P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano
Caminar entre soldados
26.02.2010 ·
por Álvaro Vicente Palazón
Abordar al periodista Jon Lee Anderson en la puerta, a punto de dar una conferencia, con uno de sus libros, “La caída de Bagdad” (Anagrama), en la mano le hace sonreír. Creo que espera que le pida una firma. No ha reparado en que en mi otra mano sujeto una pequeña grabadora. Quiero una entrevista.
El idioma no será problema, Jon maneja un amplio español. Habla con la cadencia y el pulso de sus crónicas. De manera fluida, interrumpido por breves pausas que le permiten calcular las próximas palabras mientras deja espacio para asimilar la tensión de las escenas que narra. Un suave seseo, la entonación norteña y el espeto de algún que otro chévere delatan una precoz formación al otro lado del Atlántico a la que se mantiene fiel. Precisamente empezó como reportero en la redacción de “The Lima Times”. Es más, fue en Sudamérica donde Jon Lee Anderson se inició como periodista de guerra. Porque al fin y al cabo ha venido a eso, a hablar de guerra.
Más adelante, en la propia conferencia, recuerda los conflictos de El Salvador, Nicaragua y Centroamérica como las primeras guerras que cubrió. Desde entonces -han pasado ya 30 años- Anderson se ha revelado como un periodista ecléctico. Ha cubierto catástrofes (el huracán Katrina y más recientemente el devastador terremoto de Haití), ha radiografiado ciudades, aldeas y barrios (desde las favelas de Rio hasta Mogadiscio, capital de Somalia), ha cultivado el reportaje, la opinión, la biografía y un género en el que ha acuñado un método propio, la semblanza. Quizá explique esto su renuencia a etiquetarse como “periodista de guerra”, pero no puede evitar reconocer que su carrera periodística “se ha visto matizada por las guerras, con pausas para escribir libros periodísticos, biografías…”. No obstante, pausas relativamente poco frecuentes desde hace unos diez años en los que ha trabajado como corresponsal para “The New Yorker” en territorios como Irak o Afganistán.
Tras los atentados del 11 de septiembre enfocas tu carrera periodística en la crónica de guerra, ¿qué cambió aquel día?
Yo me marché a la guerra, sentí no solamente que el mundo iba a cambiar, sentí la compulsión de estar en un momento histórico y necesitaba acompañarlo, atestiguarlo.
Mi vida cambió. Ya ha vuelto a sus cauces, pero durante cinco años mi vida estuvo en guerra, no hice otra cosa que estar en guerra. Tenía una especie de sentimiento de obligación. No es que abandonara a mi familia, pero lo consideré de gran importancia. Cambió mi vida.
Supongo que tu primer contacto con la guerra, aunque como espectador lejano, fue durante el conflicto con Vietnam, ¿cómo lo viviste?
Yo era un niño cuando la guerra de Vietnam. Me ayudo a concienciarme, mi conciencia política, mi sensibilización social se despierta con Vietnam y con las luchas de derechos civiles de la población afroamericana en EEUU. Pero como periodista empiezo a curtirme en la posguerra de Vietnam, en esa primera generación posterior, abiertamente contraria a la política y a la conducta exterior norteamericana. Los de mi generación nos consideramos casi como los fiscales ambulatorios del gobierno norteamericano (ríe).
Precisamente la Guerra de Vietnam marca un punto de inflexión en la cobertura mediática de los conflictos armados. No ha vuelto a repetirse la libertad de prensa, de movimiento… que las autoridades norteamericanas permitieron entonces.
Yo creo que es más bien un error de juicio, de percepción. La guerra de Vietnam, en cuanto a la intervención norteamericana en el país, duró trece años, desde mediados de los sesenta hasta mediados de los setenta. La mayoría de los periodistas que cubrieron Vietnam lo hicieron empotrados junto a las tropas, como en gran parte de las guerras anteriores en otros países. Ese modelo empezó a resquebrajarse en Vietnam, hubo algunos que hicieron reportajes sobre la sociedad vietnamita, pero la gran mayoría de los reporteros lo hizo junto a los soldados. No es que a partir de entonces se hayan vuelto más restrictivos, han seguido una política de mayor acercamiento, mayor tacto psicológico con el periodista. Es decir, hoy en día puedes ir a las guerras de Irak y Afganistán empotrado con las tropas norteamericanas o las de la OTAN y no te censuran. Piden que no reveles cuestiones de inteligencia militar que puedan amenazar la seguridad de la tropa, como el lugar exacto en el que escribes tu crónica. Que no avises de la muerte de algún soldado antes de que pueda ser notificado a sus familiares. O bien que si asistes a una reunión “clasificada” no la desclasifiques.
Ellos no necesitan censurarte, en la práctica caes en una especie de Síndrome de Estocolmo. Ocurre cuando uno anda diez días o dos semanas con unos soldados que arriesgan su vida para protegerte en un ambiente inhóspito, se crean lazos afectivos de grupo, sobre todo si son del país de uno, de su misma cultura, religión, idioma. Eso hace que uno se autocensure, sin que se lo pidan. Es muy envolvente.
Éste es, en concreto, el eje de la conferencia que imparte, invitado por la Obra Social La Caixa, en Madrid y Barcelona; “El reto de contar la verdad en plena guerra”. Anderson reconoce que “igual que la censura, cualquier imposición en nosotros duele y nos resentimos” pero aún así “buena parte de los nuevos periodistas no conocen otra forma de cubrir la guerra que no sea el empotramiento, nunca han sido free lance, deambulando solos entre ambos bandos”.
Hoy en día la cobertura de guerras como las de Irak o Afganistán procede casi en exclusiva de periodistas empotrados. Frente a esta forma de cubrir la guerra, el veterano periodista se muestra algo escéptico. “No es carente de ética hacerlo, y es más uno tiene todo a mano. Casi siempre le suministran comida, seguridad y transporte. En momentos difíciles viene muy bien a los periodistas, aunque acabas pasando las mismas penurias que las tropas; marchas nocturnas, peligros… Por supuesto hay un trueque, pero es implícito. A lo que voy es que no necesitan imponer una censura dura y draconiana porque entienden que ésta va implícita en la relación que establecen”. Y sentencia; “eso pende sobre toda la noticia. Es bueno tenerlo en cuenta.”
Sin embargo, reconoce que “muchas de las cosas que sabemos que han ocurrido en las guerras de la última década provienen de periodistas empotrados, los que supuestamente están bajo la sumisión del Pentágono o de uno de los ejércitos en guerra en el mundo con interés por ocultar sus verdades y sus desmanes.”
Acompañar a las tropas ofrece otra ventaja, la de conocer de primera mano el rumbo de la ofensiva, los próximos pasos de la campaña. La de estar ahí para contarlo desde el principio. Ya curtido en todo esto a fuerza de haberla enfrentado en años, Jon deshace mitos; “por más bien que preparas una operación militar… la guerra es como un virus que escapa del laboratorio, la violencia es como un organismo malévolo que busca clonarse, crea efectos que no puedes visualizar”. La crónica nunca puede escribirse antes de tiempo.
En cada uno de los conflictos a los que ha dado cobertura, también en el reciente caso de Haití, el reportero ha buscado “gente de confianza que conozca las hostilidades del terreno”. Ha acompañado a tropas de su propio país pero a menudo ha enfrentado el camino por cuenta propia, ha sentido la tierra bajo las uñas. Para Anderson convertirse en “embedded reporter” de manera permanente, en un sempiterno periodista empotrado, “es uno de los muchos desafíos éticos que podríamos calificar de obstáculos para que se tenga información imparcial desde los conflictos”.
No es el único desafío del periodista de conflictos armados. Jon reconoce los compromisos, las obligaciones inherentes a su condición de relator de guerra.

David Guttenfelder, 12º Premio Internacional de Fotoperiodismo "Ciudad de Gijón" 2008. Guerra en Afganistán.
La sociedad empieza a inmunizarse contra la barbarie, las noticias que llegan de Afganistán e Irak ya no sorprenden a nadie y parece que la atención que generan es cada vez menor. ¿Cómo conseguir desde el periodismo reestablecer el interés y combatir la apatía de la sociedad?
Sí, es un reto mayor y no sé si tengo la clave mágica. Creo que utilizando distintos géneros; documentales largometrajes con componentes de entretenimiento o de narrativa visual. También obras periodísticas gráficas como “Vals con Bashir” o “Persépolis” son formas de llegar a un público más amplio, educados en base a una manera distinta de recibir las noticias. Creo que hay que probar todos los medios posibles para que lo que pase en el mundo siga incidiendo. Yo estoy dispuesto a que, si veo que la gente no lee mis crónicas en “The New Yorker” y asimismo no son reproducidas en otros países como España, estoy dispuesto a trabajar con un dibujante y hacer un libro gráfico si de esa manera llega a más gente, a los jóvenes. Yo hago de todo. Si es creativo, ¿por qué no? Creo que estamos en momentos nuevos, interesantes, que implican ciertas dificultades pero nos ofrecen nuevas posibilidades.
La reciente comisión Chilcot en el Reino Unido, y otra paralela en Holanda ya conclusa, se han propuesto esclarecer los motivos que impulsaron a ambos gobiernos a participar en la invasión de Irak así como dictaminar si ésta fue legal o no. ¿Ha jugado la prensa este papel en los Estados Unidos?
(Calla, pensativo). Los mismos diarios se han encargado de fiscalizarse. “The New York Times” ha hecho unos mea culpa en público bastante desgarradores, lo único que no ha hecho es arrancarse los pelos del pecho. En EEUU la prensa es muy abierta y se ha encargado de fiscalizarse. Aún así no se ha llegado a hacer lo que están haciendo en Inglaterra ahora y yo creo que sí, hay que hacerlo. Quizá no sea éste el momento, pero sí, es bueno que lo hagan. No sólo por la motivación de la guerra de Irak, por muchas cosas. Para mí Bush ha de ser enjuiciado y Cheney debe ir a la cárcel. Que un ex-vicepresidente de los EEUU sea más conocido por sus argumentos a favor de la tortura es una vergüenza, ha de ser amonestado por lo menos. Sí, es una deuda pendiente que tienen con nosotros.
Y a todo esto me surge una breve pregunta que languidece ya antes de escaparse, ¿cuando será el momento? Pero para entonces Jon es requerido por los encargados del Caixa Fórum y dejo que mi pregunta se apague.
22.02.2010 ·
Entrevista a Enric González.
Su talento de pluma afilada y espíritu independiente le valieron el pasado 2009 el Premio Cerecedo, concedido por sus colegas europeos. Ha sido corresponsal en Nueva York, Londres, Washington, París y Roma. Enric González ha aprendido a reír a la par que ha conocido el lado más oscuro en Ruanda, la guerra del Golfo o el septiembre neoyorquino del 2001. Hasta finales del año pasado sus lectores pudieron seguir sus agudas reflexiones en la columna de la antepenúltima de El País, el diario que le acaba de enviar como corresponsal a Jerusalén.
Hace unas semanas el programa TESIS de Canal Sur 2, se encontró con Enric durante su visita a la Universidad de Córdoba para participar en el ciclo El siglo XX: modernidad, barbarie y democracia. El resultado, esta entrevista en la que habla de su carrera y la actual situación de la información, entre el espectáculo y el negocio.
Vía Periodismo Preventivo12.02.2010 ·
Hoy os hablamos en primera persona del plural porque estamos muy contentos. El World Press Photo, el premio más importante del fotoperiodismo internacional, ha ido a parar este año a dos admirados profesionales, dos compañeros, dos cracks que también son amigos de todos los que participáis en la comunidad construida alrededor de P+DH, el Encuentro Internacional de Foto y Periodismo, el Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos y el inminente periodismohumano.com.
Ocho meses después de que el trabajo de Walter Astrada y Olivier Laban-Mattei fuera expuesto y premiado en el Encuentro, hoy el World Press Photo reconoce también su trabajo.

Brutal represión policial en Madagascar. Walter Astrada era el único fotoperiodista internacional en estar allí. Su trabajo ha merecido el World Press Photo.
Walter Astrada ha ganado el primer premio a la mejor historia de actualidad. Fue el único fotoperiodista que nos contó el cruento juego de poder en Madagascar, que acabó con la muerte de más de un centenar de personas a manos de la policía en diferentes manifestaciones en la capital. Es el segundo año consecutivo que Walter consigue este premio; cuando lo llamamos para felicitarle por el del año pasado estaba haciendo las fotos que son premiadas hoy. Nos mandó algunas. “Esto puede ser el premio del año que viene”, escribió ese día Javier Bauluz, director del Encuentro Internacional de Foto y Periodismo (EIF) y de periodismohumano.com. No tiene mal ojo el hombre.
“Me quiero asegurar de que la gente no tenga la excusa de decir ¡No lo sabía!”, nos contaba Walter en una relajada entrevista por Skype tras su experiencia en Antananarivo. Meses después, participaba como profesor en el Encuentro – por tercera vez, la primera vino como alumno – en el que nos contaba que historias como la de Madagascar, o como las de Kenia, o como las de la violencia machista en Guatemala, no suelen publicarse en los medios de comunicación tradicionales.

Walter Astrada da consejos a un grupo de alumnos del Encuentro Internacional de Foto y Periodismo de Gijón (Foto: Alberto Prieto)
La gran paradoja: las mejores fotos informativas del mundo no tienen cabida en los medios tradicionales y las historias que contienen han de esperar quizá meses hasta que surge otra forma de que lleguen al público. La colección de imágenes del Word Press Photo viaja por más de 150 países, es decir, que “estas imágenes las va a ver más gente gracias a los premios y las exposiciones que a los medios”. Las fotos de Walter, como las de Laban-Mattei, pudieron verse el verano pasado en la exposición del Encuentro, que como cada año visitaron decenas de miles de personas.
[audio:http://blip.tv/file/get/Pmasdh-WalterAstradaEn5Minutos647.mp3]
Audio: 5 minutos con Walter Astrada, entrevista durante el Encuentro Internacional de Foto y Periodismo

Las fotos de Astrada y Laban-Mattei, premiadas con el primer y segundo premio de actualidad del World Press formaron parte de la exposición del Encuentro, por la que pasaron más de 40.000 personas durante la Semana Negra de Gijón (Foto: Javier Bauluz)

Cartel del Encuentro de Foto y Periodismo de Gijón de 2009, con una de las fotografías de Olivier Laban-Mattei premiadas hoy con el World Press Photo.
Olivier Laban-Mattei ha ganado el segundo premio a la mejor historia de actualidad. Sus fotos cuentan desde dentro las protestas postelectorales de Irán. A medida que se publicaban sus fotos nos enamoramos de su trabajo y fue invitado como profesor al Encuentro de Foto y Periodismo. Llegó casi directamente de Teherán a Gijón: “Para un periodista o fotógrafo es importante ser testigo del nacimiento de una revolución”.

Olivier Laban-Mattei comenta sus fotografías de Irán en la exposición del 13EIF, junto a su padre y a su hijo
Conocimos a un Olivier carismático y humilde que se ganó sin esfuerzo el cariño de todos los participantes. Se llevó además el Premio Especial del Jurado del 13EIF por las mismas fotos que, un año después, han obtenido el World Press Photo.
Video: Olivier Laban-Mattei nos hace de guía por sus fotos de Irán en la exposición del Encuentro.
Y más:
- Dosis de buen rollo: blog y fotos de los alumnos del 13 Encuentro Internacional de Foto y Periodismo.
- Charla completa de Walter Astrada en el 13 EIF.
- Resumen de la charla de Olivier Laban-Mattei en el 13 EIF.
Y os anunciamos dos cosas:
- Estamos preparando ya la edición número 14 del Encuentro y ya tenemos fecha: del 9 al 18 de julio. Permanece atento a fotoyperiodismogijon.com para más novedades.
- Walter Astrada nos acompañará en la aventura de periodismohumano.com (+ info sobre el proyecto). Os daremos más detalles muy pronto, pero está claro que hay motivos para pensar que este nuevo medio de comunicación nos traerá muchas más alegrías.
09.02.2010 ·
Un joven que no está dispuesto a arrastrar su vocación para que sus jefes la pisen con zapato caro. Un profesional con experiencia que, cuando se dio cuenta, tenía el cerebro lavado y rellenado de consignas dictadas por su empresa. Una free-lance francesa que se hartó de que sus historias nunca interesaran en la redacción central. Una periodista que no soportaba sentirse parte de un circo cuyo objetivo real es ser el verdadero centro de control y poder.
Salvar un periodista es una sarcástica campaña que, más allá del misterio (hemos contactado con sus autores pero no quieren darse a conocer todavía) (actualización 15/02/10: ya es público que se trata de una campaña personal de un periodista en paro), refleja una situación absolutamente común y mayoritaria en el oficio del periodismo tradicional. Es complicado hacer ver a personas que no tratan rutinariamente con periodistas que sí hay un elemento diferente en esta profesión que, aunque es cierto que “bueno, eso pasa en todos los trabajos”, la materia prima con la que trabajamos, la información, lo vuelve todo mucho más limpio o más sucio, más reconfortante o más frustrante, más honesto o más irresponsable. “Por una vida digna, sé ex periodista”, dice el lema que encabeza los vídeos.
Sin embargo, cuando uno está a punto de tirarse por la ventana profesional más cercana, aparecen palabras lúcidas. Lo dice Enrique Meneses, que ha hecho casi de todo en este oficio:
“Mandar a la mierda la profesión más bella del mundo es equivocarse de hijo de puta”
Meneses, en una conversación por correo electrónico, nos lo plantea también con otras palabras: “Decía Théophraste Renaudot, un gran teórico del periodismo francés: el periodismo conduce a todas partes siempre que uno sepa salirse de él”. Para este maestro del periodsmo, hay que saber decir que no pero siempre para seguir buscando el sí: “Los que hemos vivido más de 63 años esta profesión, de haber sido ricos, gustosamente nos hubiésemos arruinado por ejercerla dignamente”.
20.01.2010 ·
El pasado viernes publicamos en P+DH un reportaje que destapó las comisiones que los bancos están cobrando por algunas de las transferencias a las ONG que trabajan en Haití. Con el paso de las horas y los días, esa información ha recorrido la red hasta llegar a las portadas y comentarios de la mayoría de los grandes medios de comunicación. El asunto ha provocado incluso reacciones por parte del Gobierno, como reconoció en rueda de prensa la vicepresidenta De la Vega, y de las asociaciones de consumidores, a lo que se suma el propósito de enmienda de la patronal de la banca, que ha reconocido su error y afirma que devolverá el dinero cobrado a quien lo reclame.
P+DH es todavía – a la espera de que demos a luz a periodismohumano.com – un pequeño laboratorio, un campo de pruebas, y la experiencia que hemos vivido durante estos días ha cristalizado en algunas conclusiones que queremos compartir con vosotros:
Sí que se puede
Sí que es posible elaborar una agenda de temas de actualidad que abra el espectro, que cambie el enfoque y los temas. Puede que la noticia de las comisiones bancarias no sea el mayor exponente de silencio mediático, pero sí un muy buen ejemplo de cómo hay ciertos ángulos muertos que, una vez que alguien ilumina, despiertan el interés general. Somos un reducido grupo de periodistas y estamos lejos de los recursos de los grandes medios. Pero, con apoyo de la sociedad civil, sí que se puede. Es la sociedad – sus individuos o sus organizaciones – la que una vez informada corre la voz, protesta, se queja y fuerza los cambios.
Otro ecosistema de la información
El miércoles un usuario de twitter fue quien nos dió la pista de lo que podría estar pasando, porque ya había pasado antes, y comenzamos a investigar. Durante el jueves se siguió trabajando en las comprobaciones y en los contactos con ONG, asociaciones y bancos. El reportaje fue publicado el viernes y fueron los lectores de P+DH los que, en Facebook, en Twitter y en menéame aportaron más casos que desmentían las versiones oficiales y difundieron la noticia de forma viral.
Mientras tanto, las asociaciones de consumidores y usuarios de banca, tras tener conocimiento de la información publicada en P+DH, decidieron denunciar la situación a través de diferentes comunicados, declaraciones y gestiones internas. A mediodía del viernes el asunto hace reaccionar públicamente al Gobierno y a los despachos de los principales bancos españoles. Todas esas reacciones fueron recabadas para un segundo artículo en P+DH.
A primera hora de la tarde, los lectores ya habían hecho del asunto uno de los más comentados en la red y fue entonces cuando los diarios digitales y algunos informativos de televisión empezaron a hacerse eco de la noticia, que ha ido difundiéndose durante todos estos días en practicamente todos los medios y en todos los formatos – también el humor gráfico.
A las personas les gusta estar con personas
Los lectores de P+DH se han expresado estos días en los comentarios con un sosiego, con un espíritu crítico y con un una confianza solo posible si tienen la impresión de estar dialogando con personas y no con máquinas. Han tomado la información como propia y se han tomado la molestia de conseguir y enviarnos pruebas de sus testimonios. En este ecosistema, con lectores que leen y se indignan no basta. A ellos, gracias.
Por tanto, seguiremos
Se puede, y se debe, hacer periodismo de calidad, independiente, veraz, honesto y con un enfoque más humano, cuyo hábitat sea ese nuevo ecosistema y relacionándose con gente deseando participar de él. Con esa información en la mano, los ciudadanos pueden y deben actuar para mejorar las cosas que no les gustan, incluso las que no les afectan personalmente.
Por eso seguiremos, por eso dentro de muy poco verá la luz Periodismo Humano, un proyecto de periodismo profesional que sólo será posible con el apoyo de los ciudadanos y la sociedad civil que piense que una información de calidad humana no sólo es posible, sino necesaria.
Enlaces relacionados:
¿Tu banco te cobra comisiones por ayudar a Haití? – el artículo original en P+DH publicado el viernes 15 de enero a las 10.00h, incluye declaraciones asociaciones de usuarios y consumidores.
Reacciones del Gobierno, la patronal de la banca y las asociaciones de usuarios – artículo de P+DH publicado el sábado 16 de enero.
<br /><br /> D <a href=”http://www.widgadget.com/widget/noticias-sobre-comisiones-bancarias”>Noticias sobre comisiones bancarias</a><br /> m <a href=”http://www.widgadget.com/g”>Widgadget</a> <a href=”http://www.widgadget.com/”>l</a>!
18.01.2010 ·
- El documental To shoot an elephant , sobre la última invasión de Israel en la Franja de Gaza, se proyecta durante el día de hoy en más de 300 ciudades de todo el mundo.
- P+DH emite hoy el documental que también podrá verse a través de diferentes plataformas on line como Youtube, Pluralia.tv o DotSub.
Documental completo
Justo hoy, 18 de enero, hace un año de que Israel firmara el fin de la Operación “Cast Lead” (Plomo Fundido), tras 21 días de bombardeo contínuo sobre la población palestina de la Franja de Gaza, donde murieron más de 1.100 civiles. Durante los ataques, Alberto Arce y Mohammad Rujailah rodaron un documental que da testimonio sobre los efectos de las bombas y el sufrimiento en la franja de Gaza durante el ataque.
Ya en noviembre hablamos de To shoot an elephant, tras su estreno en el Festival Internacional de Cine de Gijón. Ahora, en este aniversario del fin de los bombardeos, P+DH se une al Global Screening de To shoot an elephant que tendrá lugar, según señala Arce, en “casi 300 proyecciones simultáneas en todo el mundo hoy, un año después del alto el fuego, para recordarle al mundo que Gaza sigue asediada, sin reconstrucción, y sin que la Comunidad Internacional haya movido ficha ni tomado cartas en el asunto lanzando un mensaje alto y claro. Si alguien bombardea Gaza durante tres semanas y dicho comportamiento no tiene consecuencias, puede volver a suceder en cualquier momento. Bombardear Gaza es gratis y recibe el apoyo implícito de toda la comunidad internacional. Se trata de una proyeccion para romper el silencio y contra la impunidad”.
Casi 300 proyecciones organizadas en diferentes partes del mundo desde varias ciudades latinoamericanas de Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay, Venezuela, Colombia, El Salvador, Ecuador, pasando por Suiza, Finlandia, Turquía, Túnez, Marruecos, Jordania, Líbano, Alemania, Francia, Grecia, Inglaterra, Irlanda, Israel, India, Italia, Malta, Polonia, Portugal, Tailandia, Suecia, Estados Unidos y Sudáfrica, entre otros. Asimismo, en España, más de 120 ciudades se unen a este Global Screening. Se puede consultar el listado de ciudades, horarios y sitios donde se proyectará el documental a lo largo del día de hoy.
El documental, registrado bajo licencia Creative Commons, para que “transcienda los límites de quienes lo producen y se convierta en material de quien lo ve” está diponible a través de diversas plataformas on line (DotSub, Pluralia.tv, Vodo, Naranjas de Hiroshima, Visionon.tv, Hayattv, Youtube). Además, esta acción global se presenta como un precedente en España ante otras formas de distribución y difusión de material audiovisual y periodístico.
Para apoyar este trabajo, también se puede comprar una edición especial multilingüe en 15 idiomas de To shoot an elephant o hacer directamente una donación para que el proyecto siga funcionando.
Actualización, 19 de Enero 2010
Alrededor de setenta personas fueron las que ayer, 18 de enero, asistieron a una de las proyecciones de “To shoot han elephant”. En un gélido salón de actos de la Facultad de Psicología, de Sevilla, Mª Jesús nos introdujo a todos los presentes en lo que supuso la “operación plomo fundido” de la que trata el documental, así como del asedio que Israel hace en la franja de Gaza con la complicidad de la comunidad internacional.
Recientemente ella estuvo en Egipto junto con 1.400 personas más, de todos los lugares del mundo, intentando entrar en Gaza para manifestarse. No lo consiguió por tierra, pero aludió a la sensación de masa y de familia que acompaña a un grupo de 1.400 personas, y la fuerza que eso te da para seguir adelante. “En Egipto la misma policía intentaba frenarnos en nuestras manifestaciones a la vez que nos hacía el símbolo de la victoria, como diciendo ‘por fin alguien le dice a Egipto algo sobre Gaza’”.
Mª Jesús explicó que Alberto Arce iba en un barco con el “International Solidarity Movement” que logró entrar por mar a Gaza. “Los barcos que se acercaban eran abordados, se les ametrallaba… pero ellos lograron llegar”. “El conflicto que Arce grabó no fue real, es sólo una visión parcial (…) él estaba con las ambulancias de, probablemente, un hospital de Fatah, por lo que ahí no llegaban tanto heridos como a los otros hospitales que sí sufrieron realmente la ofensiva israelí”, avisó a los presentes.
El público presente pudo asistir a la visión del director asturiano. Los niños fueron probablemente los que más ternura, compasión y tristeza causaron en la sala, riéndose con los niños que le preguntan a Arce por qué les estaba grabando, y quitando la mirada de la pantalla cuando a uno de estos le limpian los orificios nasales justo después de su muerte, en una camilla del hospital donde Arce estaba. La fascinación e impotencia también se notaron al ver cómo se disparaba a unos camilleros, en una de las escenas fundamentales de esta cinta.
Una vez acabada la proyección, y casi sin tiempo para compartir ideas, uno de los presentes, de avanzada edad, afirmó sentir “asco de ser europeo” tras lo visto. “Efectivamente como dice el chaval último, esto no es sólo culpa de Israel, es culpa de la comunidad internacional”. Poco más se puede decir, pero sí hacer mucho por cambiar
29.12.2009 ·
Hace exactamente un año, el programa Hora 25 de la Cadena SER emitía un reportaje del equipo de P+DH (del que pronto nacerá periodismohumano.com) sobre las condiciones de vida y maltrato que soportan los inmigrantes en Marruecos, en su eterno camino hacia Europa.
Uno de los protagonistas de ese reportaje, Charli Tido, justo un año después, está en España. Lo ha conseguido. Esta noche, de nuevo en Hora25 a las 21 horas, conoceremos la segunda parte de esta historia.
[audio:http://blip.tv/file/get/Juanlu-QuOcurreTrasLaVallaDeMelillaJuanLuisSnchezYSergiCma303.mp3]
Puedes escuchar aquí el reportaje emitido el año pasado (mañana pondremos aquí la emisión de hoy), que fue acompañado por entrevistas y análisis de personas que trabajan profundamente por conocer mejor la inmigración y denunciar sus injusticias, como José Palazón, Helena Maleno o Nicolás Castellano. Del tramo especial dedicado al asunto (más de 30 minutos) pudimos sacar estas conclusiones:
- Detrás de la valla de Melilla ocurren cosas de las que nunca nos enteramos.
- Los inmigrantes que esperan en los montes de Marruecos para entrar en España viven durante años en las peores condiciones. A pesar de ello, mantienen la dignidad por encima de todo.
- El ejército y la policía marroquí utilizan métodos fuera de toda ley para causar el terror dosificado a los inmigrantes y mantenerles a una distancia prudencial de la frontera con España.
- Se han producido asesinatos, ejecuciones; se les traslada sistemáticamente al desierto, donde se les abandona a su suerte en tierra de nadie.
- Las mujeres son las que salen peor paradas. A las vejaciones que sufren sus compañeros varones, hay que añadir las violaciones que se producen en tierras de nadie, cuando la policía les abandona en el desierto tras las redadas.
- El Gobierno de España ha confiado a Marruecos, a cambio de dinero, la protección de su frontera sur, por tanto no se puede desentender de lo que ocurra.
18.12.2009 ·
La periodista Claudia Duque
La Federación Internacional de Periodistas ha denunciado las amenazas sufridas por la periodista colombiana Claudia Duque, quien no sólo habría sido espiada por el Departamento Administrativo de Seguridad colombiano (DAS), sino que esos intentos de intimidación habrían seguido un protocolo establecido por los agentes del DAS.
El DAS, dependiente de la Presidencia de la República, ha sido un organismo de inteligencia que -durante varios años- se ha visto implicado en casos de escuchas ilegales, de operaciones turbias y de corrupción. El presidente Uribe anunció su reforma hace pocos meses, pero el caso de la periodista Claudia Julieta Duque pone de manifiesto que los mismos agentes que se encargaban de la protección de periodistas amenazados, podrían estar implicados en el esquema que intentaba infundirles miedo e inseguridad.
En octubre de 2008, la periodista logró una sentencia de la Corte Constitucional que exigía al DAS que le entregase toda la información recabada de manera ilegal sobre su persona, desde el 2001. No lo ha hecho, pero sí han continuado las amenazas y la intimidación.
Los documentos incriminatorios para el DAS han aparecido entre la documentación descubierta en diversos allanamientos ordenados por la Fiscalía General de la Nación. Ahí se incluían todos los datos personales, teléfonos, correos electrónicos de Claudia Duque, así como los pasos para actuar sin ser detectado, y cómo tener cuidado para evitar señalarse ante la Policía Nacional de Colombia. Éstas son algunas de las directrices encontradas:
- Hacer la llamada en cercanía a las instalaciones de Inteligencia de la Policía.
- No tartamudear, ni durar en la llamada más de 49 segundos.
- Llamar preferiblemente desde un teléfono de la empresa ETB.
- Constatar que en el perímetro no haya cámaras de seguridad. Así sean de tránsito.
- Quien realice la llamada la debe hacer sólo y desplazarse en bus hasta el sitio.
- Extremar las medidas preventivas dado que Claudia Julieta avisará inmediatamente de la llamada al coronel Novoa de la Policía Nacional (el mismo que en otras oportunidades nos ha afectado institucionalmente).
También se decía cómo amenazar a la periodista, diciéndole que su hija –que en aquel momento tenía 10 años- podía ser violada y quemada viva. “Su hija va a sufrir, la vamos a quemar viva, le vamos a esparcir los dedos por la casa”, le dijeron una vez. La periodista y su hija abandonaron el país por un tiempo.
Según le explicó a la Federación Colombiana de Periodistas la propia afectada, fue ella quien descubrió el siniestro manual de instrucciones al revisar la documentación que la Fiscalía manejaba tras haberla confiscado en la sede del DAS. La periodista ha sufrido amenazas en distintos períodos, después de que empezara a investigar el caso del periodista y humorista, Jaime Garzón, asesinado en 1999 por los paramilitares de extrema derecha y cuyo entierro provocó una gran manifestación de duelo popular. La periodista ahora amenazada encontró indicios de la tergiversación y desviación de pruebas por parte del DAS en el caso Garzón.
En una entrevista de la Asociación Mundial de Periódicos, Duque explicaba así las consecuencias de su investigación periodística en este caso: “Tres exilios, múltiples amenazas de muerte contra mi persona y la de mi hija, aislamiento, silencio y sufrimiento. También pesa sobre mí una demanda legal, hecha por el ex director adjunto del DAS. A través de los años, he aprendido que no existe en Colombia ni perdón ni olvido para quienes combaten la impunidad en casos flagrantes de violaciones de los derechos humanos. Hubo épocas en las que no podía salir a disfrutar del sol ni ir a un parque a jugar con mi hija pequeña, quien ha tenido que aprender a no responder al teléfono, a no dar detalles de índole personal y a no confiar en nadie”.
Con respecto a la situación de los periodistas en Colombia, Duque explicaba que “la única manera de garantizar algún día la instauración de algo que pueda llamarse una auténtica libertad de expresión es acabar con la impunidad en los casos de asesinatos, torturas, intimidaciones y amenazas contra los periodistas, una situación que no he experimentado ni remotamente. La consolidación de programas alternativos de protección a los periodistas debería acompañarse de una política auténtica en favor de las libertades civiles en Colombia. Mientras el propio Presidente, junto con sus amigos cercanos y otros altos mandatarios estatales, sigan amenazando y poniendo en tela de juicio el derecho a la libertad de expresión y estigmatizando a los periodistas y disidentes, no será posible crear un marco seguro para que se desarrolle el periodismo en este país”.
“Lo que es de manual, pero del manual más sombrío, es el esquema puesto en marcha para lanzar las amenazas”, ha dicho Paco Audije, de la Federación Internacional de Periodistas.“En toda sociedad sana y democrática, esas amenazas deben ser rechazadas, investigadas y castigadas, sean quienes sean sus autores. Especialmente si son funcionarios del Estado. Estamos en contacto con nuestros colegas de FECOLPER y de nuestro Centro de Solidaridad en Bogotá, para apoyar en todo lo posible a Claudia Duque. En Colombia, quizá son las propias instituciones las que tienen que revisar profundamente sus propias cloacas y debilidades internas”, ha añadido Audije, antes de concluir “Por el contrario, el caso Duque, como otros en aquel país, nos muestra -una vez más- el servicio que los periodistas colombianos prestan a sus ciudadanos y al ejercicio de las libertades democráticas”.
30.11.2009 ·
El New Writing publicó en 1948 el ensayo Shooting an Elephant, firmado por el británico George Orwell, autor entre otros clásicos, de 1984. Inspirados por este texto Alberto Arce y Mohammad Rujailah han puesto título al documental que recoge la última operación de Israel sobre la Franja de Gaza y que se ha estrenado en España en el Festival Internacional de Cine de Gijón. “Cuando disparas a un elefante puedes acertar a darle mil veces, pero solo morirá si le das entre los ojos”, señala Arce cuando se le pregunta por el nombre de la película, To Shoot an Elephant.
un 10% de lo que allí pasó durante esos días”. Los medios de comunicación no tuvieron permitido el paso de la frontera y trabajan desde ésta con la versión oficial del gobierno de Israel, difícilmente contrastable. Arce y Rujailah, empotrados en ambulancias, hacen un recorrido por los desastres de una guerra desigual donde se ataca a núcleos de población civil con F-16, tanques o con fósforo blanco con el que Israel llegó a incendiar, entre otros objetivos, un almacen de medicinas y alimentos de Naciones Unidas. También se muestran las consecuencias de estos ataques en la familia Hamlan, que pierde a sus tres hijos de 4, 6 y 10 años mientras estaban jugando en la puerta de su casa.
Alberto Arce / Foto: Antonio Rull
Este no es el primer documental del Alberto Arce. Ya en 2004 realizó Nablus, la ciudad fantasma y en 2005 Internacionales en palestina, co-dirigido con María Moreno. Dos años más tarde rueda para TV3 Al mesalla, pacifistas en Irak.
25.11.2009 ·
Hoy, día internacional de la violencia contra la mujer, queremos compartir con vosotros el adelanto de uno de los documentales que estrenaremos en PeriodismoHumano.com. Se trata de Mujer, violencia y silencio, que retrata a través de una decena de testimonios y miradas la tortura machista que impunemente somete a mujeres de comunidades desprotegidas. Cada día, una media de dos mujeres son asesinadas en Guatemala.
Manuela es guatemalteca e indígena, madre soltera y trabajadora del Centro de Integración Familiar de Rabinal, un pueblo situado en la región de Verapaz y una de las zonas más castigadas de la Guerra Civil que asoló este país durante 36 años. A través del trabajo de Manuela conocemos las violaciones masivas y organizadas que sufrieron durante el conflicto y la perpetuación hasta hoy de ese modelo de sometimiento, de los abusos a las menores y de la discriminación por género, raza y clase social.
Los lectores de PeriodismoHumano.com serán los primeros en ver el documental en Internet. Sí que tenemos que confesar que fuera de Internet ya estamos de preestreno, y ante un selecto grupo de invitados: los alumnos de tres institutos de enseñanza secundaria en Asturias, el Carmen y Severo Ochoa (Luarca), el Cuenca del Nalón (La Felguera) y el IES de Llanes (Llanes). Junto al Instituto Asturiano de la Mujer, les hemos visitado, hemos montado para ellos la exposición Violencia contra las mujeres del fotoperiodista Walter Astrada, y hemos escuchado de sus bocas lo que supone la violencia machista en su entorno. “¡Anda que no hay celos!”. “Hombre, es que si ellos no salen no quieren que salgamos nosotras con las amigas”.

Alumnos del IES Cuenca del Nalón asistieron ayer a una charla acompañada del documental, un taller y una exposición sobre violencia machista




