P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano
Caminar entre soldados
26.02.2010 ·
por Álvaro Vicente Palazón
Abordar al periodista Jon Lee Anderson en la puerta, a punto de dar una conferencia, con uno de sus libros, “La caída de Bagdad” (Anagrama), en la mano le hace sonreír. Creo que espera que le pida una firma. No ha reparado en que en mi otra mano sujeto una pequeña grabadora. Quiero una entrevista.
El idioma no será problema, Jon maneja un amplio español. Habla con la cadencia y el pulso de sus crónicas. De manera fluida, interrumpido por breves pausas que le permiten calcular las próximas palabras mientras deja espacio para asimilar la tensión de las escenas que narra. Un suave seseo, la entonación norteña y el espeto de algún que otro chévere delatan una precoz formación al otro lado del Atlántico a la que se mantiene fiel. Precisamente empezó como reportero en la redacción de “The Lima Times”. Es más, fue en Sudamérica donde Jon Lee Anderson se inició como periodista de guerra. Porque al fin y al cabo ha venido a eso, a hablar de guerra.
Más adelante, en la propia conferencia, recuerda los conflictos de El Salvador, Nicaragua y Centroamérica como las primeras guerras que cubrió. Desde entonces -han pasado ya 30 años- Anderson se ha revelado como un periodista ecléctico. Ha cubierto catástrofes (el huracán Katrina y más recientemente el devastador terremoto de Haití), ha radiografiado ciudades, aldeas y barrios (desde las favelas de Rio hasta Mogadiscio, capital de Somalia), ha cultivado el reportaje, la opinión, la biografía y un género en el que ha acuñado un método propio, la semblanza. Quizá explique esto su renuencia a etiquetarse como “periodista de guerra”, pero no puede evitar reconocer que su carrera periodística “se ha visto matizada por las guerras, con pausas para escribir libros periodísticos, biografías…”. No obstante, pausas relativamente poco frecuentes desde hace unos diez años en los que ha trabajado como corresponsal para “The New Yorker” en territorios como Irak o Afganistán.
Tras los atentados del 11 de septiembre enfocas tu carrera periodística en la crónica de guerra, ¿qué cambió aquel día?
Yo me marché a la guerra, sentí no solamente que el mundo iba a cambiar, sentí la compulsión de estar en un momento histórico y necesitaba acompañarlo, atestiguarlo.
Mi vida cambió. Ya ha vuelto a sus cauces, pero durante cinco años mi vida estuvo en guerra, no hice otra cosa que estar en guerra. Tenía una especie de sentimiento de obligación. No es que abandonara a mi familia, pero lo consideré de gran importancia. Cambió mi vida.
Supongo que tu primer contacto con la guerra, aunque como espectador lejano, fue durante el conflicto con Vietnam, ¿cómo lo viviste?
Yo era un niño cuando la guerra de Vietnam. Me ayudo a concienciarme, mi conciencia política, mi sensibilización social se despierta con Vietnam y con las luchas de derechos civiles de la población afroamericana en EEUU. Pero como periodista empiezo a curtirme en la posguerra de Vietnam, en esa primera generación posterior, abiertamente contraria a la política y a la conducta exterior norteamericana. Los de mi generación nos consideramos casi como los fiscales ambulatorios del gobierno norteamericano (ríe).
Precisamente la Guerra de Vietnam marca un punto de inflexión en la cobertura mediática de los conflictos armados. No ha vuelto a repetirse la libertad de prensa, de movimiento… que las autoridades norteamericanas permitieron entonces.
Yo creo que es más bien un error de juicio, de percepción. La guerra de Vietnam, en cuanto a la intervención norteamericana en el país, duró trece años, desde mediados de los sesenta hasta mediados de los setenta. La mayoría de los periodistas que cubrieron Vietnam lo hicieron empotrados junto a las tropas, como en gran parte de las guerras anteriores en otros países. Ese modelo empezó a resquebrajarse en Vietnam, hubo algunos que hicieron reportajes sobre la sociedad vietnamita, pero la gran mayoría de los reporteros lo hizo junto a los soldados. No es que a partir de entonces se hayan vuelto más restrictivos, han seguido una política de mayor acercamiento, mayor tacto psicológico con el periodista. Es decir, hoy en día puedes ir a las guerras de Irak y Afganistán empotrado con las tropas norteamericanas o las de la OTAN y no te censuran. Piden que no reveles cuestiones de inteligencia militar que puedan amenazar la seguridad de la tropa, como el lugar exacto en el que escribes tu crónica. Que no avises de la muerte de algún soldado antes de que pueda ser notificado a sus familiares. O bien que si asistes a una reunión “clasificada” no la desclasifiques.
Ellos no necesitan censurarte, en la práctica caes en una especie de Síndrome de Estocolmo. Ocurre cuando uno anda diez días o dos semanas con unos soldados que arriesgan su vida para protegerte en un ambiente inhóspito, se crean lazos afectivos de grupo, sobre todo si son del país de uno, de su misma cultura, religión, idioma. Eso hace que uno se autocensure, sin que se lo pidan. Es muy envolvente.
Éste es, en concreto, el eje de la conferencia que imparte, invitado por la Obra Social La Caixa, en Madrid y Barcelona; “El reto de contar la verdad en plena guerra”. Anderson reconoce que “igual que la censura, cualquier imposición en nosotros duele y nos resentimos” pero aún así “buena parte de los nuevos periodistas no conocen otra forma de cubrir la guerra que no sea el empotramiento, nunca han sido free lance, deambulando solos entre ambos bandos”.
Hoy en día la cobertura de guerras como las de Irak o Afganistán procede casi en exclusiva de periodistas empotrados. Frente a esta forma de cubrir la guerra, el veterano periodista se muestra algo escéptico. “No es carente de ética hacerlo, y es más uno tiene todo a mano. Casi siempre le suministran comida, seguridad y transporte. En momentos difíciles viene muy bien a los periodistas, aunque acabas pasando las mismas penurias que las tropas; marchas nocturnas, peligros… Por supuesto hay un trueque, pero es implícito. A lo que voy es que no necesitan imponer una censura dura y draconiana porque entienden que ésta va implícita en la relación que establecen”. Y sentencia; “eso pende sobre toda la noticia. Es bueno tenerlo en cuenta.”
Sin embargo, reconoce que “muchas de las cosas que sabemos que han ocurrido en las guerras de la última década provienen de periodistas empotrados, los que supuestamente están bajo la sumisión del Pentágono o de uno de los ejércitos en guerra en el mundo con interés por ocultar sus verdades y sus desmanes.”
Acompañar a las tropas ofrece otra ventaja, la de conocer de primera mano el rumbo de la ofensiva, los próximos pasos de la campaña. La de estar ahí para contarlo desde el principio. Ya curtido en todo esto a fuerza de haberla enfrentado en años, Jon deshace mitos; “por más bien que preparas una operación militar… la guerra es como un virus que escapa del laboratorio, la violencia es como un organismo malévolo que busca clonarse, crea efectos que no puedes visualizar”. La crónica nunca puede escribirse antes de tiempo.
En cada uno de los conflictos a los que ha dado cobertura, también en el reciente caso de Haití, el reportero ha buscado “gente de confianza que conozca las hostilidades del terreno”. Ha acompañado a tropas de su propio país pero a menudo ha enfrentado el camino por cuenta propia, ha sentido la tierra bajo las uñas. Para Anderson convertirse en “embedded reporter” de manera permanente, en un sempiterno periodista empotrado, “es uno de los muchos desafíos éticos que podríamos calificar de obstáculos para que se tenga información imparcial desde los conflictos”.
No es el único desafío del periodista de conflictos armados. Jon reconoce los compromisos, las obligaciones inherentes a su condición de relator de guerra.

David Guttenfelder, 12º Premio Internacional de Fotoperiodismo "Ciudad de Gijón" 2008. Guerra en Afganistán.
La sociedad empieza a inmunizarse contra la barbarie, las noticias que llegan de Afganistán e Irak ya no sorprenden a nadie y parece que la atención que generan es cada vez menor. ¿Cómo conseguir desde el periodismo reestablecer el interés y combatir la apatía de la sociedad?
Sí, es un reto mayor y no sé si tengo la clave mágica. Creo que utilizando distintos géneros; documentales largometrajes con componentes de entretenimiento o de narrativa visual. También obras periodísticas gráficas como “Vals con Bashir” o “Persépolis” son formas de llegar a un público más amplio, educados en base a una manera distinta de recibir las noticias. Creo que hay que probar todos los medios posibles para que lo que pase en el mundo siga incidiendo. Yo estoy dispuesto a que, si veo que la gente no lee mis crónicas en “The New Yorker” y asimismo no son reproducidas en otros países como España, estoy dispuesto a trabajar con un dibujante y hacer un libro gráfico si de esa manera llega a más gente, a los jóvenes. Yo hago de todo. Si es creativo, ¿por qué no? Creo que estamos en momentos nuevos, interesantes, que implican ciertas dificultades pero nos ofrecen nuevas posibilidades.
La reciente comisión Chilcot en el Reino Unido, y otra paralela en Holanda ya conclusa, se han propuesto esclarecer los motivos que impulsaron a ambos gobiernos a participar en la invasión de Irak así como dictaminar si ésta fue legal o no. ¿Ha jugado la prensa este papel en los Estados Unidos?
(Calla, pensativo). Los mismos diarios se han encargado de fiscalizarse. “The New York Times” ha hecho unos mea culpa en público bastante desgarradores, lo único que no ha hecho es arrancarse los pelos del pecho. En EEUU la prensa es muy abierta y se ha encargado de fiscalizarse. Aún así no se ha llegado a hacer lo que están haciendo en Inglaterra ahora y yo creo que sí, hay que hacerlo. Quizá no sea éste el momento, pero sí, es bueno que lo hagan. No sólo por la motivación de la guerra de Irak, por muchas cosas. Para mí Bush ha de ser enjuiciado y Cheney debe ir a la cárcel. Que un ex-vicepresidente de los EEUU sea más conocido por sus argumentos a favor de la tortura es una vergüenza, ha de ser amonestado por lo menos. Sí, es una deuda pendiente que tienen con nosotros.
Y a todo esto me surge una breve pregunta que languidece ya antes de escaparse, ¿cuando será el momento? Pero para entonces Jon es requerido por los encargados del Caixa Fórum y dejo que mi pregunta se apague.
22.02.2010 ·
Entrevista a Enric González.
Su talento de pluma afilada y espíritu independiente le valieron el pasado 2009 el Premio Cerecedo, concedido por sus colegas europeos. Ha sido corresponsal en Nueva York, Londres, Washington, París y Roma. Enric González ha aprendido a reír a la par que ha conocido el lado más oscuro en Ruanda, la guerra del Golfo o el septiembre neoyorquino del 2001. Hasta finales del año pasado sus lectores pudieron seguir sus agudas reflexiones en la columna de la antepenúltima de El País, el diario que le acaba de enviar como corresponsal a Jerusalén.
Hace unas semanas el programa TESIS de Canal Sur 2, se encontró con Enric durante su visita a la Universidad de Córdoba para participar en el ciclo El siglo XX: modernidad, barbarie y democracia. El resultado, esta entrevista en la que habla de su carrera y la actual situación de la información, entre el espectáculo y el negocio.
Vía Periodismo Preventivo09.01.2010 ·
por Javier Bauluz. Publicado en PEG en domingo, enero 18, 2009
Hace dos minutos que la maquinaria de Israel ha dejado de matar en Gaza. De momento. Pero no se retiran y seguirá el conflicto. Es una buena noticia, sobre todo para quienes llevan semanas viviendo bajo el terror, encerrados en un campo de concentración o gheto de donde no pueden huir y donde pasan todo tipo de calamidades y necesidades básicas. El complejo de Scarlet O´Hara en “Lo que el viento se llevo” parece ser la única explicación al comportamiento inhumano de parte de los descendientes de los campos y ghetos nazis.
Afortunadamente para los palestinos ya tocaba cambiar de tercio, hoy o mañana, ante la venida del profeta negro Obama. Tenían que parar ya la fiesta gore para no aguar la celebración del ansiado cambio de ¿rumbo o sólo de Presidente? de los EEUU, el primo de Zumosol de Israel, amo y señor absoluto de los derechos humanos del planeta. Un patio ensangrentado y difícil para el nuevo líder del Imperio más odiado, junto a Israel, por una gran parte de los habitantes de este triste mundo donde los ricos van al cielo y los pobres se comen la miseria y su propia hambre.
Nadie en su sano juicio pensaría que ningún país puede hacer lo que hacen Israel y EEUU sin ser condenados y castigados por la famosa comunidad internacional que sólo actúa contundentemente cuando a aquellos les conviene. Patético. Tan patético como la triste figura del hipotético Presidente del mundo, el secretario general de la ONU, suplicando paz mientras a pocos kilómetros, al otro lado del infame muro de Israel, bombardeaban la cuarta escuela-refugio de la onu (con minúsculas). Una lluvia de fuego cayó sobre la escuela, sobre civiles, niños, mujeres, médicos y personal de la onu para celebrar el cercano fin de la orgía de sangre israelí.
“Afortunadamente” sólo murieros dos niños, su madre y otros cuatro palestinos “normalitos”, de esos a los que ya no impresiona a nadie que los maten, ya que ni siquiera son niños, aunque tal vez son padres, y pudiera ser que, tal vez, podrían ser conocidos de algún tipo que alguna vez saludó a su vecino de Hamás. Es decir, potenciales terroristas, de esos que tiran cohetes caseros que ya han matado a cuatro ciudadanos israelies, en los tiempos en que han asesinados más de 1.000 palestinos, sin el “ciudadanos”, por supuesto.
Entre ellos más de 300 niños que supongo que estarán en el limbo, felices al cesar su sufrimiento, terror y angustia propia de esos pequeños seres humanos que, como mi hijo y el tuyo, lo único que necesitan es sentirse protegidos y amados. Justo lo que los niños palestinos sienten cuando sus madres impotentes les abrazan en medio de las bombas cayendo.
“Si existe Dios estará llorando”, decía ayer un amigo israelí del médico y padre palestino que vió como mataban a tres de sus hijas y herían a otras dos en su propia casa, sólo unos momentos antes de entrar en antena de una televisión israelí a hablar de la necesidad de la coexistencia pacifica. Su llanto y sus gritos de dolor en directo angustiaron al periodista israelí y seguro que también a muchos israelíes de corazón limpio, de esos que se manifiestan contra la agresión mientras les llaman traidores en la calles, o de esos que se niegan a ser soldados que matan civiles.

También a aquellos judíos de todo el mundo que están horrorizados y avergonzados de lo que hacen sus hermanos con Gaza y que gritan a los cuatro viento !No en mi nombre¡. Esos otros judíos que tambien podrían ser acusados de antisemitas, igual que a quienes defienden los derechos humanos, por la perfecta maquinaria de propaganda israelí que manipula con eficacia germana los medios de comunicación y las almas de los crédulos.
Una vez más me siento orgulloso de pertenecer a la misma profesión que muchos de los colegas periodistas que han desafiado al miedo, la locura y tambien al dolor propio, ya que la mayoría de ellos son del pueblo palestino, para ser nuestros ojos y oídos dentro de ese campo de concentración de Gaza, al que Israel ha querido dejar sin testigos ni periodistas. Gracias, muchas gracias por vuestro coraje.
Ese periodismo con derechos humanos por el cual trabajamos y que queremos muchos periodistas y ciudadanos que ya firmamos el Manifiesto P+DH aunque, por miedo o interés, los grandes medios no quieran ni publicar las fotografías duras o las historias de los derechos de las personas anónimas que sufren las consecuencias de las decisiones de los que salen en portada encorbatados o encorbatadas.
Hoy he visto lo que para mí sería el próximo Premio Pulitzer. Las fotografías tomadas por Mohammed Abed bajo el fuego de los proyectiles israelíes que caían sobre su cabeza y las de los refugiados y médicos en la escuela de la onu. Creo que son el símbolo del coraje del periodista que necesita contar, a riesgo de su propia vida, lo que sucede a quienes se les niegan los derechos humanos.
24.12.2009 ·
Un juez sin oposiciones condena a la cárcel a dos periodistas por una información veraz con nombres y apellidos y por ser publicada en internet.
¿Nos condenará por contar aquí cosas tan absurdamente surrealistas como las de este pequeño resumen irónico de las últimas semanas del año 2009, s.XXI?
El director de Greenpeace preso por alterar la cena de una reina danesa
Mil manifestantes por el futuro del planeta son detenidos por la policía del pensamiento
Los politicos hablan, los líderes callan, no actúan o no existen
Ser homosexual es ser un criminal
Una mujer saharaui es expulsada de su propio país
Decenas de adolescentes son maltratados por sus cuidadores terapéuticos
Cien inmigrantes huyen del centro de acogida
Asesinos y torturadores siguen libres e impunes
Los africanos no pueden usar condones
El jefe de la ONU en huelga de hambre porque no le hacen caso
En Europa se enjaula a cientos de niños inmigrantes
El muro más grande del mundo sigue en pie
Etc.
Feliz Navidad, sobre a todo a los que creéis que un periodismo humano es necesario y posible.
(Si la autoridad y el tiempo no lo impiden)
28.10.2009 ·
Internet hierve: soitu.es ha cerrado. La noticia es un mazazo sobre la cabeza de aquellos periodistas que no vemos la información como una mercancía, como un producto para el chantaje comercial, como un trampolín de popularidad, poder y venganza.

Inmediatamente después del anuncio, se ha producido un fenómeno de apoyo con pocos precedentes. Nos hemos expresado en Twitter a través del ‘canal’ #yoleosoitu, se ha creado un grupo en Facebook donde ya somos más de 1.000, se han hecho envíos de protesta al e-mail corporativo del BBVA, cuya retirada de inversión ha condenado a muerte a soitu.es. Cuatro cerró anoche el informativo con esta noticia, deshaciéndose en halagos con el medio dirigido por Gumersindo Lafuente. La 2 también. El subdirector de ABC también dice “yo soy tú”. Los compañeros de 1001 medios han recogido muchísimos testimonios y análisis. Etcétera.
Los que formáis parte de la comunidad de este campo de pruebas que es P+DH, que pronto mutará y se convertirá en un nuevo medio, periodismohumano.com, conocéis bien nuestra postura crítica hacia los medios de comunicación tal y como los conocemos hoy. Por eso nació del Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos, por eso quisimos pasar de las palabras a los hechos.
Por eso hoy os queremos contar que para nosotros soitu.es era un modelo, una guía, no un espejo pero sí una inspiración. Soitu.es ha sabido cuidar su contenido por encima de todo, ha sabido hacer interesante lo importante, ha sabido salpicar su oferta de perlas auténticas de periodismo, sin que se les hinchara el pecho, sin pompa ni circunstancia. Y ninguna miopía por parte de ningún inversor va a cambiar eso. Ningún cierre va a cambiar eso. Soitu.es sigue siendo un referente para nosotros y muchos más. El concepto de soitu puede seguir por otros caminos.
En P+DH hemos usado frecuentemente su Selector y hace tan solo unos días publicábamos en soitu.es uno de nuestros reportajes. La tarde antes del anuncio del cierre de soitu.es, en la redacción estábamos chateando con alguno de sus periodistas. Intercambiando enfoques, intercambiando experiencias. Lo aclaramos: no había relación comercial alguna entre nosotros. No había relación personal entre nosotros – no conocemos personalmente a practicamente ninguno de sus periodistas. Y esa es la otra baza fundamental de soitu.es: la permeabilidad sin complejos y la creación de comunidad en la red. Miren si no las reacciones. ¿No era ese el secreto – también comercial – para los nuevos medios en Internet?
Gracias a soitu.es ya sabemos cuál es la vía muerta del viejo inversor y cuál la vía viva del nuevo periodismo. Felicidades.
18.08.2009 ·
- La justicia brasileña acusa al fundador de la Iglesia Universal y a nueve miembros más de desviar el dinero de las donaciones de sus fieles
- Los fondos habrían sido destinados a la compra de inmuebles, aviones, radios, y la Red Record, el segundo canal de televisón del país.
En las zonas rurales brasileñas más podres y alejadas de los núcleos urbanos los habitantes malviven sin luz ni electricidad. Falta sanidad y educación pero rara vez carecen de un espacio para el culto y la oración. La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD)ha puesto todo su empeño en ello movilizando a millones de fieles que han levantado 4.500 templos convirtiendo a Brasil en el principal bastión de esta rama evangélica que está presente en más de 170 países, a pesar de no haber sido reconocida por la mayor parte de organizaciones evangélicas y pentecostales.

Un grupo de mujeres lava los platos en el río Jacú. Açâilandia. Brasil. Foto: Lydia Molina/Piraván
Su avance ha sido en los últimos años silencioso pero vertiginoso, alcanzando los ocho millones de seguidores y elevando las sospechas de la justicia brasileña, que ya la ha investigado en otras ocasiones sin mucho éxito, y que vuelve a intentarlo con una acusación de lavado de dinero y asociación ilícita contra diez miembros de la Iglesia Universal entre ellos, su fundador, Edir Macedo.
Según la denuncia de la Fiscalía, aceptada por el Juzgado Criminal de Sao Paulo, la IURD desviaba el dinero recaudado con los donativos de los fieles a través de dos sociedades anónimas, Cremo Empreendimentos y Unimetro Empreendimentos, a compañías con sede en paraísos fiscales que devolvían el dinero a Brasil en forma de préstamos dedicados a la compra de propiedades.
“Los cristianos tienen derecho a la vida abundante, según las palabras de Jesús”. Es uno de los cimientos de su fe y parece que Macedo ha querido predicar con el ejemplo. La Fiscalía lo acusa de haber utilizado la inmunidad tributaria de las organizaciones religiosas para invertir el dinero de los fieles en la compra de la Red Record, el segundo canal más visto de televisión, emisoras de radio y otras empresas de comunicación, así como en la adquisición de la mansión que tiene en Sao Paulo, vehículos, joyas y aviones de la organización como el Global Express que él mismo utiliza para sus viajes, entre ellos a EEUU donde vive actualmente, y que está valorado en 45 millones de dólares.
Macedo no aparece como dueño de ninguna de estas propiedades aunque los informes del Consejo de Controles de Actividades Financieras afirman que su fortuna ronda los 2.000 millones de dólares.
Un patrimonio que Edir Macedo, ex-cajero de lotería de Río de Janeiro, ha acumulado desde que en 1977 se proclamara obispo y la recaudación de dinero, alrededor de 756.7 millones de dólares anuales, se ha convertido en su mejor negocio. El líder de la Iglesia convence a sus fieles de que a más donaciones más serán recompensados en la Tierra sin tener que esperar a llegar al más allá como prometen otros cultos.
La repercusión de estas acusaciones no ha quedado en los juzgados, también ha llegado al plano mediático donde ha desatado la guerra entre Rede Globo (próxima a la iglesia católica) y Rede Record (propiedad de Macedo), los dos principales de canales de televisón brasileños. Globo ha dedicado amplios espacios de su programación a analizar las acusaciones a la Iglesia y el pasado de su fundador mientras Record se dedica a defenderse de estas acusaciones, con Macedo a la cabeza, asegurando que se trata de una estrategia de la competencia para restarles audiencia.
Lo cierto es que el proceso judicial abierto no será nada fácil para la Fiscalía. La Iglesia Universal del Reino de Dios cuenta con su propia bancada en el Congreso Nacional entre los que se sienta Marcello Crivella, sobrino de Edir Macedo y senador por Río de Janeiro.
14.08.2009 ·
Hace unas horas que una bomba se llevó un pie de Emilio Morenatti cuando iba “empotrado” en un blindado del ejército norteamericano en Afganistán, y que tambien hirió a Andi Jamitko, su compañero de AP, y a varios soldados. Según me cuenta un amigo muy cercano, después de la explosión todavía tuvo el reflejo profesional de hacer algunas fotos y, tras ser evacuado y sufrir una operación de tres horas, se permitió el lujo de animar telefónicamente a su mujer Marta Ramoneda y de gastar bromas a un amigo.
En los peores y más duros momentos es cuando se puede ver con claridad la entereza y el carácter de una persona, sin los adornos y máscaras que todos llevamos a cuestas. Tenía y tengo muchas ganas de conocerle. Conozco y admiro mucho su trabajo, fuerza, visión y humanidad demostradas. Y lo mejor de todo: es una gran persona, según todas las referencias de amigos comunes.

Pakistani women struggle as they try to order food outside of a subsidized food store on the outskirts of Rawalpindi, Pakistan. Basic food and fuel prices have soared in Pakistan over the last months, causing many to depend on government subsidies to simply get by. (AP Photo/Emilio Morenatti)
Este año el trabajo de Emilio sobre Pakistán era uno de los candidatos al Premio Internacional de Fotoperiodismo “Ciudad de Gijón” y varias de sus magníficas fotografías estuvieron colgadas en la exposición “Las otras crisis” que pudieron ver más de cincuenta mil personas durante los diez días del 13 Encuentro de Foto y Periodismo de Gijón en el recinto de la Semana Negra.
Bastaba con infiltrarse entre los ciudadanos y observar sus reacciones ante algunas de sus excelentes fotos para darse cuenta del poder de su trabajo. Nadie quedaba indiferente. La exposición cerraba a las dos de la madrugada y unos minutos antes, recuerdo a un hombre diciéndome “necesitamos estas fotos para sentir dentro lo que les pasa a otros”.
La trayectoria de Emilio no es la adrenalina, la gloria y el dinero, sino la de la curiosidad, la humanidad y el trabajo. Hace años organizó un proyecto para documentar profesionalmente la cooperación en África como forma de contar lo que sucede con los empobrecidos y con quienes les ayudan, y al mismo tiempo saciar su curiosidad trabajando. Más tarde lo contrató Associated Press y ya no ha parado de contarnos con su increible calidad fotográfica lo que sucede en el mundo, a pesar de las duras peripecias del oficio y de sus no deseados pero merecidos premios.
Espero que la dura y nueva aventura que acaba de iniciar termine con sus futuras fotografías, de nuevo, ante nuestra mirada.
Un abrazo, periodista humano
PD. Y aprovecho tambien para mandar otro abrazo virtual a Ramón , Gerva, Mikel y Mónica, algunos de los mejores periodistas españoles, también ahora informando desde Afganistán.
29.06.2009 ·
Ocurrió en Rabat, la madrugada del pasado sábado, según informa el corresponsal del diario ABC, Luis de Vega, en su blog “La Frontera débil” :
“El problema de los refugiados (en Marruecos), del que ya hablamos hace unos días, se ha enquistado,(…) hartos de que no se les reconozcan sus derechos como contempla la Convención de Ginebra (…) de las manifestaciones ante la sede del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se pasó a una acampada (…) hasta que las autoridades marroquíes decidieron manu militari poner fin (….) Fue en la madrugada del sábado. Sin luces ni taquígrafos.”

RABAT (MARRUECOS). 27-6-2009. Un grupo de refugiados subsaharianos es golpeado por los agentes marroquíes después de ser desalojados por la fuerza de la puerta de la oficina de la ONU para los refugiados ACNUR en Rabat. Fotografía: LUIS DE VEGA. Blog "La frontera débil"
“Rodeado el edificio y cortadas todas las calles adyacentes, el titular de este blog y Erena Calvo, de la cadena Ser, trataron de llegar en vano hasta el lugar. Logramos llegar a medio centenar de metros de los manifestantes, donde una veintena de agentes con y sin uniforme nos pararon a empujones, nos provocaron, nos insultaron y se mofaron de nosotros mientras nos hacían recular.”
“De fondo, los subsaharianos gritaban al ver la escena mientras eran introducidos como cabras en furgones policiales. Estaban recibiendo el mismo trato que el dispensado hace unos días por agentes españoles a un senegalés en el aeropuerto de Barajas”
“Ya en el popular barrio de Takadum y a golpe de porra los refugiados seguían protestando y gritando. Las principales consignas iban dirigidas contra el responsable de la oficina de ACNUR en Rabat, Johannes van der Klaauw.”
“Entre los contusionados había una mujer en avanzado estado de gestación. Estuvo tirada en el suelo más de una hora”
Ver el artículo completo y más imágenes en “La Frontera débil”, el blog de Luis de Vega >>>>>>
10.06.2009 ·
Melilla no es una ciudad cualquiera y eso se aprende en la escuela primaria. Melilla, junto a Ceuta, tiene un estatus administrativo diferente al del resto de las ciudades españolas. Melilla está en África; tiene el tamaño y la población equivalente a la de cualquier barrio pequeño de una gran ciudad y en ella conviven cristianos, hebreos, musulmanes e hindúes. Melilla, fontera sur de Europa, es la puerta de la esperanza para las personas que intentan emigrar. Por eso en Melilla hay un muro metálico ‘atrapainmigrantes’, centros de internamiento y un refuerzo especial de Policía y Ejército.
Eso es lo que se sabe de Melilla. Pero hay mucho más. El periodista Francisco Serrano ha elaborado un documental que ha tenido que publicar finalmente en Internet. Ninguno de los medios de comunicación a los que ha acudido ha querido emitirlo.
Serrano, despues de un año de solitario trabajo, hace en algo más de una hora una amplia disección de la Melilla que ha conocido trabajando en medios locales de la ciudad autónoma y que nunca le han dejado contar. El resultado es un cóctel de escándalos, presuntas irregularidades y delitos que van más allá de lo político, más allá de lo ético, más allá de lo moral, y a veces más allá de lo civilizado: la surrealista situación de los medios de comunicación, indicios de compra de votos a cambio de bonos de comida en elecciones municipales y generales, violaciones de derechos humanos y protocolos fronterizos, tortura a los inmigrantes, muertes sin explicar, mercadeo político por parte de todas las siglas, permisividad al narcotráfico y al mercado negro, exhuberancia ligada a la economía sumergida… y un largo etcétera. Todo oculto por el fino pero pesado manto de la censura. Todo en una ciudad española que se rige – o debería – por las mismas leyes y normas que cualquier otra. Todo contado con testimonios y documentación suficiente para soportar cualquier test de independencia periodística.
Melilla es una bomba de relojería que pone a prueba la capacidad pública y mediática de atajar problemas que son sobradamente conocidos allí pero que requieren soluciones complejas y medioplacistas. Es un error pensar que hablamos de asuntos locales. En este enclave se esconden casos como el de Hicham Bouchti, ex militar marroquí huido de su país al que España ha denegado el asilo, que protagoniza una de las historias de espías más rocambolescas y más oscuras que se puedan imaginar.
Tan compleja es Melilla que un periodista como Serrano siente la necesidad de justificar en una heterodoxa introducción al documental las razones que le han llevado a hacerlo y las presiones que ha sufrido por ello. Ése es el comienzo de este minucioso trabajo periodístico. Y, luego, todo lo demás.
29.05.2009 ·
No había público ni periodistas en la sala. Solo dos cámaras, un ordenador y conexión a Internet. “Por fin los periodistas somos técnicamente independientes para poder contar las cosas como creemos que deben contarse”.
Para Javier Bauluz, premio Pulitzer de Periodismo, los MCT (medios de comunicación tradicionales) “están en una crisis no solo económica sino de identidad, de calidad y de no-independencia. Los periodistas debemos refundar el periodismo y recuperar el control sobre el oficio con el apoyo de las organizaciones sociales”.
Bauluz presentaba ayer la nueva web de PIRAVÁN en una retransmisión digital que en realidad era una excusa para compartir impresiones sobre el oficio. Al otro lado de la conexión – en el chat, en Twitter o en Facebook - cientos de mensajes cruzados, reflexiones, preguntas y complicidades entre un enorme grupo de personas que desde Washington, Uganda, Tarifa, Madrid, Barcelona, Bogotá, Gijón, Londres, Elche, Bruselas o Tokio mantuvo al sistema de retransmisión al tope de su capacidad durante una hora y media.
Piraván – que significa en bable travieso, pillo, sinvergüenza, granuja – estrena logo, estrena web y estrena lema: “información humana por todos los medios“, que refleja la triple vocación de este grupo de periodistas dirigidos por Bauluz.






