del silencio, contra el que se ideó el sistema de Tribunales Russell. Su experiencia respecto al fósforo blanco -el napalm de nuestros días- y los repetidos bombardeos que sufrieron las instalaciones de las Naciones Unidas en el transcurso de la Operación Plomo Fundido nos ilustrará una vez más sobre los horrores de la guerra.

Veronique de Keyser y Luisa Morgantini, diputadas belga e italiana o Francis Wurtz, francés, miembros del parlamento europeo, conocen bien, y explicarán en tanto representantes políticos de la ciudadanía, las decisiones tomadas por los estados miembros de la UE en apoyo de Israel. Ambos participaron activamente del movimiento que logró detener hace un año la votación que pretendía mejorar el sistema de relaciones políticas y económicas con el estado judío obviando la obligación de respetar los derechos humanos y las repetidas votaciones que demandan la suspensión de los acuerdos económicos preferenciales europeos con Israel.

Y finalmente, contra lo que muchos se imaginarían, pero con la intención de que el Tribunal sobre Palestina pueda conocer la realidad israelí desde dentro, para juzgarla al detalle, y por parte de quienes se esfuerzan por modificar las políticas del estado aplicando sus propias reglas y tratando de incidir en una sociedad que se escora peligrosamente hacia posturas irreconciliables con los palestinos, Meir Margalit, concejal del Ayuntamiento de Jerusalén, veterano de guerra y ex oficial del Ejército israelí, y Michael Sfarad, abogado que batalla cada día en los tribunales de Tel Aviv para defender los derechos de los miles de palestinos afectados por el Muro, explicarán si aún es posible luchar por la justicia desde dentro del país acusado de violarla.


La revista colombiana que desveló, gracias a un curtido equipo de periodistas de investigación, la parapolítica colombiana, es decir, el vínculo entre muchos políticos y miembros del Gobierno de Uribe con el paramilitarismo; los falsos positivos, es decir, los asesinatos de civiles por parte del Ejército que luego son presentados como miembros de la guerrilla para conseguir ascensos y parabienes, así como para demostrar a la ciudadanía el éxito de la lucha contra las guerrillas; la concesión de subsidios agrarios a jefes del paramilitarismo, entre otros, ha sido cerrada por sus dueños, la Casa Editorial El Tiempo del grupo español Planeta.

La revista Cambio nació en los noventa como una filial del periódico español Cambio 16, pero poco más tarde fue adquirida por una editorial en la que participaba García Márquez, quien la dirigió durante algunos años y donde escribió algunos de sus mejores trabajos periodísticos. El 3 de febrero, su propietaria la Casa Editorial Tiempo anunció que esta revista semanal pasaría a publicarse mensualmente y que dejaría de ser un medio de análisis político para dedicarse al entretenimiento. Argumentaban problemas económicos aunque según su editora Jefa, María Elvira Samper, “fuimos víctimas de ejecuciones extrajudiciales y presentados como muertos en el combate de las cifras. Pero hay mucho más que eso”.  Numerosos organismos nacionales e internacionales apuntan a que  la decisión se ha adoptado por tratarse de un medio crítico con el gobierno de Uribe y porque estamos en vísperas de las elecciones, a las que pretende volver a presentarse modificando la Constitución, y de una adjudicación de un canal televisivo mediante un concurso en el que el Grupo Planeta es candidato. El grupo español Prisa también compite por este canal.

El periodista Hollman Morris, que denunció la semana pasada la persecución y amenazas por parte de una agencia estatal de las que ha sido víctima, ha entrevistado a la editora jefa de la revista Cambio.

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Por Helena Maleno.

Tánger dieciséis de febrero 2010

Imagina que diste a luz el domingo pasado en un hospital público marroquí. Un niño precioso.

Imagina que te dieron el alta al día siguiente, lunes.

Imagina que volviste a casa, cansada, sangrando del post-parto, con dolores aún en un útero que lucha por volver a su sitio.

Imagina que en casa te está esperando tu niña de dos años y dos meses y tu pareja.

Imagina que esta mañana mientras bañabas al bebé comenzaste a ver que le costaba respirar.

Imagina que corriste al hospital público marroquí.

Imagina que te dijeron que no podían atenderte.

Imagina que fuíste dos veces.

Imagina que la tercera vez tu bebé dejó de respirar casi en la puerta del hospital.

Imagina que pediste auxilio por tu bebé muerto.

Imagina que se lo llevaron a la morgue del hospital.

Imagina que a ti, a tu niña de dos años y dos meses y a tu pareja os llevaron a comisaría.

Ahora imagínate retorciéndote de dolor en las entrañas, el dolor agrio de la muerte de tu hijo, el dolor de un útero que te recuerda recién parida, el dolor de una leche que sube a tus senos duros como piedras. Pero imagínate NEGRA, imagínate AFRICANA, imagínate POBRE, imagínate SIN PAPELES.

Estás sentada, doblada sobre tu vientre en aquel sucio despacho de policías que van y vienen y te hablan en una lengua que no entiendes. Allí te miro e intento traducirte las preguntas que me parecen estúpidas, crueles e inhumanas.

Quieren saber qué  haceis en su reino, cómo habeis entrado y cuánto tiempo llevais aquí. Quieren saber cómo os llamais, cómo se llaman vuestros padres y porqué habeis venido.

Tu pareja grita y pide piedad. Sabe que todas las preguntas van dirigidas a justificar una deportación al desierto. Tu pareja grita y te tranquiliza llamándote “honey”.

Tu niña sonríe, juega con su gorro y canta “haleluya”.

La policía busca un intérprete de árabe a inglés para hacer el parte y llevaros a Tribunal.

Me dices que si te deportan al desierto y allí te violan no crees que aguantarás el dolor, que aún estás recién parida.

Un policía se me acerca y me pregunta : ¿Por qué haceis ésto? ¿Por placer?. Este amable policía llama “esto” a acompañar a unos padres sumidos en el dolor, a comprar algo de comida para una niña que lleva todo el día sin probar bocado y a intentar traer un poco de humanidad o al menos de buen trato a esa puñetera comisaría.

Entonces le miro, me horroriza su frialdad, y le contesto, lo hacemos por amor. Veo en él a esos seres que comen, cagan y hacen de policía para poder seguir comiendo y cagando. Siento lástima.

Detienen a tu pareja en comisaría y me dicen que como caso humanitario te dejan dormir en casa. Mañana tienes que pasar el Tribunal junto a tu marido.

Te hundes. Es la primera vez que te veo enderezar ese vientre que te duele. Gritas y lloras hasta que un policía te manda callar.

No lo soporto, me puede la escena y le pido por favor que entienda que tu hijo ha muerto hoy, que estás recién parida, que te duelen las entrañas.

Me responde con desprecio que en este reino hay unas leyes, que aquí se hace lo que dice el procurador del rey y que tú eres una NEGRA CLANDESTINA.

Mañana iremos al Tribunal, mañana un hombre de este reino decidirá si te tiran a ti y a tu niña al desierto de madrugada. A partir de ahí la suerte decidirá  si serás violada, si tu hija será raptada o porqué no violada también.

Imagínate que todo eso te ha pasado hoy.

Imagínate que a todas nos duelen sus entrañas.

Imagínate que a todas nos duelen nuestras entrañas.

* Helena Maleno,licenciada en Ciencias de la Información, es investigadora especialista en fenómenos migratorios, con especial atención a menores y víctimas de trata con fines de explotación y abarcando las redes de trata desde África subsahariana. Especialista en investigación acción-participativa y especialista en género y desarrollo. Colabora con Women Worldwide Link, actúa como Delegada de CEAR en Marruecos para casos de refugiados y refugiadas. También es voluntaria en Cáritas Tánger y miembro de la red de apoyo Caminando Fronteras.


  • El Gobierno reconoce que ha dado la orden de prohibir cruzar a la península a los solicitantes de asilo con la documentación expedida por él mismo
  • El Defensor del Pueblo considera que no es legal “impedirles la libre circulación por todo el territorio español”

Primero fue Melilla y ahora Ceuta. La orden que prohíbe a los solicitantes de asilo con permiso de residencia temporal en España, por la admisión a trámite de sus solicitudes, cruzar a la península se ha formalizado en ambas ciudades autónomas. Se acabaron los tabúes, las Delegaciones del Gobierno, que hasta ahora se habían limitado a guardar silencio derivando las preguntas al Ministerio del Interior han reconocido que la orden existe y la justifican con el cumplimiento del Acuerdo de Schengen, el convenio con el que se suprimieron los controles fronterizos entre la mayoría de países de la Unión Europea, e incluso aseguran que se trata de una medida con la que “no se están vulnerando sus derechos, sino todo lo contrario, ya que se les está dando protección y atención”, según el Delegado del Gobierno melillense, Gregorio Escobar.

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Foto: José Palazón

Estas explicaciones no convencen, ni a organizaciones como Amnistía Internacional y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado que ya han mostrado su preocupación y están estudiando la situación, ni al Defensor del Pueblo que abrió una investigación a raíz del caso de Kamel, el primer inmigrante al que se le prohibió cruzar a la península desde Melilla el pasado 26 de enero y del que ya hablamos en P+DH.

El Gobierno argumenta que la prohibición se debe a que Ceuta y Melilla no pertenecen al espacio Schengen, a pesar de ser territorio español, por lo que los extranjeros que acceden a ellas no pueden entrar en la Unión Europera si no están documentados. “España mantendrá controles (controles de identidad y de documentos), en las conexiones marítimas y aéreas provenientes de Ceuta y Melilla que tengan como único destino otro punto del territorio español”, dice el convenio. Pero este punto no justifica que se impida el paso a los solicitantes de asilo admitidos a trámite, ya que ellos sí cuentan con un permiso de residencia en España hasta que el Gobierno les reconozca o no como refugiados, según las declaraciones del Defensor del Pueblo a P+DH. De hecho, “el artículo el artículo 5 del Acuerdo asegura que estas normas no serán un obstáculo para la aplicación de las disposiciones especiales relativas al derecho de asilo”.

El Defensor afirma que “la explicación oficial hasta ahora ofrecida por la que se impidió la salida de Melilla al interesado (Kamel), titular de un documento de identidad de solicitante de asilo, no resulta suficiente [...] Por tanto, no encontramos base legal para impedirle la libre circulación por todo el territorio español a una persona a la que se le haya admitido a trámite su solicitud de asilo en las ciudades autónomas de Ceuta o Melilla”.

Las investigaciones de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado van en la misma línea que el Defensor. “Las alegaciones de la Policía están cogidas con pinzas. Es una excusa rocambolesca porque la realidad es muy fácil de entender. En Ceuta y Melilla hay fronteras, los españoles las cruzan mostrando su DNI y los solicitantes de asilo mostrando la tarjeta amarilla (el documento que les permite circular por España), como han hecho hasta ahora. Por tanto, están infringiendo los derechos de los solicitantes de asilo y están infringiendo su propio procedimiento porque actúan sin emitir la resolución”, denuncia Alejandro Romero, abogado de CEAR en Ceuta. A pesar de la prohibición, los inmigrantes lo siguen intentando, “el último caso fue el viernes pasado, al chaval le pidieron una autorización expresa de la Delegación o no podía cruzar”, a pesar de que el joven llevaba el documento expedido por el Ministerio del Interior. La situación en Ceuta y Melilla seguirá así, según las Delegaciones del Gobierno de ambas ciudades, hasta que conozcan las conclusiones de un estudio que está elaborando la Abogacía del Estado sobre el futuro de los solicitantes de asilo con la entrada en vigor de la nueva ley de asilo. Mientras unos estudian, otros esperan y el Estrecho sigue cerrado.


Una de las pruebas encontradas por la Fiscalía que vinculan al DAS con la campaña de terror y desprestigio llevada a cabo contra Hollman Morris

Una de las pruebas encontradas por la Fiscalía en las dependencias del DAS.

El presidente Álvaro Uribe Vélez es el máximo y directo responsable de los actos criminales ejecutados por el Grupo de Inteligencia Estratégica 3 en contra del periodismo y la libre expresión en el país, y debe pedir perdón públicamente por los ataques que durante su gobierno y desde el DAS se han cometido contra periodistas en Colombia”.

Así se han expresado hoy, día del Periodista en Colombia, dos de los reporteros más reconocidos en este país, Hollman MorrisClaudia Duque, durante la rueda de prensa que han dado en la Universidad Javeriana de Bogotá para denunciar la persecución policial secreta a la que llevan sometidos desde hace años. Las pruebas y los testimonios judiciales que han presentado y que se encuentran en poder de la Fiscalía General y la Corte Suprema de Justicia “son contundentes en señalar la responsabilidad del jefe del Estado, por acción y omisión, en la persecución contra más de 300 personas entre miembros de ONGs, periodistas, magistrados y líderes de la oposición” según han explicado.

Entrevista de Hollman Morris en Radio W momentos antes de la rueda de prensa:

[audio:http://blip.tv/file/get/Pmasdh-EntrevistaAHollmanMorrisEnWRadio942.mp3]

Hollman Morris, premiado como defensor del año 2007 por Human Right Watch, entre otros, ha trabajado para los medios de comunicación más importantes de Colombia, es corresponsal de Radio Francia Internacional y desde 2003 es el director del programa Contravía, reconocido internacionalmente por sus reportajes sobre las distintas facetas y actores del conflicto colombiano. En 2003, Hollman Morris y Claudia Duque, de cuya situación en peligro ya informamos en P+DH, elaboraron un documental en el que se demostraba la existencia de un montaje puesto en marcha por el Departamento Administrativo de Seguridad Colombiano (DAS) para desviar la investigación sobre el asesinato del periodista y humorista más conocido en aquel momento en Colombia, Jaime Garzón.

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Desde entonces, la persecución contra ambos reporteros y sus familias se incrementó. En el caso de Hollman Morris, según las pruebas referenciadas por los periodistas, el DAS diseñó una campaña de desprestigio nacional e internacional que incluía la elaboración de un video que lo señalaba como miembro de la guerrilla. “Según las pruebas en poder de la Fiscalía, al parecer serían ejecutadas en coordinación con el Ejército nacional y las AUC (los paramilitares). El DAS tenía planeado“bloquear” la financiación internacional del programa Contravía y la obtención de visas para otros países (…)”.

En el caso de Claudia Duque, después de años de amenazas que la llevaron al exilio, la Fiscalía encontró pruebas que demostraban que el DAS había desarrollado un protocolo de actuación para infundirle terror y en el que se especificaba cómo realizar las llamadas telefónicas o las cosas que debían decirle, como que iban a violar y a quemar viva a su hija de diez años.

Los dos periodistas han acusado directamente a Álvaro Uribe de su situación, puesto que “la Constitución de Colombia define que el DAS actuará bajo la dirección del Presidente de la República, responsable del nombramiento del director”. Cuatro de los cinco responsables del DAS en el gobierno de Uribe han salido del organismo por graves escándalos de paramilitarismo, persecución política y espionaje ilegal. El exdirector del DAS, Jorge Noguera, a quien vemos en el documental sobre el asesinato de Jaime Garzón, y que en la actualidad está siendo juzgado por paramilitarismo y homicidio, confesó la semana pasada haber recibido órdenes de Uribe para el nombramiento de José Miguel Narváez como subdirector del DAS, responsable en la práctica del ente  y vinculado en la investigación por el asesinato del periodista Jaime Garzón y del senador Manuel Cepeda Vargas.

El presidente Uribe ha admitido haber ordenado al DAS “hacerle inteligencia al terrorismo”. Sin embargo, como llevan años denunciando grupos de defensores de los Derechos Humanos y de periodistas, el problema es qué considera Uribe terrorismo. Según el infome de Human Rights Watch de 2009, “un motivo fundamental de la inseguridad de los defensores de derechos humanos radica en la estigmatización y el señalamiento sistemáticos de que son objeto por parte de funcionarios del Gobierno, [quienes los acusan de] ‘terroristas’ o ‘guerrilleros’”. De hecho tras un discurso presidencial en septiembre de 2003 contra los defensores de derechos humanos, un documento interno del DAS calificó a Claudia Duque como “traficante de derechos humanos”. Los ataques públicos contra Hollman Morris por parte del presidente Uribe son conocidos popularmente en Colombia. Le ha acusado de “hacer alianzas con el terrorismo para grabar atentados”, pidió que se le investigara penalmente por “entrevistar bajo presión”policías y soldados recién liberados por las FARC, acusó a la OEA y a la ONU de no ser imparciales con la valoración que hicieron del proceder del periodista, pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que retirase las medidas de protección cautelares que le han otorgado al reportero, y le acusó de evadir la protección del Estado para viajar a encuentros con la guerrilla. El ex Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo de él que era “afín a las FARC”. Inmediatamente recibió 50 e-mails amenazándole. Meses después, la Fiscalía archivó la investigación contra Hollman Morris, admitiendo que había obrado conforme a la ética periodística.

Día del periodista en Colombia: “En Colombia son empresarios quienes destruyen sus propios medios para congraciarse con el gobierno”

“Contrario a la campaña internacional que realiza el gobierno nacional sobre el “existoso” modelo colombiano para la protección de periodistas, las cifras demuestran un preocupante aumento de los ataques contra los informadores: mientras en el año 2007 la Federación Colombiana de Periodistas (FECOLPER) y el Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas, registró 97 agresiones contra el ejercicio periodístico y durante el 2008 110, el año pasado los ataques denunciados por periodistas ascendieron a 167″.

Con esta frase comienza el informe que FECOLPER ha publicado con motivo del día del Periodista en Colombia. Y siguen sumando. Sobre el cierre de la famosa revista Cambio apuntan “un secreto a voces que se trata de una determinación política para castigar la independencia del medio frente al gobierno nacional. Resulta paradójico que mientras en otros países los gobiernos ejecutan la censura con el cierre de medios, en Colombia son empresarios quienes destruyen sus propios medios para congraciarse con el gobierno”. Tanto la revista como el diario Hoy, que también ha cerrado, son propiedad del grupo español Planeta que compite con el también grupo español PRISA por la concesión de un canal de televisión por parte del gobierno.

Más. Los procesos judiciales que sufrieron 9 reconocidos periodistas en 2009, 5 de ellos con la demanda del magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Alfredo Escobar Araújo “quien a pesar de su reconocida amistad con un extraditado miembro de la mafia italiana -de quien recibió regalos según consta en grabaciones- consideró mancillado su buen nombre, cuando los columnistas hicieron mención al tema”, apunta FECOLPER.

Y como fin de fiesta de la celebración del día del periodista, el fallo que se comunicará mañana de la demanda en contra del periodista, escritor y sociólogo Alfredo Molano por delito de injuria y calumnia, hecha por miembros de una reconocida familia de políticos, dos de cuyos miembros tuvieron orden de captura en su contra y uno se encuentra tras las rejas. “Pasamos del crimen, del asesinato, a la limitación y la autocensura, y luego a llevar a los periodistas a los tribunales; me parece que ahí hay una concatenación interna, sólida y peligrosa”, advierte Molano en una entrevista realizada por Radio Nederland.


Hicham Bouchti tiene 15 días para salir de España. El Gobierno ha rechazado su solicitud de asilo y le obliga a abandonar el país pero Hicham, que lleva 20 días sin comer, asegura que no volverá a Marruecos. El joven tuvo que dejar ayer su habitación en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla estaba realizando su protesta apoyado por otros inmigrantes que le han ayudado a pasar las horas y trasladarse de un lugar a otro. Anoche se despidió de ellos, cogió sus cosas y se trasladó a la plaza de España, donde continúa la huelga de hambre. “Está muy deprimido porque ha recibido un palo muy fuerte. Está abatido físicamente, no tiene fuerzas. No come nada, ni siquiera azúcar, llevaba algunos días bebiendo algo de agua pero desde hace dos días ha dejado de hacerlo. Esto puede tener el peor de los desenlaces y está dispuesto a llevarlo a las últimas consecuecias porque tiene claro que se trata de una decisión política”, asegura José Palazón de Prodein, asociación que asesora a Hicham.

Hicham comenzó la huelga de hambre para forzar una respuesta del Gobierno a la solicitud de asilo por motivos políticos que realizó hace 8 meses, como ya contamos en P+DH. El no ya lo tiene, pero el joven ha anunciado que apelará la decisión, aunque este recurso, cuyo proceso puede durar meses e incluso años en ser resuelto, no paraliza el proceso de expulsión que continúa en marcha y por el que podrá ser devuelto a Marruecos en cualquier momento.


A las 16 horas, 53 minutos y 8 segundos del 12 de enero los haitianos vivían en el infierno. Escombros, basura, aguas infectadas, pobreza, enfermedades, hambre y violencia en un país en el que no hay Gobierno. Los jóvenes juegan al fútbol en los descampados para olvidar el dolor. Un señor vende algo de agua por la calle, cargando con la garrafa sobre su cabeza. Sólo 2 de cada 10 personas tienen para comer. Sólo uno de cada dos niños tiene un colegio donde ir. Así era Haití el 12 de enero, a las 16 horas, 53 minutos y 8 segundos. Un segundo antes de que la tierra temblara.

“Una ventolera” sacudió el coche de Vicente. “Al cabo de unos segundos las paredes empezaron a caer una detrás de otra. Todo se cortó de repente”, cuenta en una carta a su familia, “pero pude hablar con el jefe de misión, que nos mandó volver al hospital, que es lo que estaba deseando”. Vicente Rey, pamplonés, es logista de Médicos Sin Fronteras y trabajaba en uno de los tres hospitales que la organización mantenía desde hace años en Puerto Príncipe.

“El hospital me pareció entero, aunque dentro se habían desmoronado las paredes. Una chica del equipo, completamente histérica, me consiguió decir entre los nervios que todos los pacientes habían sido evacuados y que estaban sacando a los últimos niños de la pediatría. Después de una corta conversación con el jefe de misión montamos las tiendas de emergencia para los que pudieran llegar”. Y llegaron.

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Mientras tanto, en los otros dos puntos de la ciudad también gestionados por la ONG, el centro de salud de Martissant y un hospital especializado en traumatología, la solución era parecida: destrozado el edificio, los pacientes fueron trasladados al exterior, donde se recibía además a un reguero confuso y malherido de personas que iba llegando desde el centro de la ciudad. Tres semanas después, en Martissant se siguen limpiando heridas y haciendo vendajes a 80 personas cada día. Entre sus camillas han nacido, desde el 12 de enero, 25 niños.

Los equipos se dispersaron también entre el resto de centros médicos de la ciudad y de las poblaciones cercanas. En el distrito de Carrefour, mientras los ingenieros especializados constataban que lo que había quedado en pie del hospital de esa zona podía caer en cualquier momento, se instalaron los equipos en una escuela cercana. Se realizaron 90 cirugías en apenas 24 horas. En otros barrios, como Delmas 77, las clínicas móviles hacen las veces de hospital de campaña.

Loreto Barceló estaba en China. “Acababa de participar en dos operaciones de emergencia en Sumatra y El Salvador y ya me tocaban vacaciones”. Tuvo que dejarlas cuando se constató que lo de Haití desbordaba el dispositivo local. Nos atiende por teléfono desde Puerto Príncipe a sus 8 de la mañana. “Acabamos de distribuir el trabajo; ya están los equipos en marcha”.

La ciudad es un problema. “Lo diferente para mí en este caso es el medio en el que se ha producido: un gran núcleo urbano”, cuenta Loreto. “En el campo, las áreas son abiertas, los accesos son más fáciles. En la ciudad no puedes ni hacer unas letrinas y los hospitales móviles están rodeados de edificios donde se está haciendo limpieza de escombros”.

“Trabajamos desde el minuto 1, porque estamos allí desde 1991″, nos cuenta Carlos Ugarte, portavoz de MSF. Es un error pensar en el médico sin fronteras como un hombre blanco, trabajador circunstancial y ajeno al país donde trabaja. En el momento del terremoto, de los 740 personas de MSF en Haití, 700 eran haitianos. Ocho de ellos murieron en el seísmo. “Seguimos sin saber nada de seis más”. Un grupo de cooperantes belgas hizo una pequeña comprobación entre las casas de 75 compañeros haitianos de MSF: solo uno seguía teniendo su hogar en pie. Loreto nos cuenta que “muchos compañeros locales han perdido a parte de su famila, o su casa, y siguen trabajando. Paradójicamente, a la vez que prestan ayuda, ellos también están siendo atendidos porque lógicamente la situación les está generando muchos problemas de salud mental”.

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Han pasado 21 días y, según Carlos Ugarte, “desde el punto de vista médico, la situación sigue siendo crítica. Seguimos en fase de cirujía, es decir, atendiendo a todas esas personas que deberían haber sido atendidas el mismo día de la catástrofe, porque requieren amputaciones u otro tipo de operaciones urgentes”. “Hay gente que está siendo operada por segunda vez”, apunta Loreto desde Puerto Príncipe, “ya que tienen fracturas o lesiones tan graves que les obliga a pasar de nuevo por quirófano”. Con material y formación, el equipo de Loreto está ayudando al personal del Ministerio de Sanidad de Haití a que se haga gradualmente responsable de la situación en los centros públicos. Pero el Gobierno no es capaz ni de proporcionar agua. “Todo depende ahora mismo de la ayuda internacional”, dice Ugarte. “Calculamos que estaremos unos 6 o 7 meses atendiendo a pacientes directamente afectados por la catástrofe”.

El problema logísto, aunque se ha reducido, no es menor. Todavía duelen las vidas que se hayan podido perder por la falta de coordinación en el reparto de ayuda y por las prioridades de Estados Unidos al gestionar la única pista de aterrizaje del aeropuerto de Puerto Príncipe. Médicos sin Fronteras ha denunciado que hasta 6 aviones cargados de material sanitario procedente de los centros logísticos de Panamá y Europa han sido desviados a República Dominicana, desde donde la carga tuvo que ser trasladada por carretera. Según Aitor Zabalgogeazkoa, director general de Médicos Sin Fronteras, “cinco personas murieron en uno de los hospitales gestionados por MSF por el síndrome de aplastamiento, una dolencia que puede tratarse con máquinas de diálisis que no llegaron a tiempo a Puerto Príncipe”.

Síndrome de aplastamiento

Niños con sarampión porque nunca fueron vacunados. Epidemias de meningitis, diarreas, difteria y problemas psicológicos muy graves. En Haití, el ‘milagro’ del rescate no termina cuando las personas salen vivas de entre los escombros, porque eso no le garantiza que vaya a poder vivir mucho más.

“Al salir de las ruinas con los músculos y los tejidos aplastados y dañados, muchas toxinas salen, por ejemplo, de la pierna y se acumulan en la sangre, tanto que a veces los riñones no pueden eliminarlas todas y la única solución pasa por la diálisis”, comenta desde Puerto Príncipe en su blog el nefrólogo Stefaan Maddens. Diálisis en un país en el que, un segundo antes del terremoto, la cobertura sanitaria gratuita no existía para el 95% por ciento de la población.

El equipo de Maddens, que con la logística de MSF puede atender a 35 personas al día, se sorprende de que “tantos días después del desastre todavía se encuentren pacientes aplastados. Hemos visto cómo una gran cantidad eran remitidos a nuestro centro con el síndrome varios días después del seísmo. Para la mayoría de estas personas, esto significa realmente la salvación“.

A las 16 horas, 53 minutos y 9 segundos, líquido inflamable cayó en forma de terremoto sobre el infierno de Haití. En ese mismo segundo, un grupo de personas ya sabía que cuando aquello dejara de moverse, podrían comenzar a ayudar. Porque ya estaban allí.

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Algunos datos

Con las aportaciones de los socios y de los donantes de emergencia, MSF, desde el día del terremoto:

  • ha tratado a más de 11.200 pacientes
  • ha realizado más de 1.320 intervenciones quirúrgicas.
  • ha desplegado un equipo de 1.125 haitianos y 360 extranjeros en 20 localizaciones diferentes.
  • ha enviado 31 aviones con 940 toneladas.
  • ha perdido a ocho cooperantes, fallecidos en el terremoto, y no saben nada de seis más.
  • ha contado con el apoyo de Greenpeace, que le ha cedido uno de sus barcos más grandes cargado de ayuda y combustible.