P+DH – el blog de la redacción de periodismohumano

  • Hoy estrenamos el Especial “¿Cuál es mi hogar?”

Eitan Wetzler es un cineasta y documentalista independente israelí, reconocido por su trabajo -ha realizado decenas de películas sobre la vida cotidiana de los palestinos-,  y por su activismo en el ámbito de los Derechos Humanos, especialmente en la denuncia de la política israelí hacia Palestina.

Wetzler, hijo de supervivientes del Holocausto, tuvo que abandonar su primera casa a los cinco años. Desde entonces, él, sus hijos y su mujer, han cambiado constantemente de viviendas. Y lleva años preguntándose la relación entre casa, hogar y nación. Junto a su amigo Hary, alemán que lleva 30 años en Israel y también activista de los derechos de los palestinos, está realizando un viaje que recorre sus tres espacios vitales: Israel, Palestina y Alemania.

El objetivo de este viaje que recogeremos en un Especial multimedia, y que estrenamos mañana, es arrojar luz sobre qué es el hogar, cómo se construye, qué influencia tiene en la vida… Eitan y Hary irán publicando videos y textos durante estas próximas semanas en las que irán compartiendo con nosotros las respuestas que vaya desentrañando, pero también las nuevas preguntas que les asalten por el camino.

Pincha sobre la imagen para ver el Especial


pierregaland

Pierre Galand, ex senador belga y presidente del Tribunal Russell sobre Palestina.

entrevista por Eugenia Redondo

Pierre Galand no espera a que nos sentemos para comenzar a hablar. Se siente cansado, apenas ha dormido durante los tres días que ha durado el Tribunal Russell sobre Palestina que ha presidido con tesón. Pero también está muy emocionado. “Ha sido histórico”, nos explica desde la sede de la organización ACSUR- Las Segovias, una de las anfitrionas del evento, con una taza de té en la mano y bajo la atenta mirada de un mapa de Israel y Palestina, que pareciera que había sido colocado allí a propósito. Nos habla del buen ambiente que se ha respirado esta semana en Barcelona, pero pronto entra a la carga. Si con alguien ha sido especialmente duro el Tribunal, cuyo leitmotiv ha sido luchar contra “los crímenes del silencio” es con la comunidad internacional, en especial con Europa, una Europa que Galand pinta como pusilánime y culpable del sufrimiento de los palestinos por omisión.

Me va a perdonar por la insolencia, ¿pero dónde quieren llegar ustedes con un Tribunal sin ninguna validez jurídica?

Todos los que nos hemos adherido a esta iniciativa partimos del convencimiento de que la única forma de resolver este conflicto es acudir a la legislación internacional. Es verdad que esta no tiene ningún poder vinculante, pero la historia de este Tribunal tiene que ver con el respeto del pueblo por las leyes internacionales. Éstas son la única herramienta de la que disponemos para prevenir la guerra, la única forma de luchar contra la incapacidad de la sociedad internacional de vivir junta y coexistir. Fueron las armas que utilizamos en Europa para luchar contra el fascismo y el autoritarismo; también fueron el instrumento para acabar con el apartheid y el colonialismo y a veces la sociedad internacional no recuerda esto y no sabe qué se puede hacer para combatir las injusticias.

Leer más


Entrevista a Enric González.

Su talento de pluma afilada y espíritu independiente le valieron el pasado 2009 el Premio Cerecedo, concedido por sus colegas europeos.  Ha sido corresponsal en Nueva York, Londres, Washington, París y Roma. Enric González ha aprendido a reír a la par que ha conocido el lado más oscuro en Ruanda, la guerra del Golfo o el septiembre neoyorquino del 2001. Hasta finales del año pasado sus lectores pudieron seguir sus agudas reflexiones en la columna de la antepenúltima de El País, el diario que le acaba de enviar como corresponsal a Jerusalén.

Hace unas semanas el programa TESIS de Canal Sur 2, se encontró con Enric durante su visita a la Universidad de Córdoba para participar en el ciclo El siglo XX: modernidad, barbarie y democracia. El resultado, esta entrevista en la que habla de su carrera y la actual situación de la información, entre el espectáculo y el negocio.

Vía Periodismo Preventivo

Raji Sourani (Foto: Patricia Simón)

Raji Sourani (Foto: Patricia Simón)

Raji Sourani es el abogado palestino especializado en Derechos Humanos más reconocido internacionalmente. La primera vez que fue encarcelado por Israel, en 1979, pasó tres años en prisión por “actividades políticas”. Le siguieron dos encarcelamientos por ejercer como abogado defensor de las víctimas de la ocupación israelí. Sufrió torturas y Amnistía Internacional defendió su causa como preso político en 1988. Su independencia lo llevó a ser detenido durante 18 horas por la Autoridad Nacional Palestina por criticar la creación de unos tribunales propios. Es el fundador del Centro Palestino para los Derechos Humanos, promotor de la causa interpuesta ante la Audiencia Nacional española contra un ministro israelí y seis militares por un bombardeo a la casa de un miembro de Hamás que acabó con la vida de catorce civiles. La labor de Raji Sourani fue reconocida por la República Francesa con el Premio Derechos Humanos en 1995, dos veces por la Fundación Robert Kennedy, por la Asociación Internacional de Juristas de Londres en 2003, y hace apenas un mes por la Asociación ProDerechos Humanos de Andalucía.

¿Cuál es la situación en Gaza un año después del ataque?

Nada ha cambiado. De hecho, la situación es mucho peor porque todo sigue como entonces: la destrucción, no hay máquinas ni cemento para la reconstrucción y, por supuesto, el bloqueo ilegal de medicinas. El sitio continúa, estamos aislados. No tenemos agua potable, petróleo, gas para cocinar, medicinas, hospitales, quirófanos. No hay reciclaje de aguas ni residuos. Todo va al mar, que está absolutamente contaminado.Hay más de 5.000 discapacitados como consecuencia de esta guerra. Las heridas psicológicas y físicas siguen abiertas. La comunidad internacional no paraba de decir que iba a reconstruir Gaza después de la guerra, pero no lo han hecho. Y una de las cosas más peligrosas: los palestinos pensaban que podrían actuar legalmente contra los métodos ilegales de Israel, ya fuera a través de la Corte Penal Internacional, de la Corte Internacional de Justicia, del Informe Goldstone o a través de la justicia de países de la Unión Europea como la española. Pero ahora, que ven que no ocurre nada, se piensa que los ataques contra civiles se pueden repetir en cualquier momento. La gente tiene miedo del mañana.
En resumen, en Gaza hay dos máquinas de matar: una es el desastre humanitario y otra es que no hay Corte que juzgue contra esta impunidad.

Cuando nos encontramos con Raji Sourani está inmerso en una gira por toda España que ha organizado aprovechando la entrega del premio de la organización andaluza. En cada una de las ciudades se reúne con organizaciones  amigas de la causa palestina, ofrece conferencias y atiende a los periodistas. Lleva años denunciando internacionalmente la situación de los Territorios Ocupados de Palestina, explicando, repitiendo y contagiando del convencimiento, de la confianza que el tiene depositada en la legalidad, porque es lo único que le queda, “la única arma de los débiles”, como la define Luis García Montero. Su rostro desvela su cansancio, pero su amabilidad, su buena disposición son sólo la antesala de la capacidad de su discurso, y del tono de su voz para prevenirnos de panoramas aún más desoladores.

¿Cómo cree que va a afectar a Gaza la construcción del muro metálico bajo tierra en la frontera con Egipto?

El muro no va a ayudar a resolver el problema. Estamos en el mundo de internet donde no hay fronteras. Estamos en el mundo post-muro de Berlín. Del otro muro, el que separa Israel de Gaza, la Corte Internacional de Justicia, no sólo ha dicho que es ilegal sino que es un crimen de guerra y que debería ser castigado por la Comunidad Internacional. Este nuevo muro sólo va a provocar más aislamiento, y cuando digo aislamiento, quiero decir extremismo, sangre y destrucción. Esto nos sitúa en un panorama no muy lejano, en el que el 60%  de la población será menor de 18 años, en el que aparecería la primera generación de extremistas de élite, siguiendo la estela de Bin Laden.

Leer más


y espera unos segundos…….

.

El nuevo documental “Gaza War in Media” -”Gaza, la guerra en los medios”- recoge testimonios que ponen en cuestión la versión oficial transmitida por la mayoría de medios de comunicación españoles respecto a la operación israelí “Plomo Fundido”, operación que costó la vida de más de 1400 palestinos y dejó heridos a otros 5.000, la mayoría de ellos no combatientes.

Según dicha versión, Israel se estaba “defendiendo” del lanzamiento de cohetes Qasam por parte de Hamas, al destruir mediante bombardeos masivos la “infraestructura” de este grupo “terrorista”. En realidad, tanto los bombardeos como la ofensiva terrestre del ejército israelí iban dirigidos contra la población civil de la Franja de Gaza, como ha demostrado el informe Goldstone, encargado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Oscar Dominguez y Juan Linares han realizado el documental, producido por la Fundación Ardiaca, con imágenes grabadas por Alberto Arce durante el ataque a Gaza y con testimonios de diversos periodistas, escritores, activistas y profesores.

Video Promo 4 minutos

Más sobre el ataque a Gaza y los medios hace un año:

La diferente imagen de los ciudadanos sobre el ataque a Gaza

Desmontando los tópicos de Gaza por Mónica G. Prieto.

Israel intenta intimidar a periodista español en Madrid

La propaganda israelí vence a a la información

Lo que no se ve no existe

Miente y vencerás

¿Las 12 reglas del periodismo para Israel – Palestina ?

Fotoperiodista bajo el fuego

La Información sobre Gaza según qué israelíes

Silencio en los medios sobre la censura israelí

¿¿De que se ríen??


Israel deja de matar … de momento.

por Javier Bauluz. Publicado en PEG en domingo, enero 18, 2009

Hace dos minutos que la maquinaria de Israel ha dejado de matar en Gaza. De momento. Pero no se retiran y seguirá el conflicto. Es una buena noticia, sobre todo para quienes llevan semanas viviendo bajo el terror, encerrados en un campo de concentración o gheto de donde no pueden huir y donde pasan todo tipo de calamidades y necesidades básicas. El complejo de Scarlet O´Hara en “Lo que el viento se llevo” parece ser la única explicación al comportamiento inhumano de parte de los descendientes de los campos y ghetos nazis.

Afortunadamente para los palestinos ya tocaba cambiar de tercio, hoy o mañana, ante la venida del profeta negro Obama. Tenían que parar ya la fiesta gore para no aguar la celebración del ansiado cambio de ¿rumbo o sólo de Presidente? de los EEUU, el primo de Zumosol de Israel, amo y señor absoluto de los derechos humanos del planeta. Un patio ensangrentado y difícil para el nuevo líder del Imperio más odiado, junto a Israel, por una gran parte de los habitantes de este triste mundo donde los ricos van al cielo y los pobres se comen la miseria y su propia hambre.

Nadie en su sano juicio pensaría que ningún país puede hacer lo que hacen Israel y EEUU sin ser condenados y castigados por la famosa comunidad internacional que sólo actúa contundentemente cuando a aquellos les conviene. Patético. Tan patético como la triste figura del hipotético Presidente del mundo, el secretario general de la ONU, suplicando paz mientras a pocos kilómetros, al otro lado del infame muro de Israel, bombardeaban la cuarta escuela-refugio de la onu (con minúsculas). Una lluvia de fuego cayó sobre la escuela, sobre civiles, niños, mujeres, médicos y personal de la onu para celebrar el cercano fin de la orgía de sangre israelí.

“Afortunadamente” sólo murieros dos niños, su madre y otros cuatro palestinos “normalitos”, de esos a los que ya no impresiona a nadie que los maten, ya que ni siquiera son niños, aunque tal vez son padres, y pudiera ser que, tal vez, podrían ser conocidos de algún tipo que alguna vez saludó a su vecino de Hamás. Es decir, potenciales terroristas, de esos que tiran cohetes caseros que ya han matado a cuatro ciudadanos israelies, en los tiempos en que han asesinados más de 1.000 palestinos, sin el “ciudadanos”, por supuesto.

Entre ellos más de 300 niños que supongo que estarán en el limbo, felices al cesar su sufrimiento, terror y angustia propia de esos pequeños seres humanos que, como mi hijo y el tuyo, lo único que necesitan es sentirse protegidos y amados. Justo lo que los niños palestinos sienten cuando sus madres impotentes les abrazan en medio de las bombas cayendo.

“Si existe Dios estará llorando”, decía ayer un amigo israelí del médico y padre palestino que vió como mataban a tres de sus hijas y herían a otras dos en su propia casa, sólo unos momentos antes de entrar en antena de una televisión israelí a hablar de la necesidad de la coexistencia pacifica. Su llanto y sus gritos de dolor en directo angustiaron al periodista israelí y seguro que también a muchos israelíes de corazón limpio, de esos que se manifiestan contra la agresión mientras les llaman traidores en la calles, o de esos que se niegan a ser soldados que matan civiles.

También a aquellos judíos de todo el mundo que están horrorizados y avergonzados de lo que hacen sus hermanos con Gaza y que gritan a los cuatro viento !No en mi nombre¡. Esos otros judíos que tambien podrían ser acusados de antisemitas, igual que a quienes defienden los derechos humanos, por la perfecta maquinaria de propaganda israelí que manipula con eficacia germana los medios de comunicación y las almas de los crédulos.

Una vez más me siento orgulloso de pertenecer a la misma profesión que muchos de los colegas periodistas que han desafiado al miedo, la locura y tambien al dolor propio, ya que la mayoría de ellos son del pueblo palestino, para ser nuestros ojos y oídos dentro de ese campo de concentración de Gaza, al que Israel ha querido dejar sin testigos ni periodistas. Gracias, muchas gracias por vuestro coraje.

Ese periodismo con derechos humanos por el cual trabajamos y que queremos muchos periodistas y ciudadanos que ya firmamos el Manifiesto P+DH aunque, por miedo o interés, los grandes medios no quieran ni publicar las fotografías duras o las historias de los derechos de las personas anónimas que sufren las consecuencias de las decisiones de los que salen en portada encorbatados o encorbatadas.

Hoy he visto lo que para mí sería el próximo Premio Pulitzer. Las fotografías tomadas por Mohammed Abed bajo el fuego de los proyectiles israelíes que caían sobre su cabeza y las de los refugiados y médicos en la escuela de la onu. Creo que son el símbolo del coraje del periodista que necesita contar, a riesgo de su propia vida, lo que sucede a quienes se les niegan los derechos humanos.

Gaza: Un año después según MSF

Información sobre Gaza hoy