P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

Israel deja de matar … de momento.

por Javier Bauluz. Publicado en PEG en domingo, enero 18, 2009

Hace dos minutos que la maquinaria de Israel ha dejado de matar en Gaza. De momento. Pero no se retiran y seguirá el conflicto. Es una buena noticia, sobre todo para quienes llevan semanas viviendo bajo el terror, encerrados en un campo de concentración o gheto de donde no pueden huir y donde pasan todo tipo de calamidades y necesidades básicas. El complejo de Scarlet O´Hara en “Lo que el viento se llevo” parece ser la única explicación al comportamiento inhumano de parte de los descendientes de los campos y ghetos nazis.

Afortunadamente para los palestinos ya tocaba cambiar de tercio, hoy o mañana, ante la venida del profeta negro Obama. Tenían que parar ya la fiesta gore para no aguar la celebración del ansiado cambio de ¿rumbo o sólo de Presidente? de los EEUU, el primo de Zumosol de Israel, amo y señor absoluto de los derechos humanos del planeta. Un patio ensangrentado y difícil para el nuevo líder del Imperio más odiado, junto a Israel, por una gran parte de los habitantes de este triste mundo donde los ricos van al cielo y los pobres se comen la miseria y su propia hambre.

Nadie en su sano juicio pensaría que ningún país puede hacer lo que hacen Israel y EEUU sin ser condenados y castigados por la famosa comunidad internacional que sólo actúa contundentemente cuando a aquellos les conviene. Patético. Tan patético como la triste figura del hipotético Presidente del mundo, el secretario general de la ONU, suplicando paz mientras a pocos kilómetros, al otro lado del infame muro de Israel, bombardeaban la cuarta escuela-refugio de la onu (con minúsculas). Una lluvia de fuego cayó sobre la escuela, sobre civiles, niños, mujeres, médicos y personal de la onu para celebrar el cercano fin de la orgía de sangre israelí.

“Afortunadamente” sólo murieros dos niños, su madre y otros cuatro palestinos “normalitos”, de esos a los que ya no impresiona a nadie que los maten, ya que ni siquiera son niños, aunque tal vez son padres, y pudiera ser que, tal vez, podrían ser conocidos de algún tipo que alguna vez saludó a su vecino de Hamás. Es decir, potenciales terroristas, de esos que tiran cohetes caseros que ya han matado a cuatro ciudadanos israelies, en los tiempos en que han asesinados más de 1.000 palestinos, sin el “ciudadanos”, por supuesto.

Entre ellos más de 300 niños que supongo que estarán en el limbo, felices al cesar su sufrimiento, terror y angustia propia de esos pequeños seres humanos que, como mi hijo y el tuyo, lo único que necesitan es sentirse protegidos y amados. Justo lo que los niños palestinos sienten cuando sus madres impotentes les abrazan en medio de las bombas cayendo.

“Si existe Dios estará llorando”, decía ayer un amigo israelí del médico y padre palestino que vió como mataban a tres de sus hijas y herían a otras dos en su propia casa, sólo unos momentos antes de entrar en antena de una televisión israelí a hablar de la necesidad de la coexistencia pacifica. Su llanto y sus gritos de dolor en directo angustiaron al periodista israelí y seguro que también a muchos israelíes de corazón limpio, de esos que se manifiestan contra la agresión mientras les llaman traidores en la calles, o de esos que se niegan a ser soldados que matan civiles.

También a aquellos judíos de todo el mundo que están horrorizados y avergonzados de lo que hacen sus hermanos con Gaza y que gritan a los cuatro viento !No en mi nombre¡. Esos otros judíos que tambien podrían ser acusados de antisemitas, igual que a quienes defienden los derechos humanos, por la perfecta maquinaria de propaganda israelí que manipula con eficacia germana los medios de comunicación y las almas de los crédulos.

Una vez más me siento orgulloso de pertenecer a la misma profesión que muchos de los colegas periodistas que han desafiado al miedo, la locura y tambien al dolor propio, ya que la mayoría de ellos son del pueblo palestino, para ser nuestros ojos y oídos dentro de ese campo de concentración de Gaza, al que Israel ha querido dejar sin testigos ni periodistas. Gracias, muchas gracias por vuestro coraje.

Ese periodismo con derechos humanos por el cual trabajamos y que queremos muchos periodistas y ciudadanos que ya firmamos el Manifiesto P+DH aunque, por miedo o interés, los grandes medios no quieran ni publicar las fotografías duras o las historias de los derechos de las personas anónimas que sufren las consecuencias de las decisiones de los que salen en portada encorbatados o encorbatadas.

Hoy he visto lo que para mí sería el próximo Premio Pulitzer. Las fotografías tomadas por Mohammed Abed bajo el fuego de los proyectiles israelíes que caían sobre su cabeza y las de los refugiados y médicos en la escuela de la onu. Creo que son el símbolo del coraje del periodista que necesita contar, a riesgo de su propia vida, lo que sucede a quienes se les niegan los derechos humanos.

Gaza: Un año después según MSF

Información sobre Gaza hoy


  • El representante del nuevo Ministro califica la celda de los niños como “peor que el Infierno de Dante”.
  • Promete cerrar el centro y mejorar las condiciones, la dignidad y acortar los tiempos de detención

El nuevo gobierno griego califica de “inhumano campo de concentración” el centro de detención de Pagani en la isla griega de Lesbos, del que P+DH ha informado en varias ocasiones, y donde los días pasados, los hacinados inmigrantes han incendiado las celdas para denunciar su situación. En Pagani mantienen separados a los padres de las madres y sus hijos, y no les permiten comunicarse ni les informan de su estado y centenares de niños solos están detenidos.

Spyros Vougias,  representante del nuevo Ministro de Protección de los Ciudadanos ha condenado las condiciones "inhumanas" de Pagani. Foto: NoBorders Lesvos 09

Spyros Vougias, representante del nuevo Ministro de Protección de los Ciudadanos ha condenado las condiciones "inhumanas" de Pagani. Foto: NoBorders Lesvos 09

Spyros Vougias, representante del nuevo Ministro de Protección de los Ciudadanos, acompañado por varias ONG, ha visitado Pagani y ha condenado las condiciones “inhumanas” y  propias de un “campo de concentración” y ha reconocido que “no es un lugar para seres humanos”.

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Alegría en Pagani. Foto NoBorders Lesvos 09

Tras hablar con los inmigrantes prisioneros en sus jaulas, Vougias ha calificado la celda de los niños como “peor que el Infierno de Dante” y ha prometido que el centro será cerrado, según ha informado la plataforma Noborders Lesvos 09, quienes también afirman que ayer mismo la policía golpeó a varios inmigrantes y, como es habitual, no les permitió recibir la atención médica necesaria. Por otra parte Vougias ha asegurado que mejorarán las condiciones, la dignidad y se acortará el tiempo de detención de los inmigrantes.

El agua que inunda las celdas moja los sucios colchones donde duermen las familias detenidas. Foto: NoBorders Lesvos 09

El agua que inunda las celdas moja los sucios colchones donde duermen las familias detenidas. Foto: NoBorders Lesvos 09

A pesar de la indiferencia y mayoritario silencio informativo , la denuncia, la presión y el acompañamiento de las organizaciones sociales como MSF, ACNUR y activistas de  NoBorders Lesvos 09 en defensa de los derechos humanos de los inmigrantes de Lesbos, han conseguido la promesa del gobierno de que el centro será cerrado próximamente y que los niños presos sean liberados.

Más de 100 niños están presos Pagani. Foto NoBorders Lesvos 09

Más de 100 niños están presos Pagani. Foto NoBorders Lesvos 09


  • En los últimos días, los inmigrantes presos han incendiado en varias ocasiones las celdas para denunciar su situación.
  • Mantienen separados a los padres de las madres y sus hijos, y no les permiten comunicarse ni les informan de su estado.
  • Trescientos de los novecientos inmigrantes encarcelados en el centro Pagani de Lesbos fueron liberados ayer.
Menores detenidos en el centro Pagani/No borders Camp Lesvos

Menores detenidos en el centro Pagani/Noborders Lesvos

Tras la huelga de hambre que hizo un grupo de menores encarcelados en el centro de detención de Pagani en la isla griega de Lesbos, a finales de agosto, las protestas se han ido agravando durante el último mes y medio. El pasado viernes varios prisioneros incendiaron su celda.El lunes al menos otras dos celdas fueron incendiadas.

Pero, ¿qué está pasando dentro del centro Pagani para que los propios presos metan fuego a sus celdas? Muchas de las novecientas personas, procedentes de Oriente Próximo, el noreste africano y de Europa del Este, llevan meses encarcelados sin saber cuándo serán liberados, ni bajo qué condiciones. Viven hacinados, los padres separados de sus mujeres e hijos, sin poder comunicarse entre ellos, incluso, algunos sin saber si sus familiares permanecen aún en el centro o en cómo y dónde estarán sus mujeres e hijos, puestos en libertad hace algunas semanas. Todo este ambiente de tensión se agravó cuando hace unas semanas fue liberado un grupo de presos, entre los que había personas que llevaban menos tiempo retenido que otras que se quedaron. Hay personas que aseguran llevar cinco meses en el centro.

MSF consiguió que algunos de los niños presos pudieran ver a sus padres ©MSF

MSF consiguió que algunos de los niños presos pudieran ver a sus padres ©MSF

“En una de las celdas, de unos 200 metros cuadrados, encontramos más de 200 mujeres con niños. De los 68 niños, 36 eran menores de cinco años. Entre estas personas, había 5 mujeres embarazadas en su octavo o noveno mes.(…) Cuando llegamos, las mujeres llevaban días sin salir al patio. Una de las primeras cosas que hicimos fue sacar a los niños fuera de la celda y acompañarles a visitar a sus padres (…)Fue un momento muy emotivo para nosotros ver a padres abrazando a sus pequeños a través de los barrotes, a menudo llorando.(..) Un padre no paraba de preguntar acerca de su esposa y su hijo recién nacido que había venido al mundo hacía pocos días. Su esposa y su bebé estaban aún en el hospital y a él no se le permitía visitarles allí. Le preocupaba que su esposa y su hijo fueran devueltos al centro de detención. También nos dijo que tenía miedo de que él y su familia muriesen allí“.

Estos extractos son parte de  la carta publicada por la adjunta del Jefe de una Misión de Médicos Sin Fronteras. Ionna Kotsioni formaba parte del equipo de MSF que volvió en agosto de este año al centro de detención de inmigrantes Pagani, en la isla Lesbos, después de que la organización decidiese abandonar esta misión en septiembre de 2008 porque las autoridades no les dejaban hablar ni antender a los presos que necesitaban ayuda legal o médica.

Gracias a la presión llevada a cabo en agosto por MSF, ACNUR y la plataforma Noborders Lesvos consiguieron que unas 300 personas, en su mayoría mujeres y menores no acompañados, fueran trasladadas a un lugar con mejores condiciones “donde los niños no estuviesen encerrados en celdas y donde pudieran esperar que sus padres fuesen puestos en libertad”, según cuenta MSF. Las autoridades locales ofrecieron el camping de Lesbos, pero sólo podrían quedarse cuatro días. Cuando partían para Atenas llevaban un pase en el que se les pedía que abandonasen Grecia por sus propios medios en los 30 días siguientes. “Entre ellos había dos familias palestinas con niños pequeños y sus madres embarazadas de 8 meses. También había una familia afgana con una niña recién nacida y dos niños pequeños más. La tía del bebé me dijo que decidieron llamar a la pequeña Daría, que significa “mar” y no dejaba de repetirme que era un bebé griego ahora, que había nacido en Grecia. Esta familia y algunas más, en total 40 personas, quedaron abandonadas a su suerte en el puerto sin ningún lugar a donde ir, totalmente abatidas. (…) En realidad, para todos estos migrantes indocumentados no se contempla proveerles con alimentos, refugio ni lo que es más importante, atención sanitaria. (…) A MSF le inquieta la suerte de todas estas personas que se enfrentan a un futuro de indigencia e incertidumbre“, explica la organización en la carta.

Mujeres liberadas del centro de detención de Pagani recién llegadas a Atenas ©MSF

Mujeres liberadas del centro de detención de Pagani recién llegadas a Atenas ©MSF

Ayer, tras los incendios de las celdas, fueron puestas en libertad 300 personas, incluidos familias y hombres. Tuvieron que comprar los tickets para los barcos que les llevarían a Grecia por sus propios medios.  ”Cada día llegan unas cien personas al centro de Lesbos, y cientos siguen aún presas. Pagani no está vacío. Hay mucha policía dentro, los prisioneros sólo pueden salir al patio diez minutos a la semana y la próxima revuelta está a la vuelta de la esquina”. Así termina la última información publicada por la plataforma Noborders Lesvos.

Puesta en libertad de detenidos de Pagani

Inmigrantes puestos en libertad ayer se dirigen al barco que les llevará a Atenas/ Noborders Lesbos



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  • Unos 160 menores inmigrantes no acompañados están encarcelados en el Centro de Detención de la isla griega Lesbos.
  • Tienen entre doce y diecisiete años, la mayoría proceden de Afganistán, Somalia e Irak, viven hacinados en celdas con más de 100 personas y han pasado cuatro días en huelga de hambre por unas condiciones que el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura calificó de “abominables”.
  • Esto está ocurriendo en un país de la Unión Europea, en Grecia. Y es la segunda vez que ocurre.

El pasado 18 de agosto, unos 160 menores presos en el Centro de Detención de Pagani, en la isla griega Lesbos, comenzaron una huelga de hambre poco después de que tuvieran lugar numerosas redadas policiales de inmigrantes en las principales ciudades del país. Los menores mantuvieron cuatro días la huelga mientras organizaciones internacionales empezaban a lanzar la voz de alarma.

La situación geográfica de Grecia la ha convertido en el principal puente para las personas procedentes de Europa del Este, Oriente Próximo y el Noreste de África que quieren llegar a la Unión Europea. Según fuentes policiales, de enero a agosto de 2008, fueron detenidas 69.845 inmigrantes, casi siete veces que en las mismas fechas en España. Grecia también se ha convertido en el foco negro de las denuncias internacionales sobre las violaciones de derechos humanos a las que son sometidas éstas personas una vez logran alcanzar sus costas. Incluidos los niños.

Hasta hace apenas unos días no habíamos tenido acceso a unas imágenes que mostrasen las condiciones de insalubridad y hacinamiento en las que cientos de personas malviven en los centros de internamiento griegos. Hoy tenemos acceso a ellas gracias a la Plataforma Noborders Camp Lesvos, compuesta por organizaciones antiracistas europeas,  que está dirigiendo una campaña desde la isla Levos contra “la política inhumana para los refugiados del gobierno griego, y un cambio fundamental en las políticas de inmigración europeas”. En el video pueden ver cómo conviven más de 160 niños y adultos en una celda de 200 m2, con las letrinas en el interior, con literas de tres y cuatro camas de altura y colchones tirados por el suelo. Hombres y niños desesperados.

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La iniciativa de Noborders Camp Lesvos 09 ha conseguido llamar la atención mundial sobre la situación de estas personas mediante la organización de un campamento en la misma isla del centro en el que están participando más de 150 personas de numerosas nacionalidades. Diariamente se congregan en la puerta del Centro, manteniendo el contacto con los presos e informando a través de una radio online, su web y el twitter. En uno de sus últimos comunicados relatan cómo “los menores están encerrados en la misma habitación, compartiendo un solo baño. Muchos se ven obligados a dormir en el suelo porque las camas son insuficientes. Algunos niños sólo tienen ocho o nueve años. Cincuenta de ellos llevan más de dos meses presos”.

En 2008 llegaron a Grecia más de 1000 menores inmigrantes no acompañados, pero este país sólo cuenta con unas 300 plazas para el cuidado estatal de estos niños. Por lo que según Human Rights Watch “todo niño que entra en Grecia tiene muchas probabilidades de terminar en centros de detención o en las calles”. De hecho, el informe de 111 páginas que elaboró esta organización el pasado año dedicado exclusivamente a este asunto se llamaba “Abandonados para sobrevivir” y denunciaba “las condiciones miserables de vida, la amplia violencia experimentada a manos de la policía y la guardia costera, la explotación en la agricultura y la construcción, y el riesgo que corren de acabar en manos de traficantes”.

Según una de las entrevistas que recoge el informe de HRW, un joven afgano,que había estado retenido 34 días en este centro resumía así las condiciones de éste: “Me enfrenté  a gran cantidad de dificultades ahí… todo estaba muy sucio. En una semana, sólo nos dejaron salir al patio durante 15 o 20 minutos. Nos enfermábamos cada día”.

El viernes pasado la Plataforma Noborders junto a grupos de solidaridad locales celebraron una manifestación delante del Centro que terminó con los gritos de “libertad, libertad” de los defensores de los derechos humanos y de los presos unidos.

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El impacto de la manifestación, la denuncia de Human Rights Watch sobre la huelga de hambre de los menores presos y de ACNUR “alarmada por la detención de niños no documentados”, provocó una reacción en el gobierno. El sábado llegó el rumor al campamento de los activistas de que las autoridades habían decidido poner en libertad a 450 personas -en su mayoría familias y niños-. La noticia ya había llegado al centro de internamiento, y cientos de hombres se pusieron en huelga de hambre para pedir su liberación también. Efetivamente, cuando llegaban al Centro miembros de la plataforma un centenar de inmigrantes eran trasladados en autobuses a otro centro desde donde serían liberados. Poco después, un grupo de manifestantes aprovecha la salida de un camión del recinto para entrar y permanecen durante horas  en el patio del centro.

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Desde entonces, no se han vuelto a poner en libertad a más inmigrantes, las manifestaciones ante el centro se han mantenido y la presión policial se ha endurecido. De hecho, según Noborders Camp, esta mañana han sido detenidos varios miembros de la campaña y ya han sido puestos en libertad.

ACNUR ha declarado su preocupación por las 850 personas que ocupan estas instalaciones cuando no tienen capacidad para más de 300. “Una habitación algerga a más de 150 mujeres y 50 bebés, muchos de ellos sufriendo enfermedades derivadas del estado de hacinamiento e insalubridad del centro” declaró la portavoz en Ginebra de la Comisión para los Refugiados de la ONU, Andrej Mahecic.  ACNUR definió la situación como “parte de un sistema de asilo que requiere una reforma total, una recomendación que se le hizo al país el año pasado pero que no ha sido implementeada”.

De hecho, en 2008, casi la mitad de los 54.000 extranjeros indocumentados internados en centros fueron repatriados y en el primer semestre de 2009, de los 57.000 interceptados hasta ahora, la mitad ha sido repatriada a diversos países de Asia y África. Human Rights Watch también manifestó que “se le está dificultando a esa gente pedir asilo”, cuando Grecia “acepta sólo el 0,05 por ciento de las solicitudes”. A continuación podéis ver un reportaje de Al Jazzeera English sobre la política de asilo griega.

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Esta no es la primera huelga de hambre que hacen los menores presos en Grecia. Hace un año, 100 niños inmigrantes detenidos en otra isla, Leros, se pusieron en huelga de hambre por las mismas razones. En aquella ocasión, como en esta, la policía trasladó a un centenar de niños a centros de alojamiento abiertos, ejerciendo una presión adicional sobre estas instalaciones, algunas de las cuales ya han excedido su capacidad.

Estas detenciones son ilegales puesto que Grecia ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, que obliga a “proporcionar protección y asistencia humanitaria a todos los niños sin un padre o cuidador, incluyendo los que buscan refugio, considerando primordialmente el mejor interés del niño”. Y la detención debe utilizarse “sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda”.


Niños trabajadores de Bangladesh descansan en una fábrica de ollas de plata. Por cada semana de trabajo ganan 200 taka (1 dólar = 70 taka aprox), trabajando casi 10 horas al día.

Niños trabajadores de Bangladesh descansan en una fábrica de ollas de plata. Por cada semana de trabajo ganan 200 taka (1 dólar = 70 taka aprox), trabajando casi 10 horas al día.

Trabajo infantil [parte 1 | parte 2] fotografiados por G.M.B. Akash.